Hace más de doce años, la marcha organizada por Juan Carlos Blumberg para pedir justicia por la muerte de su hijo Axel alertó al joven gobierno de Néstor Kirchner, quien en 2004 vió cómo más de 100.000 personas llenaron la plaza del Congreso para acompañar el pedido de las víctimas de la inseguridad.

Más de una década después, Blumberg volvió al lugar que lo vio convertirse en un ícono de la búsqueda de seguridad y justicia, esta vez para reclamarle a otro presidente, Mauricio Macri, uno que también lleva menos de un año al frente del país.

Entre miles de personas que se autoconvocaron bajo la consigna #ParaQueNoTePase, Blumberg consideró que desde aquella marcha de 2004 "hemos retrocedido en muchas cosas", y opinó que en la actualidad "la situación está muy grave en el país".

"En 2015, en la provincia de Buenos Aires, con cifras de la Procuración bonaerense, tuvimos 720.000 hechos delictivos. El 94,5% de las causas, 595.000, fueron mandadas a archivo sin investigar… eso es un disparate", ejemplificó Blumberg, quien responsabilizó por la situación bonaerense a la procuradora de la provincia, Carmen Falbo.

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(@jmmoure)
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El padre de Axel además dijo que "los que más sufren son los más pobres". "La gente va a trabajar y le roban las zapatillas, la mochila, $100 o $200, estamos en una situación muy grave", agregó.

Blumberg también se preguntó "¿qué hacemos con los menores que matan a la gente?… los devolvemos a los padres. Usted vaya a Alemania, Francia… son imputables a partir de los 12 años. Vaya a Japón… una persona que hace un grafiti tiene tres años preso, y acá pintan todas las cosas, hacen desmanes… ¿Quién hace algo? Necesitamos un poco de orden".

Por último, Blumberg se sumó al pedido de los manifestantes, y dijo que "estar presente aquí es pedirle al Estado que trabaje con la gente por este problema grave de inseguridad y por el problema grave del narcotráfico".