El libro que sitúa a los rumores como el eje de la nueva comunicación política: “Los valores morales no juegan en esto”

El periodista y abogado Horacio Minotti acaba de publicar “La verdad sobrevalorada”, donde desmenuza el impacto de las noticias falsas en las estrategias de comunicación dentro del poder político. El papel de las redes sociales y el rumbo hacia cambios sustanciales en el sistema democrático actual

“La ‘psicología del rumor’ o la ‘teoría del rumor’, en estos tiempos de velocidad extraordinaria en la circulación de la información, es lo que auténticamente debe analizarse, profundizarse. Manejar el rumor es el secreto de la comunicación política de estos tiempos; ya sea para generarlo y atizarlo, como para diluirlo o controlar sus daños”.

El párrafo pertenece a una de las primeras tres páginas del libro recientemente publicado “La verdad sobrevalorada. Manual de manejo y control de rumores” (Ed. La Crujía). Su autor, el periodista y abogado Horacio Minotti, invita al lector nada menos a aparcar por un rato la indignación y rechazo que le genera el concepto de “noticias falsas” o “fake news” y le sugiere contemplarlas como el mecanismo de comunicación política reinante en la actualidad.

¿Las fake news son una fase avanzada de los históricos rumores de comunicacion política? ¿Cuáles son las metodologías más empleadas por los círculos de poder en todo el Mundo? ¿Cómo hacen los poderes políticos para guiar un rumor y consolidarlo en la vida cotidiana de los ciudadanos?

El rumor fue dejado de lado por terminologías más modernas o más impactantes desde el punto de vista del diseño de los términos. Pero en definitiva, es una de las primeras formas de comunicación humana. Ocurría desde la época de las cavernas”, explicó Minotti en una entrevista con Infobae, días después de la publicación de su cuarto libro.

El periodista y abogado traza lo que él denominó como un manual de control y manejo de rumores y se introdujo con profundidad en el éxito de esta estrategia comunicacional política y cómo fue avanzando a lo largo del tiempo.

La portada del cuarto libro publicado por Horacio Minotti
La portada del cuarto libro publicado por Horacio Minotti

Uno de los principios básicos en el éxito de esta nueva estrategia de comunicación política radicó en dos puntos clave: la capacidad de que la propia gente pueda tener acceso a la opinión y puntos de vista de cientos de miles de otras personas, y la chance de que su participación en la discusión política sea activa, hasta protagónica.

“En su libro Política y Cultura del Siglo XX, Noam Chomsky afirmaba que las élites políticas propiciaban el aislamiento de sus ciudadanos: cada uno sentado en el sillón de su casa, mirando la TV y sin tener idea de las opiniones de sus vecinos. Hoy, gracias a internet, la gente está en conectada constantemente con miles de personas. Y eso no hace más que atentar contra las bases del sistema de representación política”, detalló Minotti.

“Hoy no existe la representación. Nadie cree en sus representantes. Vos vas, votás a una lista de tipos en la que conocés al primero y tal vez al segundo. Y estas personas no tienen el respeto de sus votantes. Si a los 15 días de ser electo, este político decidió avanzar con un proyecto de ley que a mí no me gusta, yo ya estoy masacrándolo en las redes”.

“La forma de comunicar hoy debe ser la forma en que la gente quiere que le comuniquen, que es una forma participativa, de ida y vuelta. Cuando un político comanda un acto desde un estrado y le habla a mucha gente, ahí no hay vuelta. Es un tipo que suelta frases, que te indica por dónde hay que ir y la gente lo aprecia, lo alaba y sigue sus indicaciones. Bueno, no existe más eso. La gente no le cree más a ese tipo. La gente se cree entre sí. Yo te creo a vos, vos a mí y el resto es gente que está fuera de nuestro esquema de pertenencia porque nos son como nosotros”.

De tal modo, el analista comunicacional intuyó que el efecto de los rumores a través de la enorme difusión de las redes sociales conducirá a cambios sustanciales en el concepto de democracia que se tiene establecido hoy en la mayoría de los sistemas políticos occidentales,

La gente ha empezado a seguir a personas en lugar de estructuras políticas, enumeraciones de principios o valores dogmátivos. La gente sola está empujando a una transformación de la democracia. Ha empujado hacia mecanismos que la hagan sentir más cómoda y va detrás de un tipo”.

Después de hacer un análisis exhaustivo del concepto de “factoides“, creado por el periodista Norman Mailer, autor de a biografía de Marilyn Monroe, en el que calificaba el término como “hechos que carecen de existencia antes de aparecer en una revista o periódico”. Esa definición fue creada en la década del 50, hoy está actualizada bajo el paraguas de las “fake news”.

Así, en el libro se desmenuzan diferentes tipos de factoides que los internautas leen a cada minutos en las redes y que los equipos de propaganda política de los Gobiernos y oposiciones diseñan con detalle. También, Minotti describió las aristas que rodean a un rumor en la conexión política, desde las características del rumor, las del emisor, el origen del rumor, el fin para el que se lo utiliza y la operación empleada para llevarlo a cabo.

Dentro de lo que es una guía de rumores, lo peor que uno puede hacer es salir a desmentirlo, porque estás corroborando lo que dice. Entonces, la única forma de guiar ese rumor es alimentarlo de rumores colaterales que vayan deformándolo hacia una versión menos agresiva hacia vos o más cercana a lo que vos creés que es la realidad”, explicó a Infobae.

El autor advierte que las Fake News son la nueva modalidad del rumor establecido como herramienta de comunicación política (Jesús Hellín - Europa Press)
El autor advierte que las Fake News son la nueva modalidad del rumor establecido como herramienta de comunicación política (Jesús Hellín - Europa Press)

Dentro de un punto de vista propio de su profesión, Minotti aseguró que estas estrategias de comunicación tan consolidadas pueden atentar contra el ejercicio del periodismo, bajo sus pilares históricos. Sin embargo, consideró que ya es momento de dejar de lamentarse el efecto generado por los rumores incomprobados y comenzar a analizarlo como una estrategia de comunicación.

Hay como una suerte de prejuicio ético. Los valores morales no juegan en esto. Son mecanismos de comunicación. El valor moral no tiene ningún tipo de relevancia en las estrategias de comunicación. La realidad es que el desprecio por la comunicación oficial clásica establece que necesariamente hay que buscar otros mecanismos, los aceptados”, afirmó el periodista.

Y concluyó: “Para tener que encontrar una solución, primero hay que creer que hay un problema. Y no creo que lo que ocurre con los rumores en la comunicación política sea un problema. Es la modalidad de comunicación actual. En el futuro habrá otra, que también seguramente estará basada en rumores”.

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