Cómo es RUTI, la vacuna española para la tuberculosis que podría ser eficaz contra el COVID-19 y será probada en la Argentina

En el importante esfuerzo mundial por conseguir la vacuna contra el nuevo coronavirus, una pequeña compañía farmacéutica, Archivel Farma, busca con dos ensayos clínicos en humanos -uno en Argentina y otro en España- comprobar su rol para disminuir la severidad de la enfermedad

La vacuna española RUTI para la tuberculosis podría ser efectiva contra el COVID-19
La vacuna española RUTI para la tuberculosis podría ser efectiva contra el COVID-19

Trece vacunas candidatas en desarrollo buscan en Fase III demostrar ser eficaces y seguras contra la enfermedad COVID-19 y se encuentran cada vez más cerca de la recta final, según informa la OMS periódicamente.

En paralelo, una pequeña pero importante farmacéutica española, denominada Archivel Farma, procurará demostrar si la vacuna denominada RUTI que desarrollaron contra la tuberculosis hace 15 años puede ser útil para combatir el nuevo coronavirus. Según aclararon, todo apunta a que podría ser eficaz para frenar de una manera diferente a las candidatas de Pfizer, Moderna y/o Oxford AstraZeneca el avance y propagación del virus SARS-CoV-2, en un momento crítico para el Viejo Continente, que atraviesa la segunda ola de contagios.

La vacuna contra la tuberculosis fue ideada por el científico Pere-Joan Cardona en 2004. Él fue quien convenció al empresario español Pepe Martínez de que financiase su idea y juntos crearon la nueva compañía para desarrollarla. Originario de la región de Murcia, ha trabajado en EE. UU. para diversas empresas farmacéuticas. “Soy moderadamente optimista”, señaló Martínez al portal local Murcia Plaza sobre la vacuna en la que ha invertido todos sus ahorros a lo largo de años. “Somos muy prudentes, pero personalmente confío en que tendremos resultados positivos y será una victoria tremenda frente a este virus”, adelantó.

La vacuna RUTI la desarrolla una farmacéutica española, denominada Archivel Farma
La vacuna RUTI la desarrolla una farmacéutica española, denominada Archivel Farma

RUTI ha resultado ser ese proyecto. Su principal objetivo es entrenar la inmunidad innata, es decir, la primera línea de defensa del organismo ante cualquier patógeno, y es inespecífica, a diferencia de la de Pfizer o la de Moderna. Es decir, no genera anticuerpos ante un virus concreto pero sí estimula al sistema inmunológico para que este reaccione dando una respuesta más contundente y rápida ante cualquier infección viral.

“Tiene la capacidad de inducir la inmunidad entrenada: estimula las células que entran en contacto con el patógeno para que sean más activas”, explicó el científico Cardona quien añadió que normalmente tienen una respuesta tímida y con esta vacuna son capaces de desplegar toda su capacidad de destrucción de los patógenos. La idea es que la infección sería mucho menor porque reduce la concentración vírica de manera significativa, y con ello su gravedad. De esa forma, se podría convertir en un arma muy efectiva para minimizar la propagación de la COVID-19, y de cualquier otro virus, así como sus consecuencias sanitarias. Lo que conseguiría es que menos gente se contagie y que, aquellos que lo hagan, no sufran una afección grave o severa.

En la Argentina, el Calendario Nacional de Vacunación contempla de manera obligatoria la vacuna BCG, que se aplica a recién nacidos previo a su egreso de la maternidad para proteger de las formas graves de tuberculosis (por ejemplo, meningitis u osteomielitis)
En la Argentina, el Calendario Nacional de Vacunación contempla de manera obligatoria la vacuna BCG, que se aplica a recién nacidos previo a su egreso de la maternidad para proteger de las formas graves de tuberculosis (por ejemplo, meningitis u osteomielitis)

Ensayo en Argentina

En este contexto, la vacuna RUTI contra el COVID-19, desarrollada por el investigador del Hospital Germans Trias i Pujol, de Barcelona, y fabricada por la farmacéutica Archivel Farma, se convirtió en ser la primera de origen español en recibir la autorización para realizar un ensayo clínico internacional, que se llevará a cabo en Argentina.

Tal como ha informado la compañía, la vacuna, que inicialmente fue diseñada contra la tuberculosis, se prevé eficaz también contra otras infecciones víricas como el nuevo coronavirus, por lo que ha recibido la aprobación de la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) de Argentina para realizar un ensayo clínico. Se trata de un estudio de doble-ciego con placebo, de nueve meses de duración, para evaluar su eficacia en la prevención de la infección y la disminución de la mortalidad por SARS-CoV-2 en el personal sanitario. El estudio se llevará a cabo con 370 trabajadores sanitarios para evaluar su eficacia.

La vacuna para la tuberculosis conocida como BCG se inventó hace un siglo y proporciona inmunidad contra la tuberculosis (TB), una infección bacteriana, pero se sabe que tiene otros beneficios. Ensayos anteriores descubrieron que las personas que reciben la vacuna tienen un sistema inmunológico mejorado y pueden protegerse de la infección. Por ejemplo, en un ensayo entre nativos americanos, la vacuna BCG en la infancia pudo ofrecer protección contra la tuberculosis hasta 60 años después de la vacunación.

RUTI contra el COVID-19 es desarrollada por el investigador del Hospital Germans Trias i Pujol, de Barcelona y fabricada por la farmacéutica Archivel Farma (Shutterstock)
RUTI contra el COVID-19 es desarrollada por el investigador del Hospital Germans Trias i Pujol, de Barcelona y fabricada por la farmacéutica Archivel Farma (Shutterstock)

El estudio que se llevará a cabo en el país será de doble-ciego con placebo, de nueve meses de duración, para evaluar la eficacia de la vacuna RUTI en la prevención de la infección y la disminución de la mortalidad por SARS-CoV-2 en el personal sanitario.

La vacuna ha pasado por muchos vaivenes desde el 2004 y llegó a tocar fondo en 2011, cuando se quedaron sin fondos para continuar con su desarrollo. Martínez, confesó, se había gastado hasta el último euro de sus ahorros y comenzó a buscar financiación para poder seguir con ella. Fue entonces cuando entró en escena Teodoro García, quien conoció la historia a través de un artículo periodístico y decidió apostar por el proyecto. Su inversión lo convirtió en propietario del 70% de la empresa, mientras que Martínez se quedó con el 30% restante.

Este desarrollo se va a probar en dos ensayos clínicos en humanos, el de Argentina y otro en España, con unas 350 personas en cada uno de ellos. Para poder realizarlos, han creado un fondo que ya ha recaudado 1,4 millones de euros a través de 700 inversores y esperan resultados en unos 9 meses. “Esperamos validar nuestra hipótesis y que haya una efectividad contra la COVID”, apuntó Rué.

13 vacunas candidatas se encuentran en Fase III, en la recta final para se aprobadas contra el COVID-19 (Shutterstock)
13 vacunas candidatas se encuentran en Fase III, en la recta final para se aprobadas contra el COVID-19 (Shutterstock)

Cataluña, de local

El segundo estudio se llevará a cabo en Cataluña y está pendiente de aprobación por la Agencia Nacional del Medicamento español. La propia Generalitat, que financia una parte de la investigación con 200.000 euros, anunció que esta es “la primera del Estado que entra en un ensayo clínico para luchar contra la COVID-19”.

Aún harán falta nueve meses para saber si el ensayo arroja buenas noticias. Archivel Farma, que ha creado una nueva empresa, Immuni Therapeutics, para desarrollar la vacuna. Si tiene éxito, necesitará el apoyo de una gran farmacéutica para poder fabricarla a gran escala, para lo que ya han diseñado un ambicioso plan de expansión, como indica Rué.

Aunque aún tardará en llegar al mercado, lo importante, como señaló Cardona, es que es “una vacuna de fondo de armario”, con un amplio espectro de actuación contra infinidad de virus. “Es su mayor interés”.

En el marco del ensayo con la vacuna RUTI, se administrará en 369 empleados de diversos centros sanitarios de la Argentina (Shutterstock)
En el marco del ensayo con la vacuna RUTI, se administrará en 369 empleados de diversos centros sanitarios de la Argentina (Shutterstock)

El factor seguridad

Para el fundador de la empresa la vacuna RUTI tiene, además, otro factor a su favor, que marca la diferencia con otras vacunas con un desarrollo más rápido y breve: su seguridad. “Está sustentada en quince años de trabajo. Es una vacuna fiable, estable e inocua para el organismo, sin efectos secundarios”, manifestó. Un cambio de paradigma y una alternativa complementaria a las vacunas convencionales que se basan en la generación de anticuerpos, que se podría utilizar sola o como complemento de una vacuna específica.

Esta vacuna es un producto seguro que se ha probado en animales con éxito, y que consigue una respuesta inmunológica muy buena”, explicó Olga Rué, CEO de Archivel Farma, que advirtió que se ha visto que en los países donde aún se vacuna contra la tuberculosis, la incidencia de la enfermedad por COVID-19 es un 50% inferior y se observa que genera cuadros de menor gravedad. En la actualidad, la BCG es la única vacuna contra la tuberculosis en el mercado, indica, “y nuestra formulación es incluso mejor, por lo que pensamos que debíamos probar si también es efectiva contra la COVID”.

Además, su papel sería clave si la COVID-19 muta o aparece una nueva pandemia, ya que minimiza la gravedad de cualquier infección vírica. “En cualquier caso es útil porque se reduce su severidad”, recalcó Rué, que confiesa que en la farmacéutica se han preguntado qué hubiera pasado si la RUTI hubiera estado en el mercado cuando comenzó la pandemia. “Creemos que su gravedad hubiera sido mucho menor”, indicó.

El 24 de marzo de 1882, el Dr. Robert Koch anunció el descubrimiento de Mycobacterium tuberculosis, la bacteria que causa la tuberculosis (REUTERS)
El 24 de marzo de 1882, el Dr. Robert Koch anunció el descubrimiento de Mycobacterium tuberculosis, la bacteria que causa la tuberculosis (REUTERS)

Los avances en tuberculosis, esenciales contra COVID-19

En julio, un estudio científico en EE. UU. determinó que la vacuna contra la tuberculosis, introducida al mundo en 1921, podría desempeñar un rol significativo en la reducción de la tasa de mortalidad por COVID-19 en los países donde esta ha sido más aplicada.

Para llegar a esa conclusión, investigadores del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas de Estados Unidos entrecruzaron datos de las tasas de mortalidad en todo el mundo y la aplicación de la vacuna Bacilo Calmette-Guerin, también conocida como BCG.

Según el estudio, los lugares donde las tasas de mortalidad eran más bajas variaban según las edades, los ingresos y el acceso a la atención médica. Pero, en paralelo, todos tenían algo en común: un programa de vacunación contra la tuberculosis.

Otra investigación estableció que la vacuna de la BCG, que se aplica a los recién nacidos, puede ofrecer protección hasta los 60 años. Sin embargo, los científicos no tienen claro si los adultos que ya fueron inyectados como niños obtienen protección contra el SARS COV 2, porque aún faltan pruebas para comprobarlo.

SEGUÍ LEYENDO:

COVID-19: una vacuna española comenzará su ensayo en la Argentina

Por qué la llegada de una vacuna es solo el comienzo del camino hacia una nueva normalidad

¿Será mejor obtener una vacuna o llegar a un tratamiento efectivo?

MAS NOTICIAS

Te Recomendamos