Diego Santilli: “Me gustaría acompañar a Horacio Rodríguez Larreta a que sea presidente de los argentinos”

En diálogo con Infobae, el vicejefe de Gobierno porteño habló sobre su futuro político y opinó sobre los principales dirigentes del oficialismo y la oposición

Diego Santilli, Ministro de Seguridad de la Ciudad, en el Centro de Monitoreo Urbano
Diego Santilli, Ministro de Seguridad de la Ciudad, en el Centro de Monitoreo Urbano

A un año de la pandemia, con más de cien hisopados en su haber y ante la incertidumbre de la llegada de una segunda ola de contagios por el COVID-19, Diego Santilli recibió a Infobae en los “ojos” de la Ciudad de Buenos Aires, en el Centro de Monitoreo Urbano, o como él lo define: el ministerio cien por ciento digital.

El vicejefe de Gobierno porteño se percibe como un trabajador incansable, un apasionado de la gestión y orgulloso del espacio al que pertenece. Afirma que acompañará, desde donde se lo necesite, a Horacio Rodríguez Larreta: “Es un líder moderno, audaz, transformador. Mi candidato a presidente”.

Confesó que se sintió muy desilusionado con Alberto Fernández cuando empezó a tomar decisiones cada vez más extremas, pero, sobre todo, le atribuye esto a Cristina Fernández de Kirchner: “Hay muchas decisiones que pasan por la vicepresidencia y no por la presidencia, y eso no le hace bien a la Argentina”.

Diego Santilli: actualidad política

—¿Cómo convive con el rol de vicejefe de Gobierno porteño y su cargo de ministro de Seguridad?

—Yo las cosas las hago con mucha pasión, es decir, le pongo el cuerpo, me ocupo las 24 horas del día. Le meto muy fuerte. ¿Cómo lo vivo? Con mucha pasión. Me enorgullece ver que, durante los años 2019 y 2020, los datos y los indicadores dan que son los años de menor delito de los últimos 20 años en la Ciudad.

—¿Cómo funciona el Ministerio de Seguridad de la Ciudad? ¿Quién y cómo nos cuidan?

—Tenemos un Ministerio cien por ciento digital. Cualquier información que se necesita la tenemos acá, desde el audio del 911, hasta en cuánto llegó el policía, de qué manera llegó, qué patrullero llegó, qué policía llegó primero. En conclusión, cuando vos llamás al 911 todo queda registrado. El patrullero tiene que hacer, durante el día, una vez por hora, todas las esquinas de la Ciudad de Buenos Aires y, a la noche, cada media hora. Y todo eso lo controla un sistema. No es que controlamos in situ. Los policías tienen que caminar 3000 metros por turno y cumplir ocho horas de servicio. Nosotros pasamos de tener, cuando se produjo la transferencia de la policía, de 6.000 policías en calle a 19.000. Hoy contamos con las cámaras 4K, de última generación, integradas a un sistema general de seguimiento y a un sistema de paneo de control de cámaras operativas y no operativas. Hoy la Ciudad tiene 10.200 cámaras y el 51% de las calles están monitoreadas.

—¿Cómo es su actual relación con los ministros de Seguridad Sergio Berni y Sabrina Frederic?

—Me llevo bien. Yo trabajo. Creo que el delito no tiene fronteras, no distingue de este lado de la General Paz o del otro lado, y que tenemos que trabajar en conjunto. Con Sabrina Frederic estoy trabajando en términos Nacionales y a Berni lo conozco desde hace mucho más tiempo, he trabajado más con él.

(Nicolás Stulberg)
(Nicolás Stulberg)

—¿Recuerda qué fue lo primero que se le vino a la cabeza el día que Macri perdió las elecciones?

—Tristeza. Digo, nosotros tenemos la Ciudad que tenemos hoy porque tuvimos unos primeros ocho años, los primeros cuatro fueron muy difíciles. Me refiero a Macri como jefe de Gobierno. Los segundos cuatro fueron buenos; los terceros cuatro fueron muy buenos. Quiero decir que fuimos mejorando a medida que pasaron los años. En el camino ves la gestión. Bueno, primero tristeza, porque el proyecto que viste nacer hace 15 o 16 años atrás, tiene un parate. Por otro lado, cuando empezó el gobierno de Alberto Fernández comenzó una etapa de diálogo y llegó la pandemia, que mostró que la política estaba escuchando a la gente y a la sociedad. Entendiendo la agenda de la sociedad: cuidame, cuidémonos, no nos contagiemos, salvemos vidas. En un mundo donde no estaban los insumos, no estaban los respiradores. Bueno, el mismo problema que tenemos ahora con las vacunas. Entonces me parece que esa etapa de la Argentina es la que yo intenté rescatar, después algo pasó de Vicentín a la fecha; Vicentín, coparticipación y un montón de situaciones.

—¿En dónde les afectó más la quita de coparticipación?

—En las obras. La Ciudad dejó de hacer obras para poder sostener la inversión en seguridad para cuidar a la gente.

Vida personal y futuro político

—¿Cómo se ve de acá a tres años en la política?

—Primero me gustaría terminar nuestro mandato con Horacio, llevando adelante todos los sueños y los compromisos que asumimos. A mí me llenó de orgullo ver esos trenes que iban por arriba; ver que los camiones van por abajo y que el camionero te dice que le cambiaste la vida; ver que el Metrobús cambió la historia de la Ciudad. Yo me acuerdo de los botes en Juan B. Justo, era una cosa tremenda. Después la satisfacción de que la gente nos haya votado de esta manera. Es la primera vez que un jefe de Gobierno como Horacio y quien lo acompaña, que soy yo, ganemos en primera vuelta. Primera vez en la historia de la Ciudad. Fue fuerte y emotivo. Ahora, cuando empezamos el segundo mandato dijimos: “Ahora vamos a pensar todo esto”, y vino la pandemia, con ella toda la caída de recursos, el corte de la coparticipación y bueno… Pero nosotros estamos de pie, luchando, trabajando, planteándole al vecino nuestros compromisos. Llevando adelante el plan de gestión del gobierno. ¿Qué voy a hacer en el 2023? Bueno, jefe de Gobierno no puedo ser, porque la Constitución no lo permite.

—Jefe de Gobierno descartado, ¿entonces que le gustaría ser, gobernador, diputado, vicepresidente?

—A mí me gusta mucho la gestión. Como te dije antes, le pongo el cuerpo, ganas, garra, actitud, planificación, método. A mí me gustaría acompañarlo a Horacio, que es mi amigo, un líder moderno, audaz, transformador, a que sea presidente de los argentinos.

Diego Santilli junto a Horacio Rodriguez Larreta
Diego Santilli junto a Horacio Rodriguez Larreta

—Entre gobernador y vicepresidente, ¿qué le gustaría más?

—Yo voy a estar adonde el equipo lo necesite. Siempre fui así y yo creo que la política debe ser una construcción colectiva. Por supuesto que cada uno tiene sus anhelos y esperanzas, pero debe ser una construcción colectiva, si no la tenés no cambiás la historia. Vos, para generar un cambio, tenés que tener volumen, pensar en equipo, ampliar tu base de sustentación y pensar en qué vas a cambiar todos los días y transformar todos los días.

—¿Lo ve a Horacio como candidato a presidente?

—Sí, claro. Lo veo y lo voy a apoyar.

—¿La mayor diferencia entre Horacio y usted?

—Bueno, él no tiene pelo y yo sí [risas]. Somos muy complementarios. Y yo primero lo quiero como amigo. Segundo lo respeto y aprendo todos los días de él, que eso no es menor. Cuando vos tenés un líder del cual todos los días aprendés, vos sos un poquito mejor.

—¿Usted se siente un líder?

—Sí, por supuesto, yo me considero un líder en cada uno de mis escalones y de mis lugares. O sea, transformar la seguridad de la Ciudad de Buenos Aires es importante, porque lo más importante de esto, además de la baja de los delitos, es el cambio cultural de la fuerza. Hoy estos indicadores, estos parámetros, son de la policía, no son del funcionario de turno. Cada comisario en su comisaría sabe exactamente dónde están los policías, lo tiene en su pantalla, gracias al CMU.

—¿A Mauricio Macri lo ve como candidato a presidente?

—Mauricio Macri fue y es el fundador de nuestro espacio. Es un ex presidente y tiene un recorrido, una capacidad y una trayectoria aprendida que siempre es muy importante escuchar. Yo no soy el que lo tiene que ver, la que lo tiene que ver es la sociedad y él mismo. Depende de cada uno.

—¿Mantiene contacto con Alberto Fernández?

—Sí. Sí, lo conozco al Presidente. Lo conocí. En el medio de la pandemia reconozco que nos escribíamos mucho. Ahora hace bastante que no nos escribimos.

—¿Cómo lo ve después del primer año de gestión?

—Yo no sé si soy yo quien tiene que decir cómo lo veo.

—Entonces, como ciudadano, ¿cómo lo ve?

—Como ciudadano a mí me gustaría que podamos volver a la articulación provincias-gobierno nacional a pesar de nuestra diversidad, a pesar del pensamiento distinto, a pesar de que pueda haber una competencia electoral a fin de año. Yo creo que nuestro deber es darle servicios a la comunidad y transformar. Y para eso no hay un líder mágico, no hay un iluminado que venga a resolver los problemas y las situaciones, hay visiones diferentes, hay abordajes distintos, pero hay un trabajo mancomunado.

—¿Tiene contacto con la Vicepresidenta?

—No, no. Hablé con ella por el evento de votación en el Congreso. Fue una vez nomás. Creo que hay algo que se tiene que resolver, hay algo distinto en nuestro país: la Vicepresidenta eligió al Presidente. Eso es el origen. O sea, es raro, por lo pronto. Y hay una discusión de la institución presidencial que, en la Argentina, por su formato institucional democrático, es importante. Hoy siento que hay un deterioro de la institución presidencial. Y ese deterioro se nota en esta discusión, no sé si de poder, pero es lo que parece y es lo que se ve, que muchas decisiones pasan por la vicepresidencia y no por la presidencia. Eso no le hace bien a la Argentina.

Hoy hay un deterioro de la institución presidencial

—Para usted quién manda, ¿Cristina o Alberto?

—Mirá, lo que debiera ser es que el Presidente tenga más poder. Pero lo que parece es que es al revés.

—¿Cómo es la relación de su Ministerio con la Justicia?

—Debo decirte que la baja de delitos que viene produciendo la Ciudad de Buenos Aires en el período 2019-2020 no la podés hacer solo. El sistema integrado de seguridad implica, además, el acompañamiento de la Justicia. Entonces acá hay un trabajo en conjunto. Claro, si vos tenés el 51% de las calles monitoreadas y esa evidencia se la das rápidamente a la Justicia, porque antes tenías que mandar una moto al Juzgado, al Ministerio de Seguridad y Justicia, a la policía, al centro de monitoreo. Ahora te piden un oficio online, nosotros con el sistema forense buscamos todo lo que nos pide y se lo subimos online en el mismo día. En 24 horas tenés las imágenes. Podés hacer justicia con imágenes. Entonces hay un trabajo de cambio cultural fuerte en la Justicia, y está funcionando. Por supuesto que podríamos mejorar un montón de situaciones, yo creo ahí sí que la política se tiene que poner los pantalones largos. No puede ser que en el Congreso duerma la reforma del Código Procesal Penal, por ejemplo.

—¿Por qué duerme?

—Porque la política no quiere avanzar. Nosotros hemos mostrado buena predisposición a ir a votarlo. Le quita discrecionalidad a la norma. Le da más certidumbre al juez para actuar. Entonces, ¿por qué no se vota?

—¿Se imagina qué hubiera pasado si el vacunatorio VIP hubiera pasado en el Ministerio de Salud de la Ciudad?

—No hubiera pasado. Nosotros seguimos la regla que estableció la autoridad sanitaria Nacional: primero trabajadores de la salud, segundos mayores de 70 años, terceros mayores de 60 años, después los grupos específicos, docentes, seguridad y el resto de la población. Entonces nosotros estamos siguiendo ese calendario. No lo hubiéramos hecho y no lo hicimos.

—Cree que la actual ministra de salud, Carla Vizzotti, ¿no estaba al tanto del vacunatorio VIP?

—No sé si sabía o no, me parece que empaña el trabajo de la autoridad sanitaria, que debía ser el que cuide que el sistema de vacunación se produzca de la manera que se estableció. Y eso era fundamental porque es el sustento del ciudadano que quiere evitar que le pase algo. Porque la vacunación es para evitar la mortalidad y vos le estás quitando vacunas a aquella persona que están en riesgo de vida. Fue una situación muy grave y que atentó directamente contra la esperanza de la sociedad.

Ping Pong com Diego Santilli

Ping pong político

—Santiago Cafiero

—Mirá, yo las veces que interactué por temas de gestión se pudieron resolver. Pero no tengo tanta relación. O sea, yo a veces tengo más interacción por temas y situaciones políticas del Gobierno de la Ciudad, y algunas veces que nos tocó ir a Olivos con Horacio. En la pandemia hemos ido muchísimo. Y la verdad es que hemos resuelto un montón de situaciones.

—Carla Vizzotti

—Pero me preguntás sobre funcionarios del Gobierno Nacional…

—Pero usted es funcionario, puede opinar.

—Mira, yo lo que puedo opinar es que nosotros teníamos un trabajo muy cotidiano en la pandemia. Algo pasó promediando la pandemia, que todo se fue yendo hacia el extremo. Y no fue por decisión nuestra, todo lo contrario. Nosotros, con Horacio, dijimos: “En los términos políticos no vamos a estar de acuerdo en un montón de situaciones, pero en lo que respecta temas de la salud, la pandemia y su gestión, tenemos que poder encontrar puntos de común acuerdo”.

—Fernán Quirós

Para mí uno de los mejores sanitaristas de la Argentina, lejos. Un hombre de bien. Un tipo comprometido. También estuvo de punta a punta las 24 horas del día poniéndole el cuerpo a la pandemia. Un hombre que siempre te enseña algo. Un hallazgo importantísimo.

—Patricia Bullrich

—Una luchadora.

—Sergio Massa

—Bueno, Sergio es un dirigente político con muchos años de trayectoria, con el que tengo relación y al que conozco hace muchísimos años también, y quien no sé si está cómodo en ese lugar. Pero bueno, qué sé yo, es el lugar que él eligió.

—¿Por qué piensa que no está cómodo?

—Yo cuando vi que liberaban a los presos en pandemia, lo vi muy incómodo a Sergio. Porque por lo que lo conozco no es su filosofía. Pero bueno, cada uno decide su camino.

—María Eugenia Vidal

—Una líder y mujer extraordinaria. Es nuestra líder en la provincia de Buenos Aires. Es la que conduce la provincia.

—Elisa Carrió

—Una gran mujer. Una gran dirigente. Y una persona con la que hablo mucho y muy seguido.

—Sergio Berni

—Un tipo de acción. Con el que cada vez que hubo un conflicto y él me necesitó yo estuve. Y cuando la Provincia necesitó a la Ciudad estuvimos y viceversa, con lo cual tiene mi respeto.

—Sabrina Frederic

—Lo que he acordado lo hemos cumplido.

—Axel Kicillof

—Bueno, tiene un desafío inmenso. Yo creo que sí se puede cambiar. Yo creo que sí podemos dar una gestión mejor. Hay que ver si la puede llevar adelante o si puede mostrar cuál es el trazo grueso de lo que él plantea en la provincia. Por ahora no lo veo.

—Diego Santilli

—Me defino como un trabajador incansable, 24x24. Un apasionado de lo que hago, le pongo el cuerpo. Un transformador.

Algo Personal:

—¿Cómo se informa todos los días?

—Por mi teléfono. Ahí me llega la información de los medios, qué sé yo, veo Infobae, las páginas de los diarios de nuestro país, Clarín, La Nación. Me informo de esa manera.

—¿Cómo se lleva con el teléfono y cuántos grupos de WhatsApp tiene? ¿A quién lee primero?

—Bueno, a Horacio, si apareciera. Pero viste, Horacio aparece 6:30 de la mañana. Me lo cruzo a veces a las 7 corriendo en el gimnasio. Como grupo tengo a Comunicación Seguridad, allí tratamos todos los temas de seguridad. Yo tengo todos los sucesos que se producen en el día; las 24 horas del día conectados. Se llama Enlace de Seguridad. Veo todo lo que pasa, a las dos de la mañana, a las tres, a la una, a las cuatro, a las cinco, a las once, todo el día. Tengo el chat de fútbol, también. Son incesantes, porque a las dos de la mañana se escriben, pero bueno, eso me ayuda a desenchufar. Y después mi familia, muy pendiente de mi familia. Para mí la familia es mi lugar, mi espacio, que trato de cuidar y proteger mucho.

—Cuando necesita un consejo, ¿a quién se lo pide?

—Cuando necesito un consejo, muchas veces, a mi mujer. Hablo mucho con Analía cuando cenamos. Trato de llegar a casa no más allá de las nueve de la noche para poder ir a comer con ella, que nos gusta, estamos solos, tranquilos. Tenemos una familia ensamblada, tres varones de mi lado, dos mujeres de Analía, y bueno, en casa cuando estamos todos tenemos que compartir la cena. Hay veces que el teléfono explota y vos tenés a los chicos en la mesa y, viste, estás mirando de reojo el teléfono, entonces me lo agarra, me lo saca y me lo pone boca abajo. La hora que le dedicamos a la familia es sagrada.

—¿Cuál fue el mejor día de su vida?

—Tuve muchos. El nacimiento de mis hijos, para empezar; cuando a Nicanor le dieron el alta, porque estuvo en terapia intensiva. Esos fueron veintitrés días donde todos los días veías cómo otros chicos partían y vos estabas ahí, y no sabías cuándo le tocaba al tuyo. Cuando me casé con Analía, sentí que tocaba el cielo con las manos. Sinceramente tenía cara de… Era una sonrisa caminando todo el tiempo. No sé, te puedo decir otros días. Cuando le dieron el alta a mi viejo, que estuvo internado por COVID. Son muchos días…

—¿A qué persona le agradecería hoy su presente?

—No tengo ninguna duda de que a mis viejos. Me enseñaron la cultura del trabajo, a valerme por mis propios medios, el valor de la educación, de la familia. Son unidos todos los días, cenan todas las noches juntos. Sin ninguna duda a ellos.

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