El blanqueo puede complicar la negociación por la división de bienes (Shutterstock)
El blanqueo puede complicar la negociación por la división de bienes (Shutterstock)

El poeta Hesíodo -en Los Trabajos y los Días- cuenta que Zeus, deseoso de vengarse de Prometeo por haber robado el fuego y dárselo a los humanos, le presentó al hermano de éste, Epimeteo, una mujer llamada Pandora, con quien se casó.

Como regalo de bodas, Pandora recibió una tinaja ovalada con instrucciones de no abrirla bajo ninguna circunstancia. Pero los dioses habían dotado a Pandora de una gran curiosidad, por lo que decidió abrir el recipiente para ver qué había adentro. Al destaparlo, escaparon de su interior todos los males del mundo. Cuando atinó a cerrarlo, sólo quedaba en el fondo Elpis, el espíritu de la esperanza. Allí tiene su origen la expresión "caja de Pandora" para hacer referencia a un hecho sencillo, en apariencia inofensivo, pero que puede tener consecuencias gravosas.

Así parece que puede ocurrir con el promocionado blanqueo que esta semana el Senado convirtió en ley y su impacto en los divorcios. Aquí hay que establecer diferencias dependiendo de si se trata de divorciados, de aquellos que están en pleno trámite y qué puede pasar con los que se divorcien en el futuro.

Especialistas consultados por Infobae dieron su opinión respecto de estas situaciones que se pueden presentar y que van a poner a prueba la pericia de los abogados.

Ana Rosenfeld, letrada experimentada en divorcios, sostuvo "yo estoy feliz, para los divorcios en trámite -al no haber terminado todavía la liquidación de la sociedad conyugal- tengo la oportunidad de incorporar bienes que a lo mejor por ahora los maridos los vienen ocultando y a aprovechan el blanqueo para exteriorizarlos. En ese momento no voy a perder la oportunidad de librar oficio a los organismos que se van a encargar del blanqueo para tener a la vista más patrimonio o la realidad patrimonial que venimos persiguiendo y que, por otra parte, los hombres vienen negando". "Quiere decir que voy a tener una herramienta mayor que va a ser un auxiliar de la justicia civil", señaló la autora del libro "El Terror de los Maridos".

La litigiosidad de los divorcios puede incrementarse con la nueva ley (Shutterstock)
La litigiosidad de los divorcios puede incrementarse con la nueva ley (Shutterstock)

Mariana Gallego, abogada de familia, indicó que "el mejor consejo que uno puede darle a las mujeres -gracias a la ley de blanqueo- es que si todavía no empezaron a hablar de divorcio y saben que el marido tiene plata afuera es que le insistan para blanquear".

Por su parte, Andrés Beccar Varela, abogado especialista en Derecho de Familia, opinó que "asoma un nuevo blanqueo de capitales ocultos que puede generar gravosas consecuencias en aquellos cónyuges o ex cónyuges deshonestos. Es que no es sincero ocultar patrimonio, y menos aún cuando el ocultamiento se produce en el seno de un matrimonio, donde se supone que ambos cónyuges se quieren. El amor no es compatible con la mentira. El cónyuge deshonesto que se acoja a los beneficios de esta ley, además de tener que asumir el costo del impuesto que lleva ínsito el blanqueo, deberá tener en cuenta lo siguiente:
Si está por divorciarse o en proceso de divorcio, tendrá que tener en cuenta que puede frustrarse su expectativa de sustraerle a su cónyuge el derecho al 50% ganancial sobre la fortuna que ocultaba. Es evidente que es mucho más caro perder el 50% de los bienes que se exteriorizan más el impuesto que hay que pagar por el blanqueo".

Al referirse a los divorcios ya decretados, Mariana Gallego dijo que "si se dejó afuera plata porque la mujer desconocía su existencia o no lo pudo probar, y se hizo una división de bienes sin incluir este dinero, después el marido lo blanquea y la mujer se entera, puede solicitar una nueva liquidación de bienes". Y agregó, "el tema va a ser que cuando haga el blanqueo el hombre reconozca que ese dinero lo adquirió en el período en que estaba casado".

Para estos casos, Beccar Varela señaló "si ya está divorciado y los bienes ya fueron divididos, su ex cónyuge podrá reclamar:
a) el 50% de los bienes que el otro exteriorice en el blanqueo, invocando que el convenio sobre la liquidación de la comunidad ya firmada no fue completo sino parcial.
b) reclamar la nulidad del convenio, alegando que en virtud de la existencia de los bienes ocultados, este refleja una notable desproporción de las prestaciones acordadas, o reclamar su revisión, invocando que la situación contemplada se ha modificado sustancialmente".

"El problema que tenemos con los divorcios ya terminados es que los profesionales ahora con el nuevo Código tenemos nada más que seis meses para reabrir un caso por una nulidad, un ocultamiento o un fraude; antes teníamos dos años, desde el punto de vista civil", afirmó Rosenfeld. La letrada destacó que "el blanqueo es una excelente herramienta para que tengamos divorcios más transparentes. Hace varios años que vengo intimando a ex maridos para que exterioricen el patrimonio que tenían en moneda extranjera en paraísos fiscales o en sociedades offshore. Esto me dio el pie para evitar prescripciones, así que tengo un montón de maridos que deben estar preocupados por una carta documento que recibieron en algún momento".
Por último, para aquellos que estén casados y que entren al blanqueo, en caso de divorciarse en el futuro se abren varias posibilidades.
Si el matrimonio se celebró con el Código Civil anterior, el régimen de bienes es común por lo tanto si al momento de blanquear reconoce que ese patrimonio lo adquirió mientras estaba casado, es ganancial y el 50 % le corresponde al otro cónyuge. Si al exteriorizar los bienes no declarados manifiesta que son propios, es decir, adquiridos antes del matrimonio entonces no se reparten.
Si el matrimonio se celebró a partir de la vigencia del nuevo Código Civil y Comercial, dependerá del régimen de bienes que hayan elegido los cónyuges, el común o el de separación de bienes.
Queda claro que el nuevo blanqueo traerá consigo muchas cuestiones a resolver al momento de la disolución del vínculo matrimonial.