Tras una reunión entre ambos que duró más de dos horas, a mediados de diciembre, el presidente Alberto Fernández había informado que Félix Crous sería el titular de la Oficina Anticorrupción. En consecuencia, esta madrugada se oficializó la decisión, mediante la publicación del Decreto 44/2020 en el Boletín Oficial.

Crous se desempeñó como fiscal titular de la Procuraduría de Violencia Institucional (Procuvin) y fue desplazado del cargo durante el gobierno de Mauricio Macri. Había sido nombrado por la Procuradora Alejandra Gil Carbó, con la que tenía una estrecha relación, y tuvo un rol protagónico durante la investigación por la muerte de Santiago Maldonado en Chubut.

Férreo crítico de Poder Judicial, Crous es miembro fundador de la agrupación kirchnerista Justicia Legítima y en la actualidad trabaja en la oficina de Enlace Legislativo de la Procuración. El sucesor de Laura Alonso ha sido públicamente crítico de la utilización “abusiva” de las prisiones preventivas y defiende la idea de ampliar el número de jueces de la Corte Suprema.

Antes de dirigir la Procuvin, había tenido un rol importante en los juicios contra represores por los crímenes cometidos durante la última dictadura, como titular de la Unidad de Asistencia para causas por Violaciones a los Derechos Humanos durante el terrorismo de Estado.

Además, fue miembro de la Comisión Nacional por el Derecho a la Identidad (CONADI) de la Secretaría de Derechos Humanos del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación (1998-2013), director de Política Criminal de la Procuración General (2003–2007) y ex Fiscal en los Juicios por la Verdad en la Justicia Federal de La Plata (2001-2003).

No obstante, su carrera laboral tuvo un curioso comienzo: en el tramo final de la década del 90 fue uno de los tantos humoristas que pasaron por el histórico Videomatch.

Entró al programa de Tinelli por casualidad, luego de que uno de los productores lo entrevistara en el marco de una investigación sobre el Poder Judicial que realizaba para Edición Plus, el ciclo periodístico que conducían Franco Salomone y Lana Montalbán.

Antes de su designación, en el Boletín Oficial ya se había publicado el decreto 54/2019, que determinó cuáles serían las funciones del organismo y las responsabilidades de su titular: la Oficina Anticorrupción tendrá rango y jerarquía equivalente a Ministro y dependerá funcionalmente de la Presidencia de la Nación, aunque gozará de independencia técnica y cumplirá las funciones que le competen sin recibir instrucciones del Presidente de la Nación ni de ninguna otra autoridad superior del Poder Ejecutivo.

“Todos tenemos ideas y posiciones sobre el mundo que nos gusta o gustaría, de manera que es natural que haya gente que tenga alegría por mi designación y a otros que no les gusta nada. Espero que se vayan conformando cuando la cuestión avance”, aseveró en ese momento el propio Crous.

A pesar de que evitó hacer evaluaciones sobre la gestión de su antecesora, Laura Alonso, admitió que “estuvo en el ojo de la tormenta”. "Me autoimpuse no hacer ninguna consideración pública sobre la gestión de la licenciada Alonso. No es útil y no tengo ganas de hacerlo. Estuvo en el ojo de la tormenta, eso es evidente”, se limitó a decir.

Por último, contó que el Presidente le explicó qué tipo de oficina pretendía: “Fue muy claro y enfático. Me dijo que no quería que persiguiera a nadie y eso lo repitió públicamente”.

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