Mario Alfredo “Churrasco” Sandoval está acusado de integrar una patota de la Policía Federal que produjo la desaparición forzosa en 1976 de Hernán Abriata, un estudiante de arquitectura y militante peronista.
Mario Alfredo “Churrasco” Sandoval está acusado de integrar una patota de la Policía Federal que produjo la desaparición forzosa en 1976 de Hernán Abriata, un estudiante de arquitectura y militante peronista.

La Sala II de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Criminal y Correccional Federal confirmó el procesamiento con prisión preventiva de Mario Alfredo “Churrasco” Sandoval, el policía acusado de integrar un grupo de tareas de la Policía Federal que produjo la desaparición forzosa de un estudiante en la dictadura militar en octubre de 1976 y que fue extraditado recientemente desde Francia.

Los camaristas Martín Irurzún y Mariano Llorens acreditaron los fallos precedentes que disponían la orden de detención de Sandoval, en relación a la denuncia por el secuestro del joven estudiante de arquitectura e integrante de la Juventud Universitaria Peronista (JUP), Hernán Abriata en octubre de 1976, según indicaron fuentes judiciales a Infobae.

Sandoval estaba exiliado en Francia desde 1985 y fue detenido en su residencia de Nogent-sur-Marne, cerca de París, tras ocho años de reclamo de las autoridades argentinas y varias postergaciones. Llegó a Buenos Aires el pasado 16 de diciembre.

La petición de extradición, presentada por Argentina en 2012, había sido aprobada anteriormente por el Tribunal de apelación de París, y luego por el Tribunal de Casación francés, equivalente al Tribunal Supremo.

La ley impide extraditar a una persona cuando el crimen prescribió, pero la justicia francesa consideró que al no haber reaparecido la víctima, el delito se considera “continuo”.

“Churrasco” Sandoval formaba parte del personal de la Superintendencia de Seguridad Federal de la Policía Federal Argentina (PFA) e integró el grupo operativo -dependiente del G.T.3.3.2.-, que llevó a cabo el procedimiento que culminara con la ilegal detención de Abriata, quien luego fue conducido al centro clandestino de detención que operaba en la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA).

La víctima continúa desaparecida a la fecha. El 30 de octubre de 1976 un policía se presentó en la casa familiar de Abriata, se identificó como “Sandoval, de Coordinación Federal” y manifestó que debía llevarse al joven estudiante para realizar “un procedimiento de rutina”. Carlos Loza, un compañero de cautiverio de Abriata en la ESMA, contó que el joven “sufrió torturas” y que la última vez que lo vio "fue entre el 4 y el 5 de enero de 1977, cuando lo trasladaron.

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