La disfunción eréctil como síntoma precoz de enfermedad cardíaca y los mitos que impiden consultar a tiempo

Para que ocurra una erección es necesaria la circulación de un intenso flujo sanguíneo por los cuerpos cavernosos a través de una red de muchísimas pequeñas arterias, y si eso no sucede es muy importante que la persona consulte al médico lo antes posible. "La idea de que una pastilla puede resolverlo todo es un gran mito popular", sostienen los especialistas

Es muy importante que la persona consulte al médico ante los primeros problemas de erección (Getty Images)
Es muy importante que la persona consulte al médico ante los primeros problemas de erección (Getty Images)

El sexo involucra siempre cuerpo y mente, y aunque los prejuicios sobre la masculinidad digan otra cosa, la disfunción eréctil es un problema de salud donde lo emocional y lo orgánico siempre están presentes, de manera diferente en cada persona.

La erección del miembro viril –con la que cada hombre convive desde que nace– simboliza culturalmente tantas cosas que a veces el hombre se olvida de que su pene es un órgano más de su cuerpo, y como tal no responde a la voluntad ni a ninguna obligación. Simplemente, no funciona así.

Ante un dolor de pecho, por ejemplo, la persona normalmente consulta al médico con la inquietud de que algo funciona mal en su organismo, y de que eso puede ser peligroso para su salud. Pero esa actitud suele ser muy diferente de lo que ocurre ante una disfunción eréctil: por lo común, a quien la padece sólo le importa que su pene esté funcional cuanto antes, sin preguntarse siquiera qué le pasa o a qué se debe eso que le está ocurriendo. Y esa es la preocupación que suele transmitirle al médico cuando consulta. "Existe una banalización del pene, como si no fuera un órgano que forma parte del cuerpo del hombre", consideró el médico urólogo Sergio Pusarelli (MN 5235/ MP 81147).

Tanto las erecciones fisiológicas como las que son producto del estímulo erótico implican un intenso flujo sanguíneo a través de una red de muchísimas pequeñas arterias

Alzar un dedo y tocarse la nariz es un movimiento voluntario: cualquiera puede hacerlo inmediatamente cuando lo desea; la erección del pene durante una relación sexual, en cambio, no es un movimiento voluntario, sino la respuesta fisiológica de un órgano (de modo que siempre involucra factores orgánicos) a ciertos estímulos físicos y mentales que a la persona le resultan placenteros (es decir que siempre involucra también factores emocionales).

"La manera en que esos factores orgánicos y emocionales actúan en cada persona es lo que los especialistas tenemos que descubrir cuando nos llega al consultorio un paciente con una disfunción sexual, porque para solucionar el problema es necesario verlo como lo que es, y no como lo que el paciente cree que es", sostuvo el especialista en el tratamiento de las disfunciones sexuales masculinas en Boston Medical Group (BMG).

Pocos consideran la importancia que tiene el buen funcionamiento de las arterias para que ocurra la erección (Getty Images)
Pocos consideran la importancia que tiene el buen funcionamiento de las arterias para que ocurra la erección (Getty Images)

La creencia errónea y a veces inconsciente de que la erección funciona como un "movimiento voluntario" es una simplificación que forma parte, según el experto, de una banalización que tiene consecuencias en la vida sexual de las personas.

"Muchos hombres lo toman como si la erección fuese una obligación", apuntó por su parte el médico urólogo Fabián Gómez (MP 11721 – Sta. Fe) y asesor científico del BMG, quien recordó que, además, "cada hombre tiene normalmente unas tres o cuatro erecciones fisiológicas al día, despierto o dormido, sin ninguna necesidad de estimulación erótica".

Tanto las erecciones fisiológicas como las que son producto del estímulo erótico implican un intenso flujo sanguíneo por los cuerpos cavernosos a través de una red de muchísimas pequeñas arterias. "Esos procesos naturales oxigenan los tejidos y ayudan a preservar la función eréctil, y cuando no ocurren, las células comienzan a deteriorarse –advirtió Gómez–. Por eso es muy importante que la persona consulte al médico lo antes posible cuando siente que tiene problemas de erección, porque en general son reversibles, pero si se mantienen en el tiempo sin tratamiento pueden tornarse irreversibles".

Cuando un paciente llega al consultorio aquejado por un problema de disfunción eréctil, los especialistas indican una batería de estudios clínicos, principalmente vasculares

Por la importancia que tiene el buen funcionamiento de las arterias para que ocurra la erección, se entiende fácilmente que el pene, como órgano, sea uno de los principales candidatos a verse afectado ante cualquier problema del sistema circulatorio: enfermedad cardiovascular, diabetes, hipertensión arterial. "Por eso el tabaquismo, la obesidad, el colesterol alto y otros factores de riesgo que afectan a la salud en general pueden convertirse también en factores de riesgo para la disfunción eréctil, y la disfunción eréctil debe ser motivo de consulta médica porque puede, al margen de la vida sexual, estar 'avisando' de una amenaza mayor para la salud", explicó Pusarelli.

La consabida mitología acerca de lo que supuestamente debería ser la masculinidad, las connotaciones de poder que hicieron que antiguamente se llamara "impotencia" a un problema médico y otros resabios culturales, aún siguen siendo para muchos varones –afortunadamente, cada vez menos– un obstáculo que los inhibe de hablar del tema y retrasa la consulta. "Las personas más jóvenes son mucho más desinhibidas para hablar de lo que les pasa en su vida sexual, pero los que hoy tienen cincuenta todavía tienen en general una cultura muy restrictiva en torno de estos temas", remarcó Pusarelli.

El mito de que la pastilla azul resuelve el problema puede retrasar el diagnóstico de una enfermedad cardíaca (Getty)
El mito de que la pastilla azul resuelve el problema puede retrasar el diagnóstico de una enfermedad cardíaca (Getty)

Cuando un paciente llega al consultorio aquejado por un problema de disfunción eréctil, los especialistas aplican un protocolo médico cuyo primer paso es un detallado interrogatorio, complementado con una batería de estudios clínicos, principalmente vasculares. "A partir de eso se hace un diagnóstico, y el siguiente paso es informar al paciente por qué se da el problema, por qué se perpetúa, cómo lo vamos a tratar, según la magnitud y la severidad del problema", puntualizó Pusarelli.

Y en este punto, el especialista destacó la importancia de dar una buena explicación: "Los pacientes que nos consultan son adultos, no podemos simplemente decirles 'tomate esto que te va a ir bárbaro', porque eso no ayuda a que la persona entienda cuál es el problema que lo afecta". La idea de que una pastilla puede resolverlo todo sostiene -según el experto- otro mito popular. "La famosa pastilla puede ser suficiente en casos leves o aquellos donde el varón no se tiene confianza, pero la realidad dice que hay incluso personas sanas a las que no les hace efecto, que hay problemas con su uso como sucede con cualquier medicamento, y que la disfunción eréctil sigue siendo un problema para miles de hombres", sostuvo.

Por eso, a la hora de buscar respuestas es muy importante no hacerlo sobre la base de estereotipos ni creencias sin fundamento, así como tampoco pensar que existe una solución mágica que permitirá solucionar el problema.

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