(Presidencia)
(Presidencia)

Como Alberto Fernández, Axel Kicillof mantiene su propia negociación con los acreedores bonaerenses.

Las diferencias públicas en materia de seguridad entre la Casa Rosada y La Plata, que incluyeron declaraciones cruzadas entre el propio Presidente y el ministro Sergio Berni –“Que se ocupe de la Provincia”, le dedicó Fernández tras las críticas del funcionario bonaerense a Sabina Frederic–, no parecen trasladarse por ahora al rubro económico.

En ese sentido, desde la gobernación provincial aseguraron a Infobae que no hubo “sorpresa” por los dichos del ministro Martín Guzmán, que sorprendió a última hora del domingo al asegurarle al diario Clarín que no tenía previsto “hacer un salvataje financiero por 250 millones de dólares el 26 de enero, el monto de vencimiento de capital que enfrenta PBA ese día”, lo que motivó un desplome de los bonos bonaerenses en torno al 7%.

Es que, como sucede a nivel nacional, la situación financiera en la provincia de Buenos Aires es acuciante. Antes del 26 de enero, la administración de Kicillof tiene que afrontar vencimientos de deuda por USD 571 millones. En todo el 2020, son USD 2.700 millones. De un total de poco más de USD 11.000 millones que el gobernador heredó de la gestión de María Eugenia Vidal, con quien había tenido cruces durante la campaña por el monto exacto de la deuda bonaerense que, en la transición, entró en una zona gris.

“Compartimos la preocupación por la falta de sostenibilidad de la deuda, como la necesidad de llevar adelante políticas de deuda que garanticen una solución de largo plazo”, aseguraron a este medio fuentes del Gobierno provincial.

El ministro Martín Guzmán
El ministro Martín Guzmán

A principios de mes, la Provincia había convocado a los tenedores de títulos públicos con vencimiento el próximo año a “compartir puntos de vista respecto de la manera de alcanzar un alivio financiero transitorio" para la administración bonaerense, según oficializó la administración en un comunicado. “La Provincia manifiesta la voluntad de cumplir con todos sus compromisos, incluyendo las demandas en materia de salud, educación, seguridad y desempleo”, resaltaron ante el temor de un eventual default que en estas horas, tras las declaraciones de Guzmán, volvió a materializarse.

Kicillof busca evitar un default de su primer vencimiento de deuda en dólares. El pago más complejo que afronta el gobernador, el próximo 26 de enero, se ubica en torno de los USD 275 millones: la idea del mandatario y del ministro de Economía provincial, Pablo López, es postergarles a los acreedores los pagos de capital e intereses.

En forma paralela a las negociaciones con los bonistas, desde la gestión bonaerense entablaron además conversaciones internas con la administración nacional para refinanciar los vencimientos de la deuda que la Provincia colocó a través del Fondo de Garantías de Sustentabilidad (FGS) de la ANSES.

Los dichos de Guzmán parecieron en esa línea una respuesta a los trascendidos periodísticos de fines de la semana pasada que dieron cuenta de que Fernández tenía previsto auxiliar a Kicillof para evitar un supuesto default. Desde La Plata juran que no contaban con esa ayuda.

El Presidente y el gobernador se mostraron este domingo a los abrazos en Mar del Plata. Ya se habían fotografiado en la semana, en la previa de la discusión en la Legislatura provincial del paquete impositivo que al final logró sancionar Kicillof tras duros chispazos con la oposición, y que sí contó con la ayuda política del jefe de Estado. Luego se mostraron juntos en la localidad de San Fernando, en el Conurbano: “Este chiquito va a ser un gran gobernador”, endulzó Fernández.

“¿Alguien sensato piensa que el Poder Ejecutivo va a perjudicar a la Provincia?”, se preguntaban esta tarde desde la Jefatura de Gabinete.