(Photo by Mario Tama/Getty Images)
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Está todo listo para que el jueves en el Senado se realice la audiencia pública en la que se debatirá el Estudio de Impacto Ambiental (EIA) de las represas Presidente Néstor Kirchner y Gobernador Jorge Cepernic. Uno de los disertantes será el investigador del Conicet y profesor de glaciología Juan Pablo Milana, quien adelantó a Infobae sus hallazgos: encontró datos adulterados y que están en riesgo los glaciares Perito Moreno, Upsala y Spegazzini.

El trabajo de Milana está basado en la represa Néstor Kirchner, que será la más cercana al Lago Argentino, cuyas aguas se encuentran en el Parque Nacional Los Glaciares. Lo primero que advirtió está vinculado al supuesto desacople de la represa con el lago, es decir, la idea de los defensores del proyecto de que el embalsamiento aguas abajo del lago no lo afectará. El investigador detectó grandes inconsistencias en las cifras utilizadas en el EIA.

Para Milana, lo más peligroso del diseño de la represa es la posibilidad de embalsar agua hasta los 179,30 metros en casos extraordinarios, es decir, bastante por encima del nivel definido como mínimo para el Lago Argentina. El EIA confía ciegamente en que la represa no influirá en el Lago Argentino.

En este punto hay que hacer un paréntesis. Milana detectó que en el primer EIA se usó un nivel mínimo para el Lago Argentino de 176,55 metros, mientras que en el EIA que se debatirá en el Congreso se anotó un mínimo de 176,79. No debería haber diferencias, ya que en ambos casos los datos fueron suministrados por la misma fuente, la Subsecretaría de Recursos Hídricos. A su vez, hay inconsistencias dentro del nuevo EIA, que habla de 176,79 metros en la página 37 del capítulo 4, cuando 16 páginas antes, en el mismo capítulo, advierte que la estación de medición está a 175 metros de altura, es decir, por debajo del nivel mínimo del lago. ¿Fue a propósito?

Lo cierto es que sea cual fuere la altura tomada, es inferior al nivel máximo de operación de la represa, de 179,30 metros, lo que, en palabras del experto, "elevará indefectiblemente el nivel del Lago Argentino en aproximadamente el 95% del tiempo, con el consiguiente efecto en los glaciares".

En ese sentido, en su trabajo Milana subrayó que el EIA reconoce que los caudales del lago Argentino y del río Santa Cruz "dependen principalmente del derretimiento de nieves glaciares", sin analizar el potencial impacto sobre los glaciares. Incluso, al evaluar el tema en la página 3 del capítulo 4, el EIA remite al "Punto 5 Glaciares", que no existe.

(Photo by Mario Tama/Getty Images)
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Fuentes del consorcio constructor desmintieron a Milana. "En máximo nivel de operación de la central Néstor Kirchner será de 176,5 metros. En ningún escenario de operación de la central se afectará al Lago Argentino o el Glaciar Perito Moreno. Esto está diseñado así. Y verificado el desacople de la central en relación al lago y el glaciar por un panel de expertos internacionales y auditado por el ingeniero Ascencio Lara, máxima autoridad en la materia, profesional argentino residente en París", advirtieron a Infobae

¿Habrá impacto en los glaciares o no? Ante la consulta de Infobae, lo primero que dejó en claro Milana es que no tiene una respuesta, pero que tiene serias dudas, basadas en una cuestión muy sólida. "Los glaciares tienen un peso. En un punto, por ejemplo, el Perito Moreno tiene 550 metros que ejercen su peso sobre el suelo y que no lo dejan avanzar. Esa fuerza se contrarresta con la presión hidráulica del agua que está en su base. Hoy, el 95% de su peso se sostiene en el agua, cuando lo normal es que sea entre el 20 y 30 por ciento. Aún así, como está, funciona bien. Pero es un glaciar de gran fragilidad y ante un evento externo, como lo es modificar la presión del agua en la punta por efecto de la represa, podría provocar un desequilibrio y hacer que colapse. Nadie hasta ahora constató científicamente que eso no vaya a pasar".

Milana es doctor en Ciencias Geológicas, profesor de glaciología en la Universidad Nacional de San Juan e investigador principal del Conicet. Ante este escenario de incertidumbre, pidió que se haga un análisis más serio de las cotas, pero advirtió que "es bastante improbable que se llegue a conocer el potencial funcionamiento" del glaciar Perito Moreno. Por ende, "por aplicación del principio precautorio en materia ambiental y en virtud de la ley de glaciares, debería, al menos, bajarse la cota de la represa", cerró.