El virus del resfrío común puede afectar a la placenta de una madre y luego contagiarse al feto, según un estudio recientemente publicado que realizaron investigadores de la Universidad de Tulane, en los Estados Unidos.

Los investigadores han demostrado que un virus del resfriado común puede infectar células derivadas de placentas humanas, lo que sugiere que es posible que la infección pase de las futuras madres a sus hijos no nacidos.

El estudio , publicado en la revista PLOS ONE, fue dirigido por el doctor Giovanni Piedimonte, profesor de pediatría y vicepresidente de investigación de la Universidad de Tulane.

La placenta actúa como un guardián para proporcionar alimento esencial de una madre a un feto en desarrollo mientras filtra los posibles agentes patógenos (Shutterstock)
La placenta actúa como un guardián para proporcionar alimento esencial de una madre a un feto en desarrollo mientras filtra los posibles agentes patógenos (Shutterstock)

Esta es la primera evidencia de que un virus del resfriado común puede infectar la placenta humana. Apoya nuestra teoría de que cuando una mujer desarrolla un resfriado durante el embarazo, el virus que causa la infección materna puede propagarse al feto y causar una infección pulmonar incluso antes del nacimiento”, aseguró Piedimonte.

Durante el embarazo, la placenta actúa como un guardián para proporcionar alimento esencial de una madre a un feto en desarrollo mientras filtra los posibles agentes patógenos.

Los científicos investigaron que la barrera no es tan impenetrable como se creía con estudios recientes que muestran cómo los virus como el Zika pueden atravesar sus defensas.

Utilizando placentas donadas, los investigadores aislaron los tres tipos de células principales que se encuentran en las placentas: citotrofoblasto, fibroblastos de estroma y células de Hofbauer, y las expusieron in vitro al virus sincitial respiratorio (VSR), que causa el resfriado común. Mientras que las células de citotrofoblasto soportaron una replicación viral limitada, los otros dos tipos fueron significativamente más susceptibles a la infección.

Una alimentación saludable ayuda a crear barreras protectoras para el feto (Shutterstock)
Una alimentación saludable ayuda a crear barreras protectoras para el feto (Shutterstock)

Por ejemplo, las células de Hofbauer sobrevivieron y permitieron que el virus se replicara dentro de las paredes celulares. A medida que las células de Hofbauer viajan dentro de la placenta, los investigadores sospechan que podrían actuar como un caballo de Troya y transmitir el virus al feto.

"Estas células no mueren cuando son infectadas por el virus, que es el problema. Cuando se mueven hacia el feto, son como bombas llenas de virus. No diseminan el virus explotando, que es la forma típica, sino que lo transfieren a través de canales intercelulares", agregó Piedimonte.

Los investigadores sospechan que el VSR podría atacar el tejido pulmonar dentro del feto, causando una infección que puede predisponer a la descendencia a desarrollar asma en la infancia. Es por ello que Piedimonte y su equipo planean lanzar un estudio clínico en Tulane para probar aún más la teoría.

SEGUÍ LEYENDO: