Los Touma, una familia de refugiados sirios que llegaron al país a fines del año pasado para instalarse en la localidad de Pilar, Córdoba, partieron anoche en un vuelo de regreso a la ciudad de Alepo, donde la guerra civil aún hace estragos en la población.

Taufic (40) y Ani (29) tienen dos hijas, Kristel de 10 años y Mari Flor, de 13. Prefieren correr los riesgos que implica un conflicto armado en su tierra a permanecer aquí, ya que no lograron adaptarse a la Argentina por el alto costo de vida y la falta de trabajo. Además, según relataron a un medio cordobés, hace poco sufrieron un robo que los empujó un poco más a tomar la decisión de emprender la vuelta.

Anoche arribaron a Buenos Aires para tomar el último vuelo a Siria desde el aeropuerto internacional de Ezeiza. Antes de eso, hablaron a través de un traductor, Mustafá (un hombre sirio que vive en Córdoba hace 34 años), y explicaron las causas por las que abandonan nuestro país: "Acá (en Argentina) no hay inflación, hay hiperinflación (…) Vivir un mes en siria cuesta 150 dólares", contó Mustafá a radio Mitre de Córdoba.

"En Siria hay seguridad 100%", asegura Mustafá. Y agrega: "En la provincia natal del señor Touma están reconstruyendo las casas para recibir de regreso de los refugiados".

La estadía en Argentina no fue tan mala de todos modos. Lo poco o mucho que consiguieron fue gracias a la solidaridad de los vecinos. Uno de ellos incluso se hizo cargo del alquiler de la casa, de los gastos diarios y les facilitó un auto.

Pero no querían depender de la solidaridad de la gente, sino ganarse la vida trabajando. "No queremos pedirle plata a nadie, sino ganarla. Mi padre fue la última persona que me dio dinero y no queremos ser una carga en Argentina", señalaba Taufiq. Y remarcó: "Faltó ayuda del Estado. Hubo varias promesas incumplidas".

Siempre con la asistencia de algún allegado de la familia que hace de traductor, aseguraron que en Siria las cosas están mejorando en relación a lo que ocurría hace cuatro meses, ya que el Gobierno recuperó el control de la ciudad, antes en manos de los rebeldes.

Touma intentará reabrir su perfumería. De aquí se llevan, a pesar de todo, el buen recuerdo de una nación solidaria. "Se llevan la bandera argentina para ponerla en su casa (…) están muy agradecidos", dijo Mustafá.

LEA MÁS