Las cifras de obesidad preocupan a los especialistas (Shutterstock)
Las cifras de obesidad preocupan a los especialistas (Shutterstock)

Por definición, según la Real Academia Española, una epidemia es "un mal o daño que se expande de forma intensa e indiscriminada". En tanto que por pandemia se entiende a "una enfermedad epidémica que se extiende a muchos países o que ataca a casi todos los individuos de una localidad o región". Y lo cierto es que las descripciones encajan a la perfección con lo que ocurre con la obesidad en todo el mundo de un tiempo a esta parte.

Así las cosas, a los números en personas adultas se suma la preocupación que el flagelo ocasiona en los niños.

"La obesidad infantil está tomando proporciones alarmantes en muchos países y supone un problema grave que se debe abordar con urgencia. En los objetivos de desarrollo sostenible establecidos por las Naciones Unidas en 2015, la prevención y el control de las enfermedades no transmisibles se consideran prioridades básicas. Entre los factores de riesgo para las enfermedades no transmisibles, la obesidad suscita especial preocupación, pues puede anular muchos de los beneficios sanitarios que han contribuido a la mejora de la esperanza de vida", alertaron desde la Asamblea Mundial de la Salud, en su Informe de la Comisión para acabar con la obesidad infantil emitido en marzo de este año.

En el punto 22 del anexo del mencionado informe, se mencionan algunas de las consecuencias físicas y psíquicas que puede traer la obesidad a los niños que la padecen: "La obesidad tiene consecuencias físicas y psicológicas para la salud durante la infancia, la adolescencia y en la edad adulta. De por sí, es causa directa de trastornos de salud en la infancia, en particular complicaciones gastrointestinales, osteomusculares y ortopédicas, la apnea del sueño, y la manifestación temprana de enfermedades cardiovasculares y diabetes de tipo 2, así como las afecciones concomitantes de estas dos últimas enfermedades no transmisibles. La obesidad en la infancia puede contribuir a dificultades conductuales y emocionales, como la depresión, y también conducir a la estigmatización y a una socialización deficiente, y reducir el nivel educativo que puede alcanzar el niño".

Datos que hablan por sí solos

La Organización Mundial de la Salud (OMS) entiende que el sobrepeso y la obesidad ya son una pandemia a nivel global, y aportan datos para entender este fenónemo que, aclaran sus expertos, podría prevenirse:
⦁ Desde 1980, la obesidad se ha más que duplicado en todo el mundo.
⦁ En 2014, más de 1900 millones de adultos de 18 o más años tenían sobrepeso, de los cuales, más de 600 millones eran obesos.
⦁ En 2014, el 39% de las personas adultas de 18 o más años tenían sobrepeso, y el 13% eran obesas.
⦁ La mayoría de la población mundial vive en países donde el sobrepeso y la obesidad se cobran más vidas de personas que la insuficiencia ponderal.
⦁ En 2014, 41 millones de niños menores de cinco años tenían sobrepeso o eran obesos.
⦁ La obesidad puede prevenirse.

En la Argentina, según el organismo, el 60% de los habitantes tiene sobrepeso y uno de cada cuatro mayores de 18 años es obeso.

Para tomar conciencia de la gravedad del asunto, ofrecieron algunas cifras verdaderamente alarmantes:
⦁ En todo el mundo, el número de lactantes y niños pequeños (de 0 a 5 años) que padecen sobrepeso u obesidad aumentó de 32 millones en 1990 a 42 millones en 2013. Sólo en la Región de África de la OMS, el número de niños con sobrepeso u obesidad aumentó de 4 a 9 millones en el mismo período.
⦁ En los países en desarrollo con economías emergentes (clasificados por el Banco Mundial como países de ingresos bajos y medianos) la prevalencia de sobrepeso y obesidad infantil entre los niños en edad preescolar supera el 30%.
⦁ Si se mantienen las tendencias actuales, el número de lactantes y niños pequeños con sobrepeso aumentará a 70 millones para 2025.
⦁ Sin intervención, los lactantes y los niños pequeños obesos se mantendrán obesos durante la infancia, la adolescencia y la edad adulta.
⦁ La obesidad infantil está asociada a una amplia gama de complicaciones de salud graves y a un creciente riesgo de contraer enfermedades prematuramente, entre ellas, diabetes y cardiopatías.
⦁ La lactancia materna exclusiva desde el nacimiento hasta los seis meses de edad es un medio importante para ayudar a impedir que los lactantes se vuelvan obesos.

"Comprometidos por un peso saludable", una iniciativa que busca generar conciencia

La mayoría de la población mundial vive en países donde el sobrepeso y la obesidad (Shutterstock)
La mayoría de la población mundial vive en países donde el sobrepeso y la obesidad (Shutterstock)

Con el foco puesto en concientizar a la población acerca de los riesgos del sobrepeso y la obesidad, Pronokal Argentina, la versión local de la empresa multinacional de origen español, lanzó una campaña para prevenir la obesidad infantil que incluye spots de pacientes comprometidos con su pérdida de peso.

La iniciativa tendrá dos ejes bien definidos: videos testimoniales de nueve pacientes y ex pacientes, que gracias al método Pronokal alcanzaron un peso saludable y cambiaron sus vidas y las de sus familiares para siempre. Por su gran implicación e interés demostrado para lograr perder peso, la empresa los eligió como representantes de esta nueva campaña, para que su ejemplo de superación ayude a otros a conseguir el mismo objetivo. "Queremos que todo el mundo se identifique con las historias y experiencias de estas personas, para que otras en circunstancias similares se sumen a este cambio de vida saludable. Todos tenemos una motivación por la que comprometernos", comentó Gustavo Sojka, director de PronoKal Argentina.

Consultado por Infobae sobre cuál es la importancia de generar conciencia sobre la epidemia de obesidad, Sojka enfatizó: "La población, en general por desinformación, no considera a la obesidad y el sobrepeso como una patología; desconoce que de esas enfermedades derivan otras que resultan mortales".

Y tras destacar que "se suele banalizar el tema creyendo que sólo tiene que ver con la estética", remarcó: "Cuando la obesidad deriva en otras patologías que le suceden y complican el cuadro, generalmente no se considera que todo empezó por la propia obesidad".

El otro eje estará en una serie de charlas sobre concientización en escuelas, en total sintonía con las recomendaciones del Informe para Acabar con la Obesidad, de la Asamblea Mundial de la Salud, que recomienda aplicar conocimientos básicos en materia de salud y nutrición en niños y adolescentes en edad escolar, remarcando la importancia de la difusión de información para padres y educadores. Con este fin, durante todo un año ofrecerán charlas informativas en escuelas del país, dirigidas a padres, alumnos y maestros para que puedan tomar conciencia de la importancia de tener hábitos de vida y comidas saludables.

Las acciones contra el exceso de peso y la obesidad contribuyen a reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares, cáncer, diabetes, trastornos psíquicos, hipertensión arterial, alteraciones respiratorias, articulares y óseas y a aumentar la esperanza de vida hasta en 10 años.