El papa Francisco dispuso que la monja Luisa Toledo, conocida como hermana María Isabel, deje de ser superiora de las Carmelitas Descalzas de Entre Ríos, a raíz de la causa judicial iniciada en setiembre pasado por privación ilegítima de la libertad contra religiosas de esa orden.

El Vaticano le comunicó al arzobispo de Paraná, monseñor Juan Puiggari, que el Papa ordenó que Toledo abandone el cargo de "superiora" en instituciones de Carmelitas Descalzas, informó a la prensa local el prelado. La medida se tomó luego de las irregularidades denunciadas en septiembre pasado, respecto del supuesto manejo autoritario y abusivo de la religiosa en el convento de la ciudad entrerriana de Nogoyá.

El papa Francisco durante la audiencia semanal del 14 de septiembre (Reuters)
El papa Francisco durante la audiencia semanal del 14 de septiembre (Reuters)

La causa judicial se inició luego que monjas que habían pasado por esa institución declararon a la revista Análisis, de Paraná, que en el lugar se usaban elementos de tortura como cilicios, látigos, mordazas y eran sometidas a humillaciones y mortificaciones, además de que se les negaba salir del convento.

La religiosa Toledo se encuentra actualmente destinada en un convento de la localidad de Roque Sáenz Peña, en la provincia del Chaco.

Monseñor Juan Puiggari transmitió la medida del Papa al fiscal de Nogoyá, Federico Uriburu, que investiga el caso.

El fiscal avanza en la causa contra quien fuera la superiora del convento entrerriano de las Carmelitas Descalzas de Nogoyá.

Recientemente, Uriburu tomó declaración a dos ex carmelitas y luego dispuso la indagatoria de Toledo.

Fuente: agencia DyN