En La Pampa preocupan las subas de contagios y de muertes pero el ritmo de vacunación es de los más altos de la Argentina

Ayer hubo 13 fallecimientos y 781 nuevos infectados por Covid 19. Esperan unas 10 mil vacunas entre hoy y mañana para seguir con una campaña que es de las más vigorosas entre todas las provincias

Aunque todavía el sistema de salud no está colapsado y la ocupación de camas de terapia intensiva ronda el 70 por ciento, el aumento en la cantidad de contagios y de fallecimientos en las últimas semanas disparó todas las alarmas en las distintas ciudades y localidades de la provincia de La Pampa. Ayer se registraron 13 muertes y 781 nuevos infectados de coronavirus, los números más altos desde que estalló la pandemia en nuestro país.

Cinco de los decesos del miércoles 26 de mayo se produjeron en Santa Rosa, la capital provincial, y otros tres en General Pico, la segunda ciudad en importancia del territorio que gobierna Sergio Ziliotto, del Frente de Todos. Las otras muertes fueron en Realicó, Victorica, Bernasconi, Eduardo Castex y Catriló. La Pampa es una de las provincias en las que el ritmo de vacunación marcha de manera más acelerada, pero la segunda ola la viene castigando con dureza. En enero, en el peor momento habían tenido como máximo 417 casos y ahora esa cifra diariamente casi está por duplicarse.

Desde el sábado cuando empezó a regir el confinamiento estricto a tono con la determinación del gobierno nacional se acumularon 36 fallecimientos lo que elevó el total a 540 desde marzo del año pasado. Los contagios alcanzaron a 42.381 personas, de las que 7. 733 permanecen activas con la infección.

La Pampa creció en cantidad de contagios pero su campaña de vacunación es de las más intensas. Hasta ayer habían recibido 110.702 dosis de las distintas marcas de vacunas que adquirió Argentina y se había aplicado un número mayor que alcanzaba las 112.919 dosis. ¿Por qué se da esta diferencia? Según fuentes del ministerio de Salud provincial que encabeza Mario Rubén Kohan aprovecharon que algunos viales (así se llaman los frascos que contienen las vacunas) tenían un rendimiento superior al estipulado para inocular a más personas. Por ejemplo, si el vial estaba indicado para 5 aplicaciones, los restos de cada vial se usaron para tener inoculados a más pampeanos.

La provincia cuenta con 112 lugares habilitados para vacunar y 106 se utilizaron para Covid 19. Se los equipó con grupos electrógenos, refrigeradores y heladeras para que el sistema funcione de manera aceitada. Así, cada dosis que fue llegando se aplicó, a un ritmo que llegó a ser de 2.470 inoculaciones diarias. Ahora esperan la llegada de un lote importante de alrededor de 10 mil vacunas que piensan usar para seguir inmunizando a la población de entre 45 y 60 años con comorbilidades.

Si bien en los primeros meses de la pandemia a los contagiados se los trasladaba al Hospital Luciano Mola de Santa Rosa, luego el sistema público y privado de las distintas jurisdicciones provinciales fue absorbiendo la demanda. Se construyó un hospital modular que se llama CEAR con camas adaptadas como terapia intensiva. También la búsqueda activa de casos y el aislamiento de los contactos estrechos de los infectados sirvió para atemperar los efectos de la pandemia en esta segunda ola. Y varios hoteles fueron contratados por el gobierno de Ziliotto para alojar enfermos de Covid 19 y así evitar aún más la propagación del virus.

Con respecto a la economía, el gobernador Ziliotto decidió adherir a las medidas anunciadas por el presidente Alberto Fernández el jueves 20 de mayo: la circulación se restringió entre las 18 y las 6 de la mañana, las clases en los colegios pasaron a ser virtuales y habilitó otras actividades, como los comercios que vendan alimentos, artículos de limpieza y de higiene personal, veterinarias, expendio de combustibles, farmacias y ferreterías, a los que se suman la gastronomía hasta las 22, sólo con delivery.

También están habilitados con turnos los bancos, los servicios de emergencias, como plomeros, gasistas, electricidad, telecomunicaciones, internet, servicios digitales, mecánicos afectados a servicios esenciales, los servicios postales, los de seguridad privada, el transporte público exclusivamente para personal esencial, el transporte de mercadería y combustibles y todo lo que tiene que ver con producción agropecuaria, de alimentos, bebidas y medicamentos.

Ayer el mandatorio provincial anunció en una conferencia de prensa las medidas económicas destinadas a paliar la situación de los sectores más afectados por la pandemia de coronavirus. Hasta fin de mes las actividades deportivas están prohibidas, se cerraron teatros, hoteles, casinos, cines y gimnasios y el sector gastronómico funciona con delivery.

Por este motivo, La Pampa habilitó líneas de crédito con una cartera de $2.370 millones, que alcanzan a 8.300 clientes del Banco de La Pampa. El Gobierno provincial aportará 280 millones de pesos para subsidiar las tasas. Las nuevas medidas se suman a las ayudas que ya se habían implementado a través de subsidios, para llegar a los sectores económicos que vieron interrumpido su funcionamiento normal.

Además, para los sectores de actividad restringida, se activó el Fondo de Garantías Pampeanas (FoGaPam) para la obtención de créditos, la exención de Ingresos Brutos y el diferimiento del Impuesto a los Vehículos. También se prorrogó la promoción del 20% de descuento y hasta 6 cuotas sin interés en la compras con tarjeta de crédito de Paquetes Pampa. “Todas estas decisiones buscan un equilibrio entre la salud y la economía, por eso a cada restricción le hemos sumado paliativos”, expresó Ziliotto.



Ante las restricciones que se impusieron a la circulación, los taxistas que trabajan en Santa Rosa plantearon que quieren aumentar las tarifas un 20% en el horario comprendido entre las 22 y las 6 de la mañana para recuperar rentabilidad ante la baja demanda. El presidente de la Cámara de Propietarios de Taxis de La Pampa, Ernesto Forastiero, criticó las nuevas restricciones del Gobierno provincial y aseguró que “a la noche los viajes cayeron un 90%”.

A esto se le suma que hoy empezará un paro de la Unión Tranviarios Automotor (UTA) que se extenderá por dos días, que afectará al transporte de corta y media distancia en toda la provincia. El secretario adjunto de ese sindicato, José Alvarez, señaló en Radio Noticias de La Pampa que la interrupción del servicio involucra a las líneas urbanas de Santa Rosa y General Pico, y a los servicios que circulan entre localidades.

“Acá lo necesitamos es que FATAP (Federación Argentina de Transportadores de Automotor de Pasajeros) firme el aumento para todas las empresas, no podemos arreglar por empresa. Necesitamos que FATAP acepte lo que ya se arregló en el AMBA, nosotros pedimos un 42 por ciento en tres etapas y un bono de 60 mil pesos”, sostuvo el dirigente gremial.

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