El lunes a las 21, Juan Facundo Aguiar volvía de trabajar como cada día y no imaginaba el peligro que lo acechaba: se encontraba en la esquina de Rosario y José María Moreno cuando un semáforo se le cayó encima.

El poste de tránsito lo golpeó en el medio del pecho e impactó además contra un taxi que estaba detenido en una de las zonas más transitadas de la Ciudad, en pleno centro de Caballito.

El motoquero y el taxista fueron trasladados de urgencia al Hospital Durand, donde permanecen hospitalizados en observación: quieren descartar cualquier posibilidad de que el golpe les haya provocado un sangrado interno.

En cuanto al semáforo hay que decir que no se trata de un poste amurado al suelo, como casi todos los que hay en el distrito porteño; este apenas es sostenido por un pie metálico que no ofrece garantías, mucho menos en una jornada en la que se pronostican vientos muy fuertes.

A pesar del accidente que pudo provocar una tragedia, aún no hay noticias alentadoras: el semáforo sigue en el mismo lugar, sin más cambios que el impulsado por la voluntad de los vecinos, quienes sobre el pie pusieron cascotes de baldosas rotas para fortalecer su estabilidad. Una bomba de tiempo.