Como todos los años, un día como hoy, María Marta Adam debía cumplir con su obligación de tomarle examen a los estudiantes que no lograron aprobar la materia durante la cursada regular. Aquella tarea educativa, cotidiana y rutinaria, finalmente fue abortada por la profesora y la escuela tuvo que disponer de un reemplazo. La causa fueron dos insólitas amenazas de muerte anónimas, que la intimaban a aprobar a todos los estudiantes bajo evaluación, caso contrario pagaría las consecuencias. Los mensajes eran contundentes: el (¿o los?) alumnos violentos llegaron a escribir un grafiti en el patio del colegio, a modo de recordatorio, y hasta incluyeron un casquillo de bala en la misiva original.

Hoy, María Marta y su familia están con custodia policial.

"Jamás me habían amenazado. Tengo 30 años de carrera y casi 21 en esta institución", contó la docente intimidada, quien trabaja en la escuela privada San Cayetano, de La Plata. "Es muy loco. No podemos vivir esto en la docencia. ¿Qué nos está pasando?", se preguntó.

La amenaza que sacudió la tranquilidad de la comunidad educativa era clara en sus intenciones. La primera de ellas se entregó a través de una persona a la mujer, mientras que la segunda fue enviada a su domicilio. Luego, hubo un "recordatorio" con una pintada en la escuela.

El mensaje buscaba que la docente apruebe el examen de física de todos los que se vayan a sentar en el aula este martes 21. La prueba tenía que ser "sumamente fácil" y podía tomar teorías, definiciones y "algún" cálculo sencillo. Una nota satisfactoria permitiría al alumno implicado pasar al cuarto año del secundario.

El mensaje anónimo intimidatorio.
El mensaje anónimo intimidatorio.

"Voy a estar listo para todo. Un amigo va a entrar conmigo con el uniforme del colegio prestado y un arma. Cuando yo le de la señal, él te va a disparar, se cambia la ropa y escapa", afirmaba el escrito que recibió Adam. "Tenemos varios bidones de nafta para incendiar tu casa si es que no seguís lo que expliqué. Que nadie se entere porque balas me sobran, para vos y todos los que viven en tu casa", finalizaba.

Aún entristecida y conmocionada por los mensaje anónimos, Adam atribuyó la amenaza de muerte a la "caída de los valores de la sociedad, donde la vida y la muerte dan lo mismo".

"De la misma manera que lo amenazan o matan a uno para sacarle las zapatillas y el celular, a mí me amenazaron para que aprobara una materia. Ni siquiera es para terminar el secundario o para tener el título, es para tener un año aprobado", comentó María Marta. "Ese chico, ¿qué le espera en la vida? Esto no me inspira bronca, me inspira más lástima que otra cosa", reflexionó.

"Si los adultos son violentos, los chicos terminando siendo el reflejo de los adultos. Ese chico accedió fácilmente a una bala porque alguien se la dejó", añadió.

Según el testimonio de la docente, el colegio San Cayetano le brindó su apoyo y contención tras la intimidación recibida y acompañó en la presentación de la denuncia policial. Además, le dio a Adam -quien está a punto de jubilarse- la opción de no tomar el examen, alternativa que finalmente utilizó. "No hubiera podido ser objetiva ni trabajar bien, pongansé en mi lugar", se excusó.

El “recordatorio” mafioso que le hicieron a la docente, en el patio del colegio.
El “recordatorio” mafioso que le hicieron a la docente, en el patio del colegio.

Por ahora, no hay pistas sobre quien sería el autor de la amenaza. "Estoy custodiada", aseguró Adam.

LEA MÁS: