El intendente de Rosario, Pablo Javkin, respaldó las medidas de aislamiento obligatorio.
El intendente de Rosario, Pablo Javkin, respaldó las medidas de aislamiento obligatorio.

Sin ningún tipo de rodeos, el intendente de la ciudad de Rosario, Pablo Javkin, defendió enfáticamente la implementación del aislamiento preventivo para contener la propagación del coronavirus en el país, luego de que los últimos días crecieran los reparos hacia la medida preventiva.

"Dicen que la cuarentena es un método primitivo, pero las fosas comunes también lo son”, sostuvo el jefe comunal del Frente Progresista Cívico y Social, una de las alianzas que compitieron en las últimas elecciones con el Frente de Todos y Juntos por el Cambio en Santa Fe.

Javkin salió al cruce de los comentarios que focalizan sus reclamos de flexibilización de la cuarentena en las consecuencias de la crisis económica, otro de los efectos que trae aparejada la pandemia de coronavirus. Sus definiciones fueron pronunciadas en una actividad a través de la aplicación Zoom junto a otros mandatarios de distinto signo político (pero de similar realidad sanitaria), como el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, y el intendente de Córdoba, Martín Llaryora.

El objetivo es privilegiar lo sanitario y los niveles de actividad económica en medio de una gran incertidumbre científica", consideró el intendente rosarino durante la presentación del ciclo denominado “Diálogo de políticas públicas: actores en la gestión frente al Covid-19” que organiza la Universidad Austral.

Uno de los ejes de la actividad apunta si es posible retornar a la actividad económica en un contexto donde el COVID-19 atraviesa su etapa ascendente en la región. La problemática alcanza a todos los países por igual, que verán afectada su producción de bienes y servicios.

“Estamos en un tiempo que obliga a una coordinación entre todos los niveles del Ejecutivo (nacional, provinciales y municipales)”, aseguró Javkin.

Acerca de la gestión de la pandemia, el dirigente del partido Creo destacó que la prioridad del Ejecutivo es "escuchar mucho a todos los sectores y entender que hay que tomar decisiones que generen el mejor balance posible”.

Además, el intendente se pronunció sobre las protestas anti cuarentena que se expresaron en la Capital Federal y otros puntos del país para frenar el avance del coronavirus, a raíz del impacto económico que genera. "No existe ninguna experiencia en el mundo que, sin cuarentena, haya atenuado la caída económica”, defendió.

En las últimas semanas, distintos sectores políticos y de los rubros comerciales presionan por la reapertura de los negocios y transitar hacia una mayor flexibilización del aislamiento preventivo en el área metropolitana, donde se concentran el 95% de los contagios.

Ayer, el jefe de Gabinete de la Nación, Santiago Cafiero, analizó junto a funcionarios de la Ciudad de Buenos Aires y del gobierno bonaerense la evolución de la pandemia del coronavirus en la región metropolitana (AMBA) para definir las pautas de la próxima etapa de aislamiento obligatorio, en la cual no se descartan nuevas aperturas de actividades en la medida que se mantenga un estricto control sanitario en cada uno de los rubros.

En esa discusión hay visiones contrapuestas. En la Provincia de Buenos Aires evalúan la posibilidad de ir hacia una fase más restrictiva, pero en la Ciudad de Buenos Aires no descartan medidas que “oxigenen” el aislamiento. “Cayó la movilidad en la región metropolitana. Estamos un escalón arriba en la ciudad de Buenos Aires y en la provincia”, sostuvo el vicejefe de Gobierno porteño, Diego Santilli.

Una de las caravanas contra la cuarentena obligatoria, en la provincia de Córdoba. Hubo protestas durante el fin de semana. (Mario Sar)
Una de las caravanas contra la cuarentena obligatoria, en la provincia de Córdoba. Hubo protestas durante el fin de semana. (Mario Sar)

La cuarentena en el mundo

Mientras Argentina mantiene un cerrojo en su área más populosa, numerosos países coincidieron esta semana en ingresar a nuevas etapas de flexibilización de la cuarentena, incluso en no pocos casos donde la curva de contagios está todavía en ascenso, con el objetivo común de reactivar la economía para evitar un deterioro mayor al que ya muestran las estadísticas.

En el grupo de naciones que flexibilizaron restricciones y reanudaron actividades figuran Brasil, Rusia, India y México, respectivamente segundo, tercero, séptimo y decimoquinto con más casos confirmados de Covid-19 en todo el mundo.

En el caso del país vecino, el presidente Jair Bolsonaro desde un comienzo se opuso a las medidas de aislamiento y subestimó a la enfermedad, y si bien algunas ciudades decidieron aislarse, desde ayer comenzaron su lento tránsito hacia la normalidad, como San Pablo, Ceará, Amazonas y Pará, cuatro de los estados más castigados por la pandemia. En Brasil se contabilizan más de 500 mil los casos y se encontraba al borde de las 30.000 muertes por COVID-19.

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