El pedido de los intendentes de la Costa Atlántica frente a las inminentes restricciones de circulación nocturna

Los jefes comunales están analizando algunas cuestiones operativas a resolver para que bares y restaurantes puedan permanecer abiertos en la noche

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Ante la inminente decisión del Gobierno nacional de decretar un toque de queda para limitar la circulación nocturna en todo el país debido al aumento de casos de coronavirus, los intendentes de la Costa Atlántica, uno de los principales destinos turísticos de la Argentina, analizan la posibilidad de que se haga una excepción con el sector gastronómico.

Si bien todavía la norma no fue publicada en el Boletín Oficial porque el presidente Alberto Fernández estaba elaborando los últimos detalles de la medida, trascendió que la prohibición regiría de 23:00 a 05:00, aunque serían los gobernadores lo que terminarían definiendo el horario en cada provincia.

En ese contexto, y en plena temporada de verano tras un año de poca actividad como consecuencia de la pandemia, el mandatario de Pinamar, Martín Yeza, reconoció que varios jefes comunales podrían solicitar que bares y restaurantes puedan permanecer abiertos por la noche.

“Nosotros estamos trabajando en una mesa con el gobernador (bonaerense, Axel Kicillof) y con el resto de los intendentes. Hoy hubo un intercambio para tratar de discutir la hipótesis de que exista la posibilidad de prolongar el horario, fundamentalmente para la gastronomía”, explicó.

En diálogo con TN, Yeza aclaró que todavía queda por resolver “algunas cuestiones muy operativas” que dificultarían la implementación de una iniciativa de este estilo, como por ejemplo que si un establecimiento “cierra a las 23:00 y el último colectivo sale a las 22:00, habría un problema para los trabajadores” que se tienen que volver a sus casas en transporte público.


“La gastronomía claramente no es el problema. El problema son las fiestas clandestinas. Entonces, lo que estamos tratando de hacer con la Provincia y con el Gobierno Nacional es llegar a un entendimiento, pero lo que se decida se trabajará con la mayor creatividad posible, con las dificultades que tenemos todos para hacer efectivas este tipo de medidas”, agregó.

El mandatario de Pinamar consideró que “parte del problema de la administración de esta pandemia es que es un escenario de incertidumbre” y los gobernantes tienen “que cuidar con mucho celo tanto la confianza como la autoridad”, a pesar de que “muchas veces las respuestas del Estado son asimétricas”.

“Por ejemplo, un problema son las reuniones en casa de familia, ¿cómo te metés en un domicilio? Tendrías que mandar una orden de allanamiento, es un absurdo. Lo mismo ocurrió con unos chicos el otro día, que estaban bailando, pasándolo bárbaro, pero lo estaban haciendo en este contexto sanitario y para nosotros es importante cuidar la temporada, por eso tuvimos que ir a disuadirlos. Obviamente que esa es una imagen que no le gusta a nadie, ver a la Policía correr a chicos que estaban bailando bajo el sol, pero son las herramientas que tenemos”, lamentó.

Por otra parte, destacó que lugares como Cariló están “atravesando una gran temporada” y “la hotelería de alta gama tiene una ocupación que llega en algunos casos al 80%”, mientras que en los establecimientos “de una a tres estrellas, ronde el 30 o el 40 por ciento”.

La temporada de verano en la Costa Atlántica comenzó en diciembre pasado  (Foto: Diego Medina)
La temporada de verano en la Costa Atlántica comenzó en diciembre pasado (Foto: Diego Medina)

“Está muy marcado que la clase media es la más perjudicada y es ese perfil el que le da movimiento a la ciudad, al kiosko, a la rotisería, a la fiambrería, a la panadería o al que vende churros. Por eso hay tanta preocupación. Estamos trabajando en equipo para tratar de sortear todas las dificultades con la mayor creatividad posible. Veremos qué es lo que dice en concreto el Decreto del Presidente de la Nación y, en función de eso, diseñaremos una estrategia desde Pinamar”, insistió.

En este sentido, remarcó que es necesario “seguir innovando porque la temporada continúa” y aseguró que su administración intentará que estas nuevas limitaciones a la circulación nocturna conlleve “la menor cantidad de modificaciones posibles para que la gente llegue y la pase bien”.

De forma similar se expresó Guillermo Montenegro, intendente de General Pueyrredón, partido en el que se encuentra la ciudad de Mar del Plata, quien a través de las redes sociales precisó que, “ante las múltiples consultas” que recibió al respecto, decidió “esperar el decreto del Gobierno Nacional para conocer las posibles restricciones” y después dar su opinión del tema.

“Ya todos saben mi postura: siempre fue salud más trabajo. El cierre de actividades debería ser el último recurso. Aguardaremos los detalles para tener más definiciones. Lo que tengo claro es que siempre voy a estar al lado de los marplatenses”, advirtió.

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