El presidente del bloque del PRO en la Cámara de Diputados, Cristian Ritondo
El presidente del bloque del PRO en la Cámara de Diputados, Cristian Ritondo

El ex ministro de Seguridad y actual presidente del bloque de diputados del PRO Cristian Ritondo analizó el camino que está siguiendo el Gobierno para poder sobrellevar la crisis causada por el coronavirus. Explicó la decisión de un sector de Juntos por el Cambio de donar el sueldo y aseguró que no hay divisiones internas, sino miradas diferentes sobre cómo actuar.

En una entrevista con Infobae repasó el impacto de las diferentes medidas del Poder Ejecutivo, el rol que está cumpliendo el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta y el seguimiento que están haciendo Mauricio Macri y María Eugenia Vidal de la situación. Además, advirtió sobre la necesidad de que todo el arco político trabaje en conjunto para poder superar la crisis sanitaria y económica en la que está inmersa la Argentina.

-¿En la oposición que evaluación hacen de la conducción que ha hecho hasta acá el presidente Alberto Fernández de la crisis sanitaria?

-El trabajo en conjunto con CABA y la provincia de Buenos Aires, por ahora, a dado r Puede tener reuniones y trabajar con las empresas sin crear grietas y enfrentamientos que a la Argentina hoy no le sirven. Hay formas en las cuáles uno puede actuar. Entender cuál es la realidad, saber que es lo que pasa en empresas grandes y chicas. Las empresas grandes, por más grandes que sean, no soportan una cantidad de sueldos. Hay empresas que no venían bien. Porque no podían tomar créditos. El problema económico no empezó hoy, se viene arrastrando desde el año pasado.

-¿Está en desacuerdo con la crítica del Presidente a algunos de los empresarios, a quienes llamó “miserables”?

-Es momento de ampliar. Pelearnos con los empresarios en estos momentos es retroceder. Son generadores de empleo en Argentina y también pasan por un momento duro con la pandemia. Necesitan del acompañamiento de la política en general.

-La crítica de Alberto Fernández a los empresarios fue luego de que Techint decidiera despedir a 1450 empleados. ¿Encuentra razonable el pedido del Presidente, que argumenta que las grandes empresas deberán ganar menos frente a la crisis sanitaria y económica?

-Un Presidente tiene herramientas como para no decirlo en una conferencia de prensa. Puede tener reuniones y trabajar con las empresas sin crear grietas y enfrentamiento que a la Argentina hoy no le sirven. Hay formas en las cuáles uno puede actuar. Entender cuál es la realidad, saber qué es lo que pasa en empresas grandes y chicas. Las empresas grandes, por más grandes que sean, no soportan una cantidad de sueldos. Hay empresas que no venían bien. Porque no podían tomar créditos. El problema económico no empezó hoy, se viene arrastrando desde el año pasado.

-Es una realidad que la crisis golpeó a todo el sector productivo.

- Como la pandemia se profundizó los tenemos que ayudar porque son los generadores de empleo. Hablo del pequeño comerciante, de la pequeña industria, de la industria más grande, y de aquellos que tienen la industria del servicio y tienen mucha mano de obra. Hicimos propuestas que tienen que ver con lo impositivo y lo crediticio para poder soportar esto. Hoy más que un gasto del Estado, es una inversión.

-El Presidente calificó a Hugo Moyano como un dirigente sindical modelo. ¿Lo sorprendió esa afirmación?

-Nosotros no le vamos a indicar al Presidente con quién tiene que juntarse o a quién debe elogiar. Acá lo que se necesitan son más camas y los trabajadores del sindicato de Camioneros sumaron más camas. También la hizo la AFA, la Iglesia, los municipios. Todos los que tienen posibilidad de ofrecer camas, lo están haciendo. Esta es una salida para poder combatir el coronavirus. Eso es lo que sirve. Más allá de si las camas las pone a disposición un sindicato o un empresario.

-La CGT también puso a disposición camas e instalaciones. Pero mostraron preocupación por cómo se va a reactivar la economía.

-Las reuniones con los empresarios y con la CGT tienen que ser un trabajo constante. Hay que encontrar cómo vamos saliendo a partir del lunes que viene (primer día después del vencimiento de la cuarentena obligatoria) de este aislamiento.

Cristian Ritondo pertenece a la línea de Juntos por el Cambio que revindica el liderazgo de la ex gobernadora María Eugenia Vidal
Cristian Ritondo pertenece a la línea de Juntos por el Cambio que revindica el liderazgo de la ex gobernadora María Eugenia Vidal

-¿Qué futuro les ve a las pequeñas y medianas empresas en lo inmediato?

-Si desde el Estado podemos ayudar y entender cuáles son las medidas que puedan pagar salarios, pasamos esto y pensamos cuál es la mejor salida sin descuidar la salud, pero cuidando el empleo y la producción, vamos a salir. Y, si Dios quiere, en no mucho tiempo vamos a estar produciendo otra vez. Y ellos podrán, si no hubo despidos, empezar a producir.

-Cuestionó las formas del Presidente en el trato con los empresarios. ¿Hubo buenas formas en la negociación y el diálogo que se inició con la oposición durante la crisis del coronavirus?

-Como oposición constructiva nosotros estamos haciendo propuestas. Tenemos diálogo permanente con el presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Massa, a través de quien presentamos las iniciativas. Los que llevan el día a día son los que están en el Poder Ejecutivo y gobernando. Los gobernadores, Horacio Rodríguez Larreta, nuestros intendentes de la provincia de Buenos Aires.

-¿En qué condiciones está el sistema sanitario de la provincia de Buenos Aires, donde se concentra la mayor cantidad de infectados?

-Veo un gran esfuerzo de los intendentes. El servicio de salud de los municipios llegaba a las 16.500 camas cuando empezó esto y lo han extendido. Han trabajado mucho. Están reajustando todo lo que tiene que ver con su presupuesto y apostando a la lucha contra el coronavirus. Están haciendo un esfuerzo grande.

-Los intendentes gobiernan en las localidades donde hay barrios más vulnerables y es más difícil hacer cumplir el aislamiento obligatorio.

-Sí. Porque capaz que son muchos familiares en un lugar muy chico donde el padre, la madre y los mayores no salen a trabajar, y los chicos no van a la escuela. Es un problema por el estado en el que tienen que vivir. En muchos lugares no hay agua potable. Eso condiciona mucho.

-¿A esos lugares llega el Estado?

-El Estado llega, hoy está llegando, pero es más problemático. Hay lugares, como Quilmes y La Matanza, donde está el Ejército dando una mano, está la policía de la provincia de Buenos Aires que conoce los lugares y trabaja en esos barrios. El Estado tiene que estar más presente que nunca en esos lugares. En todos los sentidos. Desde el resguardo de la salud hasta la asistencia alimentaria.

-Usted fue ministro de Seguridad de la provincia de Buenos Aires. La Policía Bonaerense está controlando la cuarentena en esos barrios humildes. ¿Hasta que punto pueden hacer cumplir el decreto?

-La cuarentena en esos lugares es más cercano a que no salgan del barrio. Salen a comprar o buscar alimentos, salen a buscar agua potable. Esa movilidad la tenes que contener dentro del barrio.

-El Presidente anunció que le va a dar a los intendentes el poder de controlar los precios. ¿Es una medida efectiva para que los comercios chicos no aumenten desproporcionadamente los precios en los barrios?

-No he hablado ese tema con los intendentes. Pero ellos son los que tienen la temperatura del territorio. Toda norma depende de como la apliques. Si la aplicas sin segundas intenciones y bien, esto multiplica los ojos en cada uno de los municipios.

Los principales diputados de Juntos por el Cambio junto al jefe de Gobierno de la ciudad de Buenos Aires, Horacio Rodríguez Larreta
Los principales diputados de Juntos por el Cambio junto al jefe de Gobierno de la ciudad de Buenos Aires, Horacio Rodríguez Larreta

-El gobierno nacional venía manejando bien la crisis sanitaria y la cuarentena hasta lo que sucedió el último viernes, que miles de jubilados y beneficiarios de la AUH se agolparon en las puertas de los bancos para cobrar. ¿Que información tienen en la oposición sobre lo que pasó?

-Es una lástima. Esto no se le puede cargar al Presidente. Hay quienes tienen la responsabilidad y la experiencia para hacerlo. Hubo una experiencia anterior, que fue el pago de los planes, donde vimos que hubo desbordes para cobrar en algunos barrios del conurbano. Eso los tuvo que haber alertado. Después de lo que pasó, muchos municipios pudieron corregirlo. Lo que pasó el viernes fue un gran error y esperamos que se corrija. Uno no quiere ver a los abuelos haciendo una larga fila y exponiéndose a una enfermedad que para muchos de ellos podría ser terminal.

-¿Cuál es la sensación que le queda con respecto a lo que sucedió? ¿Hubo un error del Banco Central, de ANSES, del gremio que representa a los empleados bancarios?

-ANSES y el Banco Central tienen que saber que, más allá de la cantidad de tarjetas, hay un criterio. Se puede ver cuántos jubilados cobran por ventanilla. Históricamente los jubilados tienen una tendencia a cobrar de esa forma. Es un espíritu que tienen nuestros abuelos. Más allá de que tienen tarjeta, quieren ir al banco, cobrar por ventanilla y guardarse la plata. Son usos y costumbres que no los pudimos modificar. Frente a eso el Banco Central tendría que haber prevenido lo que iba a suceder.

-¿Los bancos tendrían que haber sido seleccionados como una actividad esencial desde el comienzo?

-Si. De hecho nosotros lo planteamos en un proyecto de ley.

- ¿Y por qué considera que no estuvieron desde el inicio?

-Tal vez por una mirada diferente o por la posición del sindicato. No lo sé. Nosotros lo propusimos teniendo en cuenta todas las garantías sanitarias que tenían que tener. Entendiendo que había una necesidad de empleados y empresas de acudir a los bancos y tener un sistema funcionando. Además, es por donde se distribuyen una gran cantidad de fondos que los gobiernos han destinado en la lucha contra el coronavirus.

-¿Ve la posibilidad de que la cuarentena se extienda después del 12 de abril? ¿Le parecería razonable?

-Seguramente habrá una flexibilización, pero no va a haber una salida total de la cuarentena. Va a ser con mucho cuidado. Este esfuerzo que se hizo con una cuarentena larga no se tiene que desperdiciar. Seguramente tendrá una salida más lenta de lo que se puede prever. Tendrán que ser responsables desde los diferentes sectores y entender que el lunes no salimos todos a la calle corriendo.

- Está pidiendo cautela en el accionar de la sociedad.

-Hay que tener cautela y esperar las medidas que tome el Gobierno con el conjunto de los gobernadores y con los sanitaristas, que son los que conocen y entienden cuál es el mejor remedio. Hasta ahora, la mejor vacuna es el aislamiento. Va a seguir siéndolo a partir del lunes. Veamos esto de cuidar la salud, pero cuidar también el empleo y la producción. Un trabajo lento recuperando las tres cosas.

-¿Qué sector de la economía y la producción cree que va a tener que afrontar el peor escenario cuando se termine la pandemia?

-Todo lo que aglomera gente seguramente va a ser problemático. No me imagino el lunes poder abrir un shopping. O cines, teatros o estadios de fútbol. O lugares donde trabajen más de 200 personas. Tienen que ver lo que respecta al transporte público. Hay muchas actividades que requieren que sus trabajadores utilicen el transporte. Todas estas estas medidas son las que está evaluando el Gobierno.

-¿Cuál es el principal desafío para después de la pandemia? Federico Pinedo dijo que le teme a una hiperinflación porque el Gobierno no tiene forma de financiamiento y el único camino es emitir más pesos.

-Tenemos que ir por partes. Tenemos un desafío de acá al lunes. Después tenemos el desafío de restablecer la producción. Tratar de que esta situación no nos traiga mayor desempleo. Después iremos viendo todas las medidas económicas. Ninguno de nosotros, ni el Presidente ni la oposición, tenía una pandemia en los planes. La situación requiere que la dirigencia política, empresarial y sindical tomen medidas en conjunto. Hoy no hay lugar para ninguna especulación política.

-No hay margen para la confrontación política

-Ya vendrá el tiempo de ser adversarios políticos, de discutir medidas, pero hoy tenemos que salir de esta pandemia y la forma de salir es juntos. Nosotros tenemos el rol de oposición, el Gobierno el de conducir esta pelea contra la pandemia. Lo que se viene para adelante tendrá que ver con discusiones constantes. Hoy no hay tiempo de mirar tan para adelante. Es día a día. La realidad de la pandemia nos fue modificando la vida. En lo personal, en lo económico, en la salud, en la educación. Tenemos que pensar las cosas con una mirada que no sea a largo plazo.

-De su respuesta se desprende la idea de ser más cautelosos con la interpretación de las posibles variables económicas que haya después de la pandemia.

-Exactamente. Porque la verdad es que el lunes no sé como salimos. Hay que ver cómo se va desarrollando. Las consecuencias económicas van a ser complicadas. Lo vemos en el mundo. Tenemos que tomar las mejores medidas para salir de la mejor forma.

-¿Cuál es su posición con respecto a la rebaja del sueldo de los políticos?

-Nosotros creíamos que había que tomar una medida a la uruguaya, donde los que tenemos mayores ingresos en el Estado, tenemos que hacer un aporte. Creemos que la medida la tenía que pedir el Presidente. Lo que muchos de nosotros estamos haciendo es donar de nuestro sueldo a organizaciones que tengan que ver con la pelea contra el coronavirus. Lo haremos hasta que se establezca un proceso común. Y si no es así, quedará como una donación particular. Me parece que aquellos que podemos ayudar, tenemos que ayudar. No es una discusión que tiene que profundizar las divisiones políticas.

El actual diputado nacional forma parte de la mesa nacional de Juntos por el Cambio
El actual diputado nacional forma parte de la mesa nacional de Juntos por el Cambio

-Esta discusión expuso diferencias dentro de Juntos por Cambio. Un sector apoya la medida de la rebaja de sueldo y otro no.

-Presentamos una batería de cinco proyectos. Uno habla de la reducción del 30% del salario en los tres poderes del Estado. Para nosotros no hay interna. Lo que existe son miradas diferentes para elaborar medidas. Son los matices que hacen a la convivencia democrática que tenemos en nuestro espacio. Ni en el PRO ni en Juntos por el Cambio hay un pensamiento único.

-¿Qué rol está cumpliendo Mauricio Macri en la actualidad?

-Como ex presidente está en la mesa nacional del PRO. Tuvimos reuniones en los últimos días. Lo que tienen mayor responsabilidad y a quienes tenemos que acompañar son a los que están en el frente de la trinchera. A Horacio (Rodríguez Larreta) y Diego (Santilli), a los intendentes. Desde la Cámara de Diputados acompañamos lo que están haciendo ellos.

-¿Pero Macri sigue el día a día de lo que pasa?

-Sí. Macri sigue el día a día. Lo sigue Macri, Maria Eugenia (Vidal), la mesa política del PRO. Para nosotros es muy importante lo que Horacio (Rodríguez Larreta) y los intendentes nos plantean. Ellos son los que están todos los días en la trinchera y tienen el termómetro de lo que pasa. Es muy importante escucharlo a ellos todos los días.

-¿Por el lugar en el que quedó después de las elecciones y el cargo que ocupa en la actualidad como jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta es el que marca el pulso de Juntos por el Cambio en este momento?

-Sin duda hoy tiene el rol principal. Por eso hasta la propia María Eugenia (Vidal), junto a intendentes en el conurbano, están dando una mano en CABA. Hoy Horacio tiene una responsabilidad sobre el resto porque gobierna una ciudad donde el coronavirus ha pegado fuerte. Además, tiene uno de los sistemas de salud, tanto público como privado, más importantes del país.

-El canciller Felipe Solá dijo que el Gobierno está evaluando la posibilidad de eximir del impuesto del 30% a los argentinos varados en el exterior. Es una medida pedida por la oposición ¿Es un paliativo?

-Nos parecía que aquellos que están en el exterior, para que les rinda más el dinero, sean exceptuados del impuesto país. Ellos no tomaron la determinación de estar en el exterior, de tener que gastar. Y la tarjeta, sin tener más dinero, es el único recurso que tienen para seguir subsistiendo. Si a eso le sumamos el 30% y lo que vale el dolar, va a ser imposible. Y después va a ser imposible que esa gente se pueda sostener y pagar su tarjeta.

-Venimos de una etapa de mucha confrontación política. De grieta. ¿Después de la pandemia puede cambiar la forma de entablar negociaciones entre la oposición y el oficialismo?

-Nosotros, desde que nos tocó ser oposición, dijimos que queríamos ser una oposición constructiva y positiva. Tenemos nuestras ideas que es por lo que nos votó el 41%. Queremos una política que tenga consenso y diálogo. Espero que la pandemia nos deje una enseñanza, que es que podemos buscar consensos sin revanchismo, y que podamos mirar para adelante en una Argentina que la construimos entre todos. Es el desafío que tenemos tanto la dirigencia política como la empresarial y la sindical.

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