Un cádaver flotando cerca de Cala de San Vicente, una playa al norte de Ibiza, alertó a la Guardia Civil que desde el viernes pasado busca al argentino César Cedermaz, quien naufragó con su velero que fue encontrado en pedazos en los últimos días.

Un grupo de vecinos del municipio de Pollensa encontraron el cuerpo flotando en la zona de Cuevas Blancas, según informa IB3donde este martes se localizaron los restos del velero Semental III, y dieron aviso a la policía local.

Si bien todavía no hay confirmación oficial, todo indica que el cadáver podría ser el del tripulante desaparecido de 37 años, que partió en la tarde del viernes la localidad de Salou en Tarragona, España, con destino a Ibiza (donde iba a tomar un avión hacia Brasil donde vive su pareja) y nunca llegó.

Desde la Cancillería explicaron a Infobae que el Consulado argentino en Mallorca informó que el comandante de la Guardia Civil de Baleares confirmó telefónicamente que el cuerpo extraído del mar sería del ciudadano argentino César Cedermaz. Aún resta la autopsia para tener la confirmación definitiva. 

Las diligencias relacionadas con el caso se encuentran a cargo de un juzgado de Inca, localidad del Norte de la Isla de Mallorca. Además, afirmaron que la Cancillería y el Consulado argentino se encuentran en contacto con la familia Cedermaz "prestando la asistencia que corresponde en este tipo de casos". 

El único tripulante del velero –que nació en Córdoba, vivió muchos años en Paraná y hacía dos años que estaba instalado en España- tuvo un último contacto telefónico cerca de las once de la noche del viernes con su mujer, Priscila Muniz. En ese llamado, contó ella, Cedermaz manifestó que ya estaba cerca de Mallorca pero se le había parado el motor, había perdido las velas y sentía miedo porque había un fuerte temporal con olas de hasta 4 metros.

Un amigo del tripulante aseguró en diálogo con Mallorca Diario que dejaron el barco en la localidad de Sitges debido a una avería en la batería de la embarcación con la idea de continuar este lunes el viaje a Denia. Pero, dijo, César estaba apurado por el vuelo que debía tomar el domingo y, aunque se le recomendó que no utilizase el barco averiado, no hizo caso y salió al mar con condiciones meteorológicas muy adversas. Luego le envió varios mensajes de WhatsApp y no obtuvo respuesta.

Según trascendió en los medios ibicencos, César poseía una titulación náutica argentina que no había convalidado en España y por lo tanto no era válida. A pesar de que llevaba pocos víveres a bordo, la mujer de Cedermaz había manifestado tener esperanzas aún de que haya sobrevivido por su buen estado físico.

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