Vecinos del barrio porteño de Villa Real, con el apoyo de la Fundación La Alameda, vienen denunciando a través de las redes sociales y grupos de Whatsapp una serie de robos a estructuras de bronce en la zona, que luego son fundidas y vendidas en un importante valor.

En el año 2012, la organización que lidera el legislador Gustavo Vera elaboró un mapa del delito en la jurisdicción de la comisaría 44 -que opera en ese barrio- para dar cuenta de que allí hay una suerte de zona liberada en la que se cometen graves delitos: asaltos, trata de personas, talleres clandestinos y hasta homicidios en ocasión de robo.

Según dijeron desde la organización a Infobae, hace algunos años se denunció a un comercio dedicado a la fundición y venta de metales en el barrio y se lo apuntó como el principal responsable por el robo de oro y bronce en la zona. Sin embargo, la fundación asegura que al ser su dueño un "hombre poderoso económicamente", las autoridades no investigaron.

"Hemos presentado los mapas de la zona liberada ante todos los organismos. Algunos negocios (como prostíbulos o talleres clandestinos) se han erradicado pero en este caso sigue funcionando. Hay que investigar la línea y ver hasta dónde llegan para que se fundan. Son los mismos que arrebatan collares de oro en la calle o que tiran a una persona del tren por eso", aseguraron desde La Alameda a este medio.

En las imágenes difundidas por la organización se puede ver cómo el "roba bronce", con destornillador en mano y absoluta tranquilidad, desprende las numeraciones hechas de ese material en algunas casas de la calle Virgilio, en Villa Real. En la misma cuadra, aseguran, varias vivienda también fueron asaltadas. "Es la parte superficial de un negocio de mucho dinero y crimen organizado. Esto es solo lo que se visibiliza", agregó la fundación. Denunciaron también el robo de patentes que son utilizadas para autos "mellizos" y cometer robos.

En ese sentido, La Alameda aseguró que hay connivencia entre la comisaría 44 y la serie de delitos que se cometen en el barrio. Son cientos las denuncias que los vecinos acercan a través de chats y de la página de Facebook de la fundación. Además, organizan reuniones para tratar distintos temas y mantienen un canal abierto para dar a conocer cualquier hecho de inseguridad que ocurra en el barrio.