Alberto Fernández y Horacio Rodríguez Larreta, el domingo, en Olivos; detrás, Axel Kicillof (Presidencia de la Nación)
Alberto Fernández y Horacio Rodríguez Larreta, el domingo, en Olivos; detrás, Axel Kicillof (Presidencia de la Nación)

Hasta que estalló el coronavirus y la situación mundial obligó a los gobiernos locales a tomar medidas extremas, la relación entre la Casa Rosada y la administración porteña estaba atravesada por una tensa calma por la decisión tomada por parte de Alberto Fernández de reducir la coparticipación de la Ciudad, un anuncio que ya se hubiera oficializado de no ser por la pandemia que tiene en vilo al planeta.

El Presidente y Horacio Rodríguez Larreta no tenían hasta ahora un vínculo aceitado. No hablan a diario, pero el avance del virus en el país abrió una instancia de diálogo fructífero y de cooperación que se evidenció en la conferencia del domingo, en Olivos: Fernández, el jefe de Gobierno y el gobernador Axel Kicillof en una misma foto, en sintonía.

Incluso el jefe de Estado y Rodríguez Larreta mostraron en la reunión puertas adentro junto a funcionarios nacionales, bonaerenses y porteños, y especialistas de la salud, muchas más coincidencias que entre Fernández y Kicillof. A pesar de que, en líneas generales, hubo un clima de comprensión entre todos los presentes.

Por consejo de su ministro de Salud, Fernán Quirós, el jefe de la Ciudad llegó en la tarde del domingo a Olivos con la convicción de suspender clases. Una definición que Quirós, Nicolás Trotta y Ginés González García habian madurado un rato antes en un encuentro en el Ministerio de Salud nacional. El gobernador de la Provincia planteó que estaba de acuerdo, pero pidió contemplar la realidad del conurbano, para dejar abiertas las escuelas que también funcionan como comedores.

Las conversaciones entre las administraciones nacional y porteña se acentuaron desde el domingo. Santiago Cafiero, el jefe de Gabinete, recibió este lunes en su despacho de Casa Rosada a su par porteño, Felipe Miguel. Hablaron un buen rato sobre las acciones en conjunto entre ambas gestiones, en especial en materia de transporte.

Este martes, volvieron a hablar por teléfono. Cafiero y Miguel, según fuentes de ambos gobiernos, no tenían hasta ahora ningún tipo de vínculo. “La actitud es muy buena en todas las áreas, hay buena predisposición”, resaltaron.

El Presidente, el jefe de gobierno y el gobernador bonaerense (Franco Fafasuli)
El Presidente, el jefe de gobierno y el gobernador bonaerense (Franco Fafasuli)

El secretario de Asuntos Estratégicos, Gustavo Béliz, que el lunes se fue tarde de Casa Rosada junto al Presidente, después de pasar por la capilla de la planta baja, y rodeados por un contundente operativo de seguridad, también abrió un canal de diálogo por las acciones para frenar el avance del coronavirus con Miguel y con el secretario General de la Ciudad, Fernando Straface.

En los días previos, los contactos entre Mario Meoni y Juan José Méndez, en Transporte; Daniel Arroyo y María Migliore, en Desarrollo Social, y Trotta y Soledad Acuña, en Educación, ya se habían acelerado. Además de la relación entre González García y Carla Vizzotti y Quirós, que es diaria y con cada vez más frecuencia. Se hablan todo el tiempo a través del WhatsApp.

Este lunes, Meoni y Méndez estuvieron reunidos durante un largo rato por los anuncios de transporte que el ministro nacional realizó este martes en relación a la frecuencia de trenes y colectivos para los próximos días. Al rato, el Gobierno porteño anunció que desde el viernes los subtes sólo pararán en las cabeceras y en las paradas con conexiones.

Este lunes, de hecho, el Presidente y el jefe de Gobierno volvieron a comunicarse. Rodríguez Larreta le avisó que por las medidas tomadas y anunciadas el día anterior en Olivos, la cantidad de pasajeros en los subterráneos de la Ciudad había mermado en un 50%.

“Antes no estaba dado el vínculo”, admiten desde ambas gestiones, a pesar de que, por ejemplo, los ministros de Transporte si habían desarrollado una relación más fluida por los temas en común entre las dos administraciones. “Hay un buen entendimiento de la situación en la que estamos”, agregan.

Hasta la semana anterior, el vínculo institucional entre la Ciudad y la Nación en sus máximas jerarquías pasaba por Eduardo “Wado” de Pedro y el jefe de Gobierno -que durante la semana hablaron en varias oportunidades por los operativos conjuntos en la Ciudad-. Y por los equipos técnicos vinculados a la discusión por los números de la coparticipación. La pandemia modificó las relaciones. Si es algo “excepcional”, como remarcan, por la gravedad de la crisis sanitaria global, está por verse.

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