(DyN)
(DyN)

La restricción al suministro de Gas Natural Comprimido (GNC) en las estaciones de todo el país, anunciada sorpresivamente ayer por el Ministerio de Energía, rigió entre las 18 y las 23 horas y generó el disgusto de los choferes de taxis que trabajan durante la noche.

"Con nafta no podemos trabajar porque lo haríamos a pérdida. La restricción de GNC afecta el servicio nocturno", explicó esta mañana uno de los taxistas perjudicados.

El Ente Nacional Regulador del Gas (ENARGAS) argumentó que la medida se debe a una menor disponibilidad de gas "ante la reducción de la entrega de gas a la Argentina de entre 8 y 11 millones de metros cúbicos diarios por parte de Bolivia" como consecuencia de limitaciones en la producción de dicho insumo energético.

El organismo solicitó además a las industrias "realizar el máximo esfuerzo de reducción de sus consumos, con el objetivo de preservar el abastecimiento (de gas natural por redes) a los hogares, hospitales y escuelas de la República Argentina".

Raúl Castellanos, secretario de la Cámara de Empresarios de Combustibles, sostuvo esta mañana en diálogo con Radio La Red: "Ha sido algo realmente fuerte para nosotros. No lo esperábamos y tiene un efecto negativo para la actividad".

(NA)
(NA)

Para peor, la medida podría repetirse afectando económicamente a los trabajadores del transporte, que ya venían protestando contra la llegada de la empresa Uber: "No sabemos si la historia va a terminar aquí o va a haber una nueva restricción. Pero es inconveniente. Es un verdadero problema para nosotros y también para el consumidor", dijo Castellanos.

Y agregó: "Debería haber cierta anticipación. Nadie nos asegura que esto no vuelva a suceder".

Anoche, a las 23, se habían formado largas colas de taxis en las estaciones de GNC, que no se arriesgaron a vender por temor a algún tipo de sanción. "Si vendemos, nos pueden cerrar la válvula de expendio", explicaba esta mañana el dueño de una de ellas.

Es la segunda restricción al consumo de gas que el Gobierno impone a las industrias en el mes, y por los mismos motivos. A principios de mes, influyeron a su vez las bajas temperaturas y el frente frío en todo el país.

En mayo pasado, se supo que la Argentina le compró gas a Chile a un precio superior al que se paga por el producto traído de Bolivia o por vía marítima. En ese momento, el ministro de Energía y ex CEO de Shell, Juan José Aranguren, explicó que la importación de gas desde el país trasandino obedece a que la capacidad para las alternativas más baratas está cubierta en esta época del año.

"Si tuviéramos acceso a otra fuente de gas natural podríamos tener mayor disponibilidad para que las zonas residenciales tengan gas natural en sus hogares, o no les cortemos el gas a las industrias o el GNC a los taxistas", agregó entonces.