"Santa Fe está liberada al delito y el gobierno no da respuesta a las víctimas"

Ezequiel Lowden integra una asociación de víctimas de la violencia delictiva en Rosario. “Para nosotros no hay inclusión, ni reinserción, ni derechos humanos”, dice

Ezequiel Lowden integra la Asociación de Vecinos, Familiares y Víctimas de la Inseguridad de Rosario, junto a otras personas que han padecido hechos de inseguridad o han perdido a familiares
Ezequiel Lowden integra la Asociación de Vecinos, Familiares y Víctimas de la Inseguridad de Rosario, junto a otras personas que han padecido hechos de inseguridad o han perdido a familiares

Ezequiel Lowden tiene 29 años. Su vida dio un vuelco cuando 22 de septiembre del 2017 se convirtió en una víctima más de inseguridad, al recibir un disparo en la pierna, que le lesionó una arteria y lo dejó al borde de la muerte. "Estuve internado, me hicieron transfusión de sangre y un bypass por la lesión de la arteria; casi me muero".

Por ese hecho, perdió su trabajo, y además tomó conciencia de hasta qué punto el Estado, que no garantiza la seguridad, tampoco atiende a sus consecuencias y deja a las víctimas en total desamparo.

Se convirtió en un activista por los derechos de todas las personas que, como él, han sido víctimas de hechos de inseguridad o han perdido a familiares por causa de la violencia delictiva.

Junto con otras personas en situación similar a la suya, formó la Asociación de Vecinos, Familiares y Víctimas de la Inseguridad de Rosario. Están tramitando la personería jurídica. Y han tomado contacto con asociaciones análogas para aprender de su experiencia. "Hemos tenido reuniones con la gente de Usina de Justicia y nos han dado un respaldo muy importante, además de contactarnos con abogados penalistas de aquí que llevan la bandera de víctimas y de familiares", dice Ezequiel Lowden.

Miembros de la Asociación de Víctimas de Rosario reunidos con Usina de Justicia
Miembros de la Asociación de Víctimas de Rosario reunidos con Usina de Justicia

De la reunión con Usina, participó además Natalia Gaitán que es presidente de la Cámara de Mujeres Taxistas, un sector muy afectado por la problemática de la violencia asociada al delito, y que también integra la Asociación rosarina de víctimas.

En esta charla con Infobae, Lowden asegura que la situación de inseguridad en Rosario sigue siendo grave y denuncia algunas de las inverosímiles excusas de las autoridades para no combatir el delito, como afirmar que el narcomenudeo es la única fuente de ingresos para muchas personas…

— En un momento, el tema de la inseguridad en su provincia estuvo muy candente. Ahora parece que no tanto. Pero, ¿mejoró realmente la situación?

— No, siguió todo igual, no hubo nuevas leyes, ni cambios, ni nada. Siguen los robos, siguen los asesinatos. Falta decisión política, por ejemplo, para ir sobre el mercado ilegal de armas. Ahora se plantea el desarme social de la ciudadanía civil pero no plantean penas más fuertes para aquel que es detenido por portación de arma. Se libera al delincuente, que cuando sale vuelve a comprar armas. Así se sigue alimentando el mercado negro. Y hablamos de armas de guerra, no son armas comunes. Al que lleva armas de guerra ni siquiera le dan una pena mayor. No, vuelven a liberarlo en dos horas y empieza todo de nuevo.

— ¿No se proponen reformar la legislación?

— Bueno, a modo de ejemplo, acá hay presentados proyectos para el narcomenudeo. ¿Y qué dijeron las autoridades de ese proyecto? Así como nos dicen que la baja de la imputabilidad estigmatiza a los menores y no es una solución, nos dijeron que para las personas que están en el narcomenudeo ésa es su única fuente de ingreso. O sea, no quieren avanzar con una ley de narcomenudeo porque estarían cerrando fuentes laborales…

— ¿Qué proponen esos proyectos?

— Que la Justicia vaya sobre el narcomenudeo. Que cuando se denuncien los bunkers, se los cierre de inmediato, que no sigan funcionando. Y que esa persona vaya detenida hasta lograr desarmar todas las ramas.

— ¿Cómo calificaría entonces la situación en esta materia?

— Estamos en una situación cada vez más grave. El delito se comete de día, de noche, no tiene horarios, ni tiene zonas porque estamos viviendo en toda la ciudad de la misma manera, en la provincia también. Y en vez de darnos respuestas se pasan la pelota constantemente y no hay decisión política para frenarlo. Y no escuchan las propuestas de la ciudadanía.

Uno va a hacer la denuncia a la comisaría y se encuentra con que está cerrada

— Por lo general, las autoridades tratan de minimizar estos problemas. ¿Es así en su provincia?

— Lo que se intenta hacer en Rosario es presentar cada asesinato como un ajuste de cuentas. Ajuste de cuentas o problema interpersonal. Y en realidad son hechos de inseguridad que al no tener una tasa fiable… Porque algo que se ha planteado mucho en esta provincia es que uno va a hacer la denuncia a la comisaría y se encuentra con que está cerrada, o con que en la comisaría no hay sumariantes, no hay personal, y no te pueden tomar la denuncia. Constantemente escuchamos a la gente decir: "Fui a la comisaría y me dijeron que no hay personal, que pase en otro momento." Y al día siguiente la mayoría ya no va. Además de que para atenderte te hacen esperar dos horas.

Las autoridades intentan presentar cada hecho como un ajuste de cuentas o un problema interpersonal

— Eso desalienta las denuncias.

— Ahora han incorporado el Ministerio Público de la Acusación, pero funciona sólo en horario comercial. Es decir, se puede hacer la denuncia en sitios que no son las comisarías pero en horario comercial nada más. Si te roban después de las 19, tenés que ir a la comisaría, y rogar que haya personal. También han destinado muchos fondos a móviles nuevos pero quedan estacionados en las puertas de las comisarías, no salen a patrullar. Lo que sí se hace es dar seguridad privada a distintos barrios. La misma comisaría cobra custodia adicional.

“Tenemos un cerco mediático; la gente protesta pero no trasciende”, dice Ezequiel Lowden
“Tenemos un cerco mediático; la gente protesta pero no trasciende”, dice Ezequiel Lowden

— ¿En qué circunstancias fue herido usted?

— Era el 22 de septiembre (2017). Habíamos salido con un grupo de amigos a festejar el Día de la Primavera y al regreso, después de dejar a cada uno en su casa, volviendo a la mía me pasó eso. Fue en la esquina de Alem y Pellegrini, aquí en Rosario. Una persona se me mete en el auto y me dice: "Bajate, dame toda la plata", abro la puerta para bajar y en ese momento el delincuente me dispara. Y se lleva el auto.

— ¿Qué sucedió luego?

— Perdí mi trabajo como consecuencia de eso. Así descubrí que tenemos un total abandono de los organismos que deberían estar dándonos la prioridad para poder reinsertarnos. Quiero resaltar que uno no va a pedir un empleo o plata. Nosotros por ejemplo, aquí en Rosario, pedimos formación, capacitación, para poder volver a ingresar al sistema.

— ¿Así surgió la idea de unirse con otras víctimas?

— Sí, a partir de ese episodio, me junté a principios de enero con un grupo de familiares de víctimas de inseguridad. Hay dos mujeres que son viudas, les mataron a sus maridos en noviembre del año pasado. Comenzamos esta lucha, yendo a los barrios, acompañando en las manifestaciones a las víctimas y familiares, a la gente en los barrios que ha vivido episodios de inseguridad. Lamentablemente acá en Rosario tenemos un cerco mediático; las víctimas o los familiares salen a manifestar en la calle y eso no se hace público. Hemos tenido reuniones con funcionarios municipales y provinciales, en las que le pasan la responsabilidad al Poder Judicial o al Ejecutivo nacional. "En Buenos Aires también pasa" es la excusa más frecuente. El argumento es que esto ocurre en todo el país. Intentan minimizar el problema, cuando en realidad día a día tenemos balaceras, asesinatos, robos, entraderas, violaciones. Un conjunto de situaciones que nos llevan a agruparnos, a unirnos en este reclamo de justicia y contra la inseguridad en la provincia de Santa Fe.

Un reclamo en vivo al gobernador Miguel Lifschitz
Un reclamo en vivo al gobernador Miguel Lifschitz

— ¿Qué están haciendo concretamente?

— Acá en Rosario, por ejemplo, hemos presentado pedidos de informes sobre el Centro de Atención a las Víctimas, un organismo creado por ordenanza del Concejo Municipal de Rosario, compuesto por el Municipio y la Provincia. Tiene un presupuesto de 5 millones de pesos anuales, pero no funciona correctamente, los psicólogos no hacen un seguimiento de las víctimas, no hay trabajadores sociales para seguir los casos. Hace unas semanas, el diario La Capital informó del caso de una mujer, con cinco hijos, muy humilde y víctima de inseguridad a la que este Centro le da un subsidio para que alquile y no viva en la calle. Pero como no hicieron seguimiento del tema no se enteraron de que la pobre mujer estaba viviendo en una pensión trucha, acá en Rosario, en San Martin 1665, que la propia Municipalidad había clausurado luego de un incendio por riesgo de derrumbe. O sea, en el Centro de Atención a las Víctimas le dieron el cheque y se olvidaron del tema y ella se instaló donde pudo… en un lugar que no tiene luz, ni gas, ni la mínima higiene. Estos organismos, que ayudan después del hecho de inseguridad, deberían hacer un seguimiento de cada caso. Pero no lo están haciendo.

— ¿Existe hace mucho tiempo este Centro de Atención a las Víctimas?

— Se creó en 2017. Ese mismo año ya tuvo un pedido de informes, aprobado por el Concejo, pero que no tuvo respuesta. Luego ingresaron dos pedidos más, uno nuestro. O sea que ya hay tres pedidos de informes sobre situaciones irregulares por parte del mismo Centro.

Como víctima, uno no tiene inclusión, ni reinserción, ni derechos humanos, que se le reconocen a otros

— Sin respuesta.

— Sin respuesta, y a uno lo tratan de mentiroso, de loco, de querer sacar algún crédito. A nosotros, como víctimas y familiares, lo que nos interesa es evitar que otras personas pasen por esta situación; porque nuestro hecho ya pasó, perdimos seres queridos, perdimos calidad de vida. Pedimos seguridad y nos dicen que es un problema de la Justicia, se pasan la pelota. Pero queremos que por lo menos lo básico, que es responder como Estado a las víctimas, no siga teniendo las falencias que tiene. Lamentablemente uno como víctima no tiene inclusión, ni reinserción, ni derechos humanos, que se le reconocen a otros. Está todo politizado. Como son "militantes sociales", te dicen que lo importante son los delincuentes o los casos de violencia institucional porque esas personas son víctimas de la desigualdad que existe en la sociedad.

— ¿Y ustedes?

— A la víctima de robo, del delito, de la violencia delictiva, nada. Ni siquiera nos dan el abogado para ser querellantes. En el caso de Juan Cruz Ibáñez, por ejemplo, el muchacho asesinado a puñaladas por un delincuente durante un asalto en su casa [N.de la R: se trata del joven ingeniero distinguido por la NASA en un concurso en 2016], a los familiares les dijeron que no se presentaran como querellante, y ellos quieren hacerlo, porque el fiscal no te defiende a vos, defiende los intereses del delincuente.

Seguí leyendo: La historia del siniestro asesinato del ingeniero destacado por la NASA

— ¿Les dijeron que no se presentaran?

— Sí, los propios funcionarios de la provincia, aconsejan a las familias no ser querellantes. El caso tuvo repercusión nacional, los familiares fueron recibidos por el presidente Mauricio Macri. El asesino de este joven tiene 17 años. Entonces también entra a jugar lo de la edad de imputabilidad. Los jóvenes pueden ir a abortar, pueden sacar un carnet de conducir, pueden votar, pero no son responsables si cometen un delito, un asesinato.

— Todavía no se hizo el juicio…

— No, pero la familia teme que le den una condena muy leve, por eso quiere ser querellante. Porque además de que a diario sufrimos casos terribles de inseguridad, después encima no hay una Justicia que responda en lo inmediato. A los delincuentes acá se los llevan detenidos y a las dos horas Fiscalía da la orden de liberación. Santa Fe está liberada al delito, no tenemos manera de resolverlo. Ahora nos estamos manejando con una herramienta que es el Observatorio de Seguridad Ciudadana, que lo pedimos en el Concejo, y gracias a que fuimos con la Asociación y con otros familiares de víctimas de inseguridad a insistir, logramos que se lo ponga en funcionamiento.

Reuniones de vecinos por la inseguridad
Reuniones de vecinos por la inseguridad

— ¿Ese Observatorio funciona entonces en el Concejo Municipal?

— Claro. Es parte de la Comisión de Seguridad. Va por los barrios escuchando a los vecinos y sus reclamos de seguridad. En esas recorridas tiene que estar presente el Poder Ejecutivo, municipal y provincial, el Poder Legislativo y la Justicia. Logramos ponerlo en funcionamiento. En una primera reunión que hubo hace unos días en la zona norte de Rosario, los vecinos pudieron por lo menos expresar sus críticas, entre otras cosas, al deficiente funcionamiento del Centro de Atención a las Víctimas.

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