Es obligatoria, pero sólo 1 de cada 8 alumnos tiene doble jornada escolar

Así lo revela un informe de la Universidad de Belgrano, en momentos en que el conflicto docente compromete el cumplimiento de la meta de 180 días de clase al año en la provincia de Buenos Aires

En escuelas primarias estatales, sólo el 13,4 por ciento de los niños tiene jornada extendida
En escuelas primarias estatales, sólo el 13,4 por ciento de los niños tiene jornada extendida

Las leyes de Financiamiento Educativo y de Educación Nacional establecen que la jornada extendida –el doble turno- es obligatoria en las escuelas primarias estatales del país; sin embargo sólo uno de cada ocho alumnos accede a ese beneficio.

El dato surge del último informe del Centro de Estudios de la Educación Argentina (CEA) de la Universidad de Belgrano, que dirige Alieto Guadagni, un economista que desde hace varios años está volcado al análisis de la realidad educativa del país.

En concreto, sobre un total de más de tres millones y medio (exactamente 3.521.109) alumnos de escuelas primarias de gestión estatal, apenas menos de medio millón (471.697), o sea, tan sólo el 13,4 por ciento del total, accede a la Jornada Escolar Extendida (JEE), concluye el CEA, en base a los datos del Anuario Estadístico Educativo 2015 elaborado por el Ministerio de Educación.

En materia de Jornada Extendida se incumple la Ley de Financiamiento Educativo y la Ley de Educación Nacional

"De esta manera, dice el informe, el sistema educativo de la Argentina no sólo no logra dar el paso necesario hacia la meta de calidad educativa con inclusión social, sino que incumple la Ley 26.075 de Financiamiento Educativo, sancionada en diciembre de 2005, cuyo artículo 2º exige: 'Lograr que, como mínimo, el 30% de los alumnos de educación básica tenga acceso a escuelas de jornada extendida o completa, priorizando los sectores sociales y las zonas geográficas más desfavorecidas".

Tampoco se cumple la Ley de Educación Nacional, de diciembre de 2006, que en su artículo 26º dispone: "Las escuelas primarias serán de jornada extendida o completa con la finalidad de asegurar el logro de los objetivos fijados para este nivel por la presente ley".

Como sucede con muchos otros aspectos de la realidad socioeconómica del país, la situación no es la misma en todas las provincias, como puede verse en el cuadro a continuación. "Mientras en Tierra del Fuego -dice el informe del CEA- el 61,1% de los alumnos de primarias estatales accede a jornada extendida y en la ciudad de Buenos Aires y en la provincia de Córdoba lo hacen el 45,8 y el 45%, respectivamente, en Neuquén y en Santa Cruz apenas el 2,1 y el 2,4%, respectivamente, concurre al colegio bajo esta modalidad. En la provincia de Buenos Aires, el distrito más multitudinario, lo hace sólo el 5,9%".

Provincia por provincia, el porcentaje de alumnos que tiene jornada extendida
Provincia por provincia, el porcentaje de alumnos que tiene jornada extendida

La provincia de Buenos Aires es también uno de los distritos más conflictivos. Como lo informó Infobae la semana pasada, si se toman en cuenta las huelgas realizadas en la última década, los estudiantes bonaerenses perdieron 110 días de clases. Esto representa más de la mitad de un año escolar, estimado en 180 días según el calendario oficial.

El peor año fue el 2014 cuando se perdieron 20 días entre medidas de fuerza realizadas en el distrito bonaerense y paros convocados a nivel nacional. Y el mejor fue el 2015, cuando el entonces gobernador Daniel Scioli fue candidato a Presidente y concedió un aumento de casi 40 por ciento.

En cuanto a la JEE, "cumplir el mandato legal exigiría al menos duplicar sin demora la matrícula de las escuelas primarias estatales de jornada extendida" -dice Alieto Guadagni-. "Y respetar el compromiso asumido en la Cumbre Iberoamericana de 2010 demandaría multiplicarla por cuatro para 2021", agrega.

Este incumplimiento de la jornada escolar extendida reproduce la desigualdad ente provincias y entre sectores sociales

Sin embargo, advierte que no son metas inalcanzables: "Basta con mirar a otros países como Chile, que implementó legalmente la jornada extendida en 1997, y una década más tarde había incorporado a casi todas la escuelas a esa modalidad".

En cambio, sostiene, la situación actual consolida la desigualdad socioeconómica, contribuyendo a la reproducción intergeneracional de la pobreza: "Aquí radica una diferencia creciente entre los niños de hogares con recursos económicos, cuyos padres pueden abonar una cuota para que asistan a escuelas privadas con Jornada Escolar Extendida, y los niños pobres que no tienen esta opción".

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