Santiago Cúneo: “Si hay alguien que ha dado un golpe institucional en la Argentina, esa es Cristina Kirchner”

En diálogo con Infobae, el periodista analizó la decisión de la Corte Suprema sobre la presencialidad en las aulas y el mensaje de la vicepresidenta al máximo tribunal asegurando que hubo un “golpe a las instituciones”. “La verdadera pandemia en Argentina no es el Covid-19, es Cristina”, aseguró

El periodista Santiago Cúneo (Manuel Cortina)
El periodista Santiago Cúneo (Manuel Cortina)

El periodista y ex candidato a gobernador bonaerense Santiago Cúneo analizó, en diálogo con Infobae, los conflictos en los que estuvo inmerso el Gobierno en los últimos cuatro días. La pelea interna por el pedido de renuncia al subsecretario de Energía, el fallo de la Corte Suprema y la disputa política con Horacio Rodríguez Larreta.

Cúneo aseguró que la “verdadera pandemia que sufre la Argentina es Cristina Kirchner” y que el presidente Alberto Fernández “no tiene autoridad ni poder” dentro del Gobierno. Apuntó contra la agrupación La Cámpora y explicó cuál puede ser el resultado que el oficialismo logre en las urnas cuando se lleven adelante las elecciones legislativas.

- Este martes la Corte Suprema falló a favor del reclamo del gobierno de la Ciudad de Buenos Aires respecto a la presencialidad en las escuelas. La vicepresidenta Cristina Kirchner habló de “golpe a las instituciones”. ¿Cómo analiza esta sucesión de hechos que movilizaron el tablero político?

- Se sabía que la Corte Suprema iba a fallar en este sentido. Para alguien que quiere implantar en Argentina la dictadura china, hablar de golpe de Estado sería únicamente acusar al otro bando de querer hacer lo mismo que ella, pero con otra orientación. Es difícil escuchar a una golpista hablar de golpe, a alguien que quiere una dictadura sentirse víctima de un acoso a la democracia. Sería una discusión entre Isaac Rojas y Videla. A ver quién de los dos es víctima del otro.

- El fallo de la Corte Suprema tuvo un fuerte impacto político porque inclinó la balanza en la disputa entre Alberto Fernández y Horacio Rodríguez Larreta.

- El fallo de la Corte tiene un sentido político muy claro. Elige posición. Pone un 2 a 1 en el orden republicano griego. Con lo cual está muy claro que el Ejecutivo, dentro de sus facultades en el ejercicio del poder en Argentina, ha quedado absolutamente solo. Sin los otros dos poderes.

- ¿Por qué?

- Un país normal no puede funcionar de esa manera, con el Poder Ejecutivo enfrentado al poder legislativo y a la mitad del poder judicial. No puede estar enfrentado a la sociedad argentina intentando poner una visión de comunismo chino, y pretender todo esto solo por la impunidad de la que dice que en la Argentina hay un golpe de estado. Si hay alguien que ha dado un golpe institucional en la Argentina es Cristina Fernández de Kirchner. Que utiliza el poder prestado, delegado por el pueblo argentino, para defender su impunidad personal y la de su familia.

El periodista Santiago Cúneo apuntó con dureza contra Cristina Kirchner y La Cámpora (Crédito: Santiago Saferstein)
El periodista Santiago Cúneo apuntó con dureza contra Cristina Kirchner y La Cámpora (Crédito: Santiago Saferstein)

- ¿Por qué llama golpista a Cristina Kirchner?

- Porque Cristina ha cometido la peor estafa política de la historia. Cristina nos usó a todos en función de un retorno que solo ocultaba la búsqueda de su impunidad personal. Y en función de eso ella ha dado un golpe de timón en la orientación del gobierno con respecto al triunfo electoral, donde yo también participé. Hoy el Poder Ejecutivo es ejercido por alguien que es Pinocho. Ella es Gepetto y Alberto Fernández es Pinocho. Está claro que el poder en Argentina lo ejerce Cristina y que está utilizando el poder del Estado para buscar impunidad.

- ¿A qué se refiere con el que el Gobierno quiere instalar un régimen chino?

- Yo creo que en China están asombrados de la capacidad de maoísmo del cristinismo. Ni ellos deben creer que exista alguien sobre la tierra tan ortodoxamente maoísta. Ellos admiran la dictadura china del control del sóviet sobre la opinión pública, la censura, la implementación del buró político sin participación democrática y la eliminación de los partidos políticos. Esto es el cristinismo de hoy. Buscan la eliminación absoluta de cualquier opinión que distorsione lo que ellos son en la actualidad. Y ellos hoy son los herederos de la subversión terrorista de los 70 transformados en feminismo, aborto y política de género.

- ¿Usted entiende que el kirchnerismo representa un movimiento político autoritario en Argentina?

- No es kirchnerismo, porque Cristina se divorció de Néstor Kirchner post mortem. Ella se encarga de aclarar que es la jefa política. Hoy en la Argentina existe el cristinismo. Ella se diferencia de Néstor Kirchner. Nadie puede imaginarse que Néstor Kirchner, en vida, hubiera nombrado ministro de Economía al burro de Kicillof o la decisión de Amado Boudou vicepresidente. Son decisiones del cristinismo, no del kirchnerismo.

- ¿Y a qué cree que obedece?

- Evidentemente esta necesidad de ir hacia una dictadura del pensamiento único, de establecer una filosofía de dictadura en Argentina, de implementación de la pobreza como mecanismo y garantía electoral para el unicato, no es kirchnerismo. Porque Néstor Kirchner ganaba elecciones o perdía elecciones. Y lo afrontaba desde la política. Cristina intenta desde el Estado cambiar las reglas de juego, simplemente para no ser derrotada, que es algo inevitable en Argentina frente al desquicio de este gobierno, que es la verdadera pandemia. La verdadera pandemia en Argentina no es el covid-19, es Cristina.

Para el periodista Cristina Kirchner "es la verdadera pandemia de la Argentina (Natacha Pisarenko/Pool via REUTERS)
Para el periodista Cristina Kirchner "es la verdadera pandemia de la Argentina (Natacha Pisarenko/Pool via REUTERS)

- Si así cree que es, ¿por qué los argentinos siguen eligiendo gobiernos que ella integra?

- Creo que la centralidad de Cristina Kirchner está en la filosofía que marcan los consejos del príncipe. Cuando dice: “divide y reinarás”. Cristina no está en condiciones de ganar ninguna elección si el pueblo argentino se une para ganarle. No constituye ni siquiera una primera minoría. Simplemente una minoría ruidosa. La inteligencia que ha tenido el cristinismo en función de la pesadilla macrista, fue convencerlos a todos de que podían volver mejores. Y no solo que no volvieron mejores, sino que volvieron peores.

- ¿Por qué considera que volvieron peores?

- Porque hoy el cristinismo copia la política económica de Macri. Nada ha cambiado entre Dujovne y Guzmán. Absolutamente nada. Yo he denominado esta relación espuria, entre el macrismo y el kirchnerismo, como la víbora bicéfala. Son dos cabezas con un mismo cuerpo. Que frente a los procesos electorales te ofrecen alternativas para que votes a la otra cabeza, pero nunca estás cambiando el cuerpo.

- ¿Entonces?

- Lo que hace falta es cortar esas cabezas y traer un proyecto político a la Argentina que sea de carácter nacional, que vuelva a pensar en desarrollo sustentable, a partir de políticas desarrollistas y peronistas. Eso no va a pasar nunca ni con Macri ni con Cristina. Con lo cual la alternancia en los proyectos políticos de ambos siempre son con los mismos financistas, con los mismos intereses concentrados, con los mismos socios políticos internacionales. Es lo mismo. Son exactamente lo mismo y una trampa para el electorado.

- Uno de los conflictos que tuvo el Gobierno en los últimos días fue la discusión interna por el pedido de renuncia al subsecretario de Energía, Federico Basualdo. ¿Cuánto cree que le afectó al Gobierno ese ida y vuelta entre los sectores que lo integran?

- Es casi ridículo que exista una interna contra el Presidente cuando el que manda debería ser él. Esa es una discusión que debería darse en el seno de la decisión presidencial. El problema es que la presidente es Cristina. Entonces, cuando el poder está dividido en dos, alguien toma las decisiones y otro tiene que firmar. Así se producen estas discusiones absurdas desde el Instituto Patria con la Casa de Gobierno o la Quinta de Olivos. No están de acuerdo absolutamente en nada.

Cúneo dijo que La Cámpora es una continuidad de la agrupación Montoneros
Cúneo dijo que La Cámpora es una continuidad de la agrupación Montoneros

- ¿Cree que no están de acuerdo en nada?

- La inmoralidad de Alberto Fernández de haber aceptado ser Presidente sin estar de acuerdo con lo que se iba a hacer después, simplemente por ser Presidente, nos trae hasta acá. Si Cristina no hubiera asumido la posición de ceder, ninguno la hubiéramos acompañado. Se suponía que quien tomaba la conducción de la presidencia de la Nación tenía que ser capaz de domar a Cristina. Y quedó claro que Cristina no volvió mejor y que Fernández no es más que un títere de Cristina. Y estas internas son las internas de alguien que ha perdido toda autoridad, respeto y capacidad de conducción. El Gobierno en vez de discutir políticas económicas, discute sobre variables de opiniones políticas sobre la economía que, lo único que crean, es más catástrofe.

- Tanto Alberto Fernández como Cristina Kirchner forman parte de un mismo Gobierno. Esas discusiones internas lo único que hacen es debilitar la gestión y desgastar la imagen presidencial. ¿Por qué caen en esa lógica?

- Cristina no se siente parte de un Gobierno, Cristina se siente el Gobierno. Pongo un ejemplo. En una escudería de Fórmula 1 tenés ingenieros que hacen los motores, el diseño de los autos, técnicos, boxes, equipo, asesores y psicólogo para el piloto, pero el que se sube al auto es uno solo. Y Cristina dice que la que se sube al auto es ella. La realidad es que no hay un Frente de Todos. No hay una alianza de Gobierno. No hay una composición plural de debate entre las tres patas originales que fueron Alberto Fernández, Cristina Fernández y Sergio Massa. Lo que hay es una dictadura interna que pretende constituirse en dictadura externa.

- ¿A qué se refiere con dictadura interna y externa?

- Cristina no tiene ningún miramiento en marcar que la que manda es ella, sea a donde sea. Porque su apetencia y su búsqueda no es la del diálogo interno o la de la concesión a sus socios políticos. Considera que nadie es su socio. En la carta que escribió hace un año atrás humilló a Sergio Massa diciendo que era el que quería meterla presa. Y marcó bien clara la cancha de cuál es su posición con Massa que es su socio político. Y después humilló a Alberto Fernández en el Congreso diciéndole “pelotudo” adelante de todo el mundo. Se ve en un video que circuló por todas las redes sociales.

- Entonces usted entiende que hoy no hay una coalición de gobierno.

- Cristina no considera que ellos son sus socios políticos, considera que son sus empleados y que ellos le deben a ella. El piloto del auto que corre no es el Presidente, es Cristina. Y Cristina no considera que es un par, que es alguien que tiene la misma capacidad de decisión o que tiene acciones en la sociedad. Ella siente que es la dueña del auto. Ella es la que corre en auto. Y que el resto están al servicio de ella. A nivel interno y externo. A nivel intendentes, gobernadores, sindicalismo y a nivel sociedad. Por eso buscan el unicato y la dictadura.

Santiago Cúneo fue candidato a gobernador de Buenos Aires junto a Claudio Morgado
Santiago Cúneo fue candidato a gobernador de Buenos Aires junto a Claudio Morgado

- ¿Qué futuro le ve al Gobierno después de un año marcado por la crisis económica y sanitaria en un contexto de pandemia?

- El Gobierno no tiene futuro. El Gobierno ya es pasado. No tiene ningún tipo de futuro porque la gestión está ausente. Es un Gobierno que inaugura una parada de colectivo trucha. Inauguran dos cuadras de pavimento. Este Gobierno no existe, no tiene futuro. Está administrando el minuto a minuto, como si fuera televisión, viendo cómo van llevando el día a día. La única que se fija objetivo de mediano plazo es Cristina, que considera que la debilidad de todos la hace fuerte a ella. Y que quiere llegar a fin de año anulando las PASO, a una elección general, con colectora, para que con los pocos votos que ella pueda cosechar y la división de la sociedad argentina, pueda pasar por el medio.

- ¿Ese cree que es el proyecto político de Cristina Kirchner para este año?

- Es el único plan que tiene Cristina. Tratar de ganar la elección dividiendo a la oposición, dividiendo a la sociedad argentina, polarizando y tratando de no ser pato rengo de acá a diciembre, pasando por el medio de la pandemia, de la saturación sanitaria, de las mentiras con respecto a un plan de vacunación inexistente. En la Argentina hay solo el 0,9% de personas vacunadas con dos dosis, que es la única manera de estar vacunados. Todo es una gigantesca mentira. El Gobierno apostaba a dos ejes centrales para este año. Reactivación económica y vacunación. La vacunación es un fracaso y la reactivación económica es un delirio.

- ¿Qué posibilidades le ve al Gobierno y a la oposición en las próximas elecciones?

- El Gobierno puede ganar las elecciones legislativas y tener mayoría en Diputados porque el oficialismo arriesga menos que Cambiemos. Cambiemos arriesga su mejor elección y el Frente de Todos arriesga la peor elección. Con lo cual, con muy poco lograrían lo que le falta para tener mayoría en la Cámara de Diputados. Las provincias van a ser ganadas por sus caudillos provinciales que van a estar dentro del Frente de Todos.

-¿Y en Buenos Aires, la elección clave?

- En la madre de todas las batallas, el Gobierno intenta llegar con un ejército de marginales, pobres y delincuentes de organizaciones sociales con un gasto público en subsidios, que le garantice el clientelismo suficiente para que el primero y segundo cordón, tercera sección electoral, fundamentalmente, primera sección y algo del interior, le garanticen un piso. Esto siempre en base a la destrucción de la sociedad. A la radicalización del enfrentamiento y a la creación de más organizaciones sociales de carácter subversivo que son financiadas con el dinero que nos roban a todos con los impuestos.

- ¿El 2023 es el año de la llegada de La Cámpora a la Casa Rosada?

- No, no creo. La Cámpora es la actualización doctrinaria de las minorías de la herencia terrorista subversiva de Montoneros de los 70, transformada en política de género, aborto y feminismo. Eso no puede ser nunca poder en Argentina. Los argentinos somos mucho más que un planteo tan decadente e insolente hacia la sociedad argentina, de idiomas inclusivos que humillan al idioma castellano y que se orientan a la destrucción de la educación, la familia y la religión. Los argentinos tenemos hábitos y costumbres, y una cultura muy arraigada que se va a despertar frente a cualquier posibilidad de que esos chiquilines malcriados con plata robada puedan tener en Argentina.

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