Habrá controles más exhaustivos en los accesos y áreas de mayor circulación de partes de las fuerzas de seguridad (Foto: Aglaplata)
Habrá controles más exhaustivos en los accesos y áreas de mayor circulación de partes de las fuerzas de seguridad (Foto: Aglaplata)

El presidente Alberto Fernández anunció ayer una nueva etapa del aislamiento obligatorio en la Ciudad de Buenos Aires y el conurbano bonaerense, que se extenderá entre el 1 hasta el 17 de julio próximo. La nueva etapa de la cuarentena vendrá con un refuerzo de las fuerzas de seguridad, a fin de garantizar el cumplimiento de las nuevas reestricciones ante el avance del coronavirus en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA).

Los operativos en el transporte público y la circulación de los vehículos particulares representarán un verdadero desafío para las tres jurisdicciones, tras cumplirse 100 días de aislamiento. La población arrastra una fatiga social y económica que tiende a una relajación del cumplimiento. El foco estará en que se acate de manera estricta que solo circulen los trabajadores de las 24 actividades esenciales permitidas.

El Ministerio de Seguridad de la Nación, a cargo de Sabina Frederic, estará al frente de los controles de los accesos a la Ciudad de Buenos Aires, en los puentes y peajes durante todo el día. Sobre las trazas de las autopistas, los escuadrones viales de Gendarmería Nacional y de la Policía Federal patrullarán a lo largo de los recorridos.

Como está vigente desde el inicio del aislamiento, las fuerzas de seguridad retendrán a aquellos automóviles particulares y vehículos que estén circulando sin los permisos vigentes, pero se espera que la revisión sea más estricta.

Una de las novedades para la próxima etapa de la cuarentena será el cierre de algunos accesos a la avenida General Paz de parte del gobierno porteño. Las fuerzas federales servirán de apoyo para el refuerzo de ese operativa y sumará otras delegaciones en aquellos sitios donde ya tienen territorialidad, con “altoparlantes y mensajes grabados para concientizar a la población, señalaron desde la cartera de Frederic.

El control estratégico estará en el control uso del transporte público, donde se juega el mayor riesgo de los contagios. Quienes únicamente podrán subirse a trenes, colectivos y el subterráneo son los trabajadores esenciales de las actividades establecidas en el DNU 297/2020 y aquellos que tramiten los permisos especiales por un plazo de 24 horas.

Según indicó el ministro de Transporte, Mario Meoni, el Gobierno tiene el objetivo es que viajen unos 550 mil usuarios menos en el transporte público. Ayer, unos 1.007.928 pasajeros utilizaron la red de transporte urbano en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA). Esa cantidad representa el 24% de los 4.242.450 que viajaron en promedio antes de que se decretara el aislamiento.

Los usuarios estarán obligados a informar el número de patente del vehículo en el que se movilizarán durante la cuarentena y/o el de la tarjeta SUBE que utilizarán para el transporte público, datos que anteriormente eran opcionales.

Los controles en el transporte estarán focalizados en aquellas líneas de colectivos que tienen mayor demanda, en los centros de transbordo de la Ciudad de Buenos Aires como Once, Retiro y Constitución, y en aquellos municipios del conurbano bonaerense donde hay mayor circulación de pasajeros.

(Maximiliano Luna)
(Maximiliano Luna)

Con respecto al servicio ferroviario, continuarán los agentes de la Policía Federal y Gendarmería con unos 1.200 uniformados y la insistencia de la aplicación rigurosa de la app “Reservá tu Tren”. Hasta ahora se hizo obligatorio en el ferrocarril Sarmiento.

Vamos a mantener la cantidad efectivos, con un acceso único de pasajeros, por lo que nadie pasará sin ser controlado, además de hacerlos también sobre los vagones”, precisó hoy Meoni.

Todos los usuarios de actividades esenciales deberán reempadronarse en los Certificados Únicos Habilitantes de Circulación (CUHC) y podría bloquearse aquellas tarjetas SUBE que no tengan el permiso requerido.

En relación a la Policía de la Ciudad y de la Provincia de Buenos Aires, los agentes se ocuparán prioritariamente del control jurisdiccional en las calles y vecindarios. En el patrullaje callejero no solo estará en juego la prevención de los delitos, sino hacer cumplir que la ciudadanía evite las aglomeraciones, las salidas recurrentes y las actividades aeróbicas que pasarán a estar prohibidas hasta el 17 de julio.

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