La construcción se reanudó en todo el país, menos en el AMBA
La construcción se reanudó en todo el país, menos en el AMBA

Dirigentes de la Unión Industrial Argentina (UIA) y de la Confederación General del Trabajo (CGT) trabajan con técnicos del Gobierno en la elaboración de los protocolos de seguridad para reanudar las tareas en actividades productivas que siguen limitadas por la cuarentena, que, una vez consensuados, deberán ser aprobados por el presidente Alberto Fernández y el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero.

La idea de este equipo tripartito es consensuar “una plataforma de protección social, de acuerdo con la dinámica que tienen las actividades privadas que hay que retomar y tomando en cuenta las medidas para resguardar la salud de los trabajadores”, según afirmó el titular de la Unión Obrera de la Construcción (UOCRA), Gerardo Martínez, quien concurre a las reuniones en representación de la central obrera.

Por la UIA participan su presidente, Miguel Acevedo, y uno de sus vicepresidentes, Daniel Funes de Rioja, mientras que por el sector oficial se sumaron sanitaristas del Ministerio de Salud y funcionarios de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo.

El presidente Alberto Fernández anunció el viernes pasado, junto con Horacio Rodríguez Larreta y Axel Kicillof, que en la ciudad de Buenos Aires y en el área metropolitana de la provincia “la cuarentena seguirá como hasta ahora" hasta el 24 de mayo, lo cual, destacó, “quiere decir que para habilitar comercios o industrias hay que pedirle permiso al Poder Ejecutivo”.

La UIA y la CGT vuelven a trabajar juntos para elaborar proyectos
La UIA y la CGT vuelven a trabajar juntos para elaborar proyectos

Tras una detallada descripción de los números del coronavirus en la Argentina, el primer mandatario dijo que el resto del país pasará a la fase cuatro, con más flexibilización del aislamiento, pero que en el AMBA “no se ha podido lograr el objetivo porque allí la densidad es muy grande y todo se hace muy complejo”. Por eso señaló: "Sigue estando prohibido el transporte interseccional, salvo para quienes hacen los trabajos esenciales. En el resto del país, está en manos de intendentes y gobernadores, según corresponda. Para las grandes empresas, como siempre hemos dicho, queremos que no se utilice el transporte público. Por lo tanto, las empresas o industrias que quieran reabrir deberán ocuparse del traslado de sus trabajadores hasta el lugar del trabajo. No podrán movilizarse por transporte público”.

La tarea que emprendieron la UIA y de la CGT es precisamente definir el protocolo para que las empresas o industrias del AMBA puedan reanudar sus actividades, con un análisis de las medidas de seguridad y de prevención que deberán adoptarse para evitar los contagios.

Una de las posibilidades en estudio es efectuar testeos rápidos de coronavirus entre quienes vuelvan a trabajar, como se realiza en las estaciones de trenes de Retiro y de Constitución, pero hay un debate entre los infectólogos del Ministerio de Salud acerca de la utilidad de hacer esos análisis: algunos piensan que son necesarios y otros no comparten ese criterio y prefieren que se tome la temperatura o se detecten otros posibles síntomas en algunos puntos clave de la ciudad y del área metropolitana de la provincia de Buenos Aires.

En los encuentros también hay representantes de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo para que las ART tengan una tarea de apoyo logístico en los esquemas que se definan para el regreso gradual a las tareas en el AMBA.

En las fábricas que trabajan se respetan estrictos protocolos de seguridad
En las fábricas que trabajan se respetan estrictos protocolos de seguridad

Otro de los puntos en discusión son los cambios de horarios de los turnos de trabajo, que serán de menos cantidad de trabajadores y rotativos, de manera de evitar la aglomeración de gente en la calle y las horas pico en los medios de transporte, pero este último aspecto también es central en las conversaciones: como anticipó el Presidente, la idea es que las empresas se encarguen de proveer la movilidad de sus empleados en combis o en ómnibus, tanto en la ida como en la vuelta del trabajo, para descomprimir el servicio de colectivos, trenes y subterráneos.

Ya se está haciendo una experiencia piloto en la ciudad de Buenos Aires con el desarrollo inmobiliario en los terrenos del Tiro Federal, en el barrio de Núñez. Las obras estaban paralizadas por la cuarentena, pero hace diez días se consiguió la habilitación para reanudarlas. Allí, en un trabajo conjunto del gobierno porteño y de las empresas que ganaron la licitación, al que se sumó el sindicato UOCRA, primero se definió que trabajaría un equipo reducido, de unas 50 personas (que representan el 20% del total que se prevé) y luego se construyó una antesala de ingreso en la que se puede tomar la temperatura a los obreros y permitir las tareas de desinfección aconsejadas por las autoridades. Ese modelo es el que se utilizaría en otras obras que podrían retomarse en el distrito y en distintas actividades productivas.

Las obras del Tiro Federal son un caso piloto para las medidas de seguridad en el distrito porteño
Las obras del Tiro Federal son un caso piloto para las medidas de seguridad en el distrito porteño

En la construcción sigue paralizado un alto porcentaje de las obras privadas en el AMBA, pero se liberó la actividad en obras públicas y privadas del resto del país, donde gradualmente se comenzó a reactivar el sector y empieza a evitarse el riesgo de miles de fuentes de trabajo. En la ciudad de Mar del Plata, por ejemplo, se llegaron a autorizar alrededor de 100 obras de construcción que pertenecen a la inversión privada, pero allí es más sencillo de resolver el traslado de los obreros porque la mayoría llega a trabajar en bicicleta o en moto.

Los miembros de la UIA y de la CGT creen que, más allá de las medidas que se tomen, que deberán ser aprobadas por el gobierno nacional antes de ser instrumentadas, es importante la responsabilidad de los propios empleadores y trabajadores respecto de las medidas de prevención. Analizaron en ese sentido la experiencia y los protocolos de las empresas del sector de la alimentación del AMBA, que no dejaron de trabajar en ningún momento y en donde la mayoría del personal extremó los cuidados y no se produjeron casos graves de contagios de coronavirus.

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