Continúa el misterio por el cadáver encontrado en la laguna de Chascomús

El cuerpo presentaba un disparo, heridas de arma blanca y golpes. Descartaron que se trate del sindicalista Walter Leguizamón

Terminada este mediodía la autopsia del cadáver encontrado en la laguna de Chascomús, el comisario Marcelo Amadeo informó a Infobae que, contra las hipótesis que manejaban los investigadores y la fiscalía, el cuerpo no pertenece a Walter Leguizamón, el sindicalista de la UOCRA prófugo e imputado por el homicidio de un trabajador de la construcción.

Las fuentes judiciales habían señalado que Walter Leguizamón, alias "El Lobo", había sido detectado en la ciudad de Chascomús y que las escuchas judiciales le habían perdido el rastro la semana pasada, cuando señaló que se encontraría con sus familiares ya que su hijo adolescente había tenido un intento de suicidio.

En anteriores allanamientos a posibles lugares de estancia de Leguizamón, se habían encontrado armas y medio millón de pesos en efectivo, según las fuentes policiales que participan en su búsqueda. Antes de haber sido ubicado en Chascomús, donde había sido empleado en una constructora bajo su nombre verdadero y contratado en blanco, las pesquisas lo buscaban en un domicilio en Villa Gesell y se sospechaba de su paradero en una estancia en el interior de la provincia de Buenos Aires.

El cadáver encontrado en la laguna de Chascomús respondía a las características físicas de Leguizamón y había sido asesinado, según confirmó la autopsia, por un disparo en el estómago, luego de haber sido apuñalado y golpeado. El cuerpo del, por ahora, fallecido anónimo tenía las manos atadas con alambre y las piernas unidas por un lazo y fue detectado por un vecino de Chascomús que daba una caminata matutina este sábado 8.

Los investigadores señalaron a Infobae que continuarán con las investigaciones para encontrar a Leguizamón, a quien la justicia acusa de ser el autor intelectual del homicidio de Darío Ávalos, obrero de la construcción que murió luego de un ataque organizado por una patota de la UOCRA de Lomas de Zamora, cuando con un grupo de trabajadores desempleados pedía trabajo en un obrador cercano al Riachuelo.

Mientras tanto, el estupor en Chascomús permanece y el misterio por un asesinato con características mafiosas o que, por la saña, pertenecería a una vendetta, permanece.