Para salvarlos, el chico dijo que aplicó lo que aprendió en un curso (www.lanueva.com – Juan Corral)
Para salvarlos, el chico dijo que aplicó lo que aprendió en un curso (www.lanueva.com – Juan Corral)

"Cuando vi tirada a mi madre me asusté pero llamé al 911. Les dije que estábamos los tres mal. Decaídos. Me preguntaron cosas y me dijeron todo lo que tenía que hacer. Pero yo ya lo había hecho porque lo aprendí en un curso de RCP (reanimación cardiopulmonar). Lo único que tenía que hacer era ayudarlos a mis papás", relató Ignacio Ávila, un chico de 11 años que salvó a sus padres de morir tras haber inhalado monóxido de carbono.

El caso ocurrió en el barrio Villa Muñiz, en Bahía Blanca, donde gracias a la rápida reacción del menor, los dos padres evitaron lo que era una muerte segura. "Fue un susto con suerte. Gracias a mi hijo que llamó al 911", dijo Jorge, el papá del pequeño héroe.

"Mi hijo nos salvó. De golpe y porrazo me mareé. Se me nublaba la vista. Yo estaba en la cocina leyendo, me levanté a calentar una pava para tomar mate y me desmayé. Mi mujer estaba acostada descansando, se levantó y luego se cayó", agregó el hombre.

"Abrí las ventanas, apagué todos los calefactores y llamé al 911", relató el menor, que pese a sentirse mareado, tuvo la lucidez para pedir ayuda. Una vez lo atendieron en el servicio de emergencias y el chico comenzó a recibir las instrucciones de lo que debía hacer. Por suerte ya conocía el procedimiento y salvó a los padres.

El chico aprovechó para alertar sobre la importancia de tener conocimientos en primeros auxilios. "Lo podrían hacer todos, porque así ayudarían a los que quieren", expresó el joven, quien dijo que nunca pensó tener que usar sus conocimientos y menos para salvar sus padres.

"Ahora espero poder seguir haciendo los cursos porque son de mucha utilidad", dijo el joven luego de volver a su casa. "Mi mamá fue la que me avisó (del curso) y me gustó. Me acordé que tenía que tranquilizarme y actuar. Los médicos del 911 también me ayudaron", recordó Ignacio en diálogo con Clarín.

Junto a él, su padre se mostró orgulloso y agradecido porque le salvó la vida. "Hizo todo y supo cómo actuar. Fue una desgracia con suerte", remarcó el hombre.