(Adrián Escandar)
(Adrián Escandar)

El juez federal Alejo Ramos Padilla rechazó nombrar al abogado Juan Martín Cerolini como defensor del fiscal Carlos Stornelli en el marco de la causa que investiga una red de espionaje político judicial detrás del falso abogado Marcelo D’Alessio. Es que, según aseguró, existen “intereses contrapuestos” porque Cerolini fue abogado del agente aduanero Carlos Liñani, quien está procesado por haber presionado al hijo de Ricardo Barreiro, denominado jardinero k y detenido en su momento en la causa de los cuadernos.

“Teniendo en cuenta que en aquel proceso se encuentra como único imputado y procesado Liñani, que se presentó Stornelli como acusador privado y que allí venía actuando como defensor de Liñani el Dr. Cerolini, existe una notoria incompatibilidad para el ejercicio del cargo de defensor para el que ha sido propuesto”, subrayó Ramos Padilla.

A criterio del juez, “la existencia de posibles intereses contrapuestos debe ser advertida no sólo en el ejercicio simultáneo de dicho ministerio sino también en su ejercicio sucesivo”. Por eso, el juez sostuvo: “no podrá asumir la defensa de un imputado quien sea o haya sido, ostensible o encubiertamente, defensor o representante de cualquiera de las otras partes cuya situación procesal fuera contrastante con la de aquél”.

La semana pasada, a la espera de la decisión sobre Cerolini, la defensa nombró como codefensora a la abogada Raquel Pérez Iglesias.

Stornelli está citado a indagatoria para el próximo 29 de noviembre. La fecha se fijó luego de que el ex abogado de Stornelli, Roberto Ribas, anunció que Stornelli quería declarar, pero al día siguiente se produjo el cambio de abogado y la aparición de Cerolini en nombre del fiscal de los cuadernos.

Hasta el momento en que se presente a declarar, el juez Ramos Padilla considerará a Stornelli como rebelde luego de seis citaciones a indagatoria a las que no se presentó. A Stornelli se lo investiga por ocho hechos que tienen que ver con una participación en maniobras de espionaje y extorsión. Entre ellos aparecen los casos del empresario Pedro Etchebest, denunciante original del caso que nació en Dolores, y un ex gerente de la petrolera venezolana Pdvesa, Gonzalo Brusa Dovat, pero también el supuesto intento de una cámara oculta al abogado José Manuel Ubeira, defensor del ex titular de Yaciretá, Oscar Thomas. Todas esas imputaciones surgieron después de la detención de D’Alessio.

Stornelli nunca se presentó en Dolores. Aseguró que esa causa era una maniobra armada para atacar la investigación de los cuadernos. Y se constituyó como querellante en la llamada causa por la “Operación Puf”, un expediente que nació de escuchas a presos kirchneristas en donde se hablaba de la denuncia de Dolores.