(Gustavo Gabotti)
(Gustavo Gabotti)

Buenos Aires no duermió. Cientos de personas rodearon el Congreso Nacional en un clima que fue mutando: por momentos hubo aplausos, por momentos abucheos a los diputados que aparecían por las pantallas de los televisores.

Del "lado verde" seguía la vigilia hasta pasadas la 8, aunque menos numerosa, y las chicas que pasaron toda la noche sin dormir aprovechaban el tramo final del debate para desayunar. Mientras que algunos grupos pasaron más de 20 horas manifestándose frente al Parlamento, los bares sirvieron para varios como refugio y lugar para seguir por televisión el debate en el recinto.

La definición voto a voto en el debate mantuvo viva la tensión. Cuando los diputados Melina Delú y Ariel Rauschenberger cambiaron su posición y anunciaron que finalmente acompañarían el proyecto, torciendo la diferencia, muchos manifestantes de la Campaña por el Aborto Legal, Seguro y Gratuito empezaron algunos tímidos festejos.

(Julieta Ferrario)
(Julieta Ferrario)

Según le confirmaron a Infobae fuentes de la Campaña por el Aborto Legal Seguro y Gratuito, son varios los manifestantes que llegaron desde distintas localidades del país para poder estar presentes en una jornada histórica. Entre los más numerosos, se calcula que llegaron desde la ciudad de Rosario 40 micros con personas que no quisieron quedarse afuera y manifestarse con sus pañuelos verdes por la despenalización del aborto.

Del otro lado, la seguridad de los manifestantes de la Unión Pro-Vida mantuvo un clima de felicidad entre los que se quedaron toda la noche. Sin embargo, con las informaciones cruzadas que cambiarían la tendencia a favor de la media sanción, volvieron las oraciones y las caras de incertidumbre. Algunos decidieron irse.

En la esquina del bar histórico El Molino, donde se encuentran Callao y Rivadavia, varios jóvenes siguieronn las últimas definiciones como si se tratara de un partido de fútbol y los fotógrafos ya esperaban colgados de los andamios esperando para obturar la reacción de los manifestantes con la votación. En los balcones de las oficinas, ante cada grito se asomaban los curiosos que querían saber qué pasaba.

La definición era inminente y fue un alivio para el lado verde: la Cámara de Diputados otorgó la media sanción con 129 votos a favor contra 125 en contra y una abstención y ya nada opacó los festejos de quienes esperaban hace más de veinte horas una definición.

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