Matías Lammens, Horacio Rodríguez Larreta, Gabriel Solano y Matías Tombolini (Gustavo Gavotti)
Matías Lammens, Horacio Rodríguez Larreta, Gabriel Solano y Matías Tombolini (Gustavo Gavotti)

Como Mauricio Macri y Alberto Fernández, pero al revés. Horacio Rodríguez Larreta encara el último tramo de la campaña con el objetivo de revalidar los votos de agosto y ser reelecto en primera vuelta mientras que Matías Lammens tratará en estos días de aprovechar el sprint final para forzar el balotaje y dirimir la elección en noviembre.

Al igual que en el resto del país, en la ciudad de Buenos Aires la elección se polarizó entre el oficialismo y el Frente de Todos, con la aparición del presidente del club San Lorenzo, que en estos años había coqueteado con el macrismo, como novedad política en territorio porteño.

Matías Tombolini y Gabriel Solano, en ese orden, buscarán además el próximo domingo apuntalar sus postulaciones para robustecer especialmente las listas legislativas.

A diferencia de Solano, anclado en el votante de izquierda, el candidato local de Consenso Federal fue tironeado después de las PASO por dirigentes, funcionarios y operadores de Juntos por el Cambio y del kirchnerismo porteño con jugosas propuestas para captar los 7 puntos que obtuvo el economista. Diego Santilli y Juan Manuel Olmos, por caso, fueron dos de los mensajeros por parte de Rodríguez Larreta y del ex jefe de Gabinete de Néstor y Cristina Kirchner.

El jefe de Gobierno, de hecho, cerró personalmente un acuerdo por fiscalización con el sindicalista Luis Barrionuevo, que tuvo un quiebre en su relación con Marcos Lavagna, hijo del candidato a presidente de Consenso Federal, que controla la campaña porteña del espacio peronista.

Rodríguez Larreta sacó toda la maquinaria del aparato estatal a la calle para evitar una segunda vuelta. El plan trazado en la sede del gobierno local de la calle Uspallata apunta a achicar la brecha en el sur de la Ciudad, a movilizar a los electores que no votaron en las primarias y a consolidar, y aumentar, el voto en los barrios del norte. No fue casual que el puntapié de la campaña por las 30 ciudades que Macri cerrará este jueves en Córdoba haya sido en Barrancas de Belgrano.

Horacio Rodríguez Larreta y Diego Santilli junto a sus esposas, en el acto del sábado en el Obelisco (Matías Arbotto)
Horacio Rodríguez Larreta y Diego Santilli junto a sus esposas, en el acto del sábado en el Obelisco (Matías Arbotto)

Con presencia en la calle durante toda la semana, el jefe de Gobierno cerrará el jueves su campaña con una recorrida por las 15 comunas. Confluirá hacia el final de la tarde en la glorieta de la Plaza Barrancas de Belgrano, junto al resto de los candidatos: Santilli, Martín Lousteau y Maximiliano Ferraro, entre otros.

En el caso de Lammens, adelantaron que la idea es cerrar la campaña con una gira por diferentes puntos de la ciudad que permitan hablar sobre las prioridades de gestión del Frente de Todos. En ese sentido, visitarán una escuela -para hablar de educación-, algún comercio -crisis de las pymes- y un hospital -para tratar del problemática de la salud-; habrá también una reunión con adultos mayores en un bar y con trabajadores de la cultura en un teatro. El cierre será en una plaza del centro porteño. Allí estarán presentes todos los candidatos junto a representantes de la sociedad civil. Un grupo de jóvenes realizará algún tipo de performance artística.

Al día siguiente, el dirigente de San Lorenzo viajará para participar del acto de cierre de Alberto Fernández y Cristina Kirchner en Mar del Plata. Veinticuatro horas después del paso de Macri y de María Eugenia Vidal por esa localidad, en la que se juega una de las elecciones municipales más competitivas de la provincia de Buenos Aires. Guillermo Montenegro y María Fernanda Raverta están cabeza a cabeza.

Desde el comando de campaña de Lammens siguieron con atención el multitudinario acto del sábado en la Avenida 9 de Julio, y los trascendidos en torno a supuestas reasignaciones presupuestarias por parte del candidato presidencial del Frente de Todos en desmedro de la Ciudad, en el caso de que finalmente Macri sea derrotado en las elecciones generales. “No soy el presidente de los porteños, soy el presidente de la Argentina”, había dicho Fernández la semana pasada durante un acto en Rosario, tras el primer debate presidencial.

Alberto Fernández, Matías Lammens y Gisella Marziotta
Alberto Fernández, Matías Lammens y Gisella Marziotta

Rodríguez Larreta busca sacarle el jugo en estos días a estos últimos movimientos en el escenario electoral porteño. Como Lammens, mira de reojo la popularidad de Macri, que se mantuvo casi igual tras las PASO. Incluso el electorado afín al PRO se radicalizó.

En el búnker de Juntos por el Cambio esperan restarle algunos votos a Roberto Lavagna. Tras las primarias, el macrismo cerró un acuerdo transitorio con José Luis Espert, que no presentó candidato local.

Por su parte, Tombolini no tendrá cierre formal en la Ciudad. “Estamos en unos 305 puntos en la Capital. Seguimos recorriendo los barrios y haciendo medios, y coordinando las mesas testigo”, aseguraron voceros del candidato, que el jueves estará en Salta para participar de la última función de la campaña de Lavagna en la tierra de su compañero de fórmula, el gobernador Juan Manuel Urtubey.

Solano, en tanto, buscará apuntalar el voto legislativo, tal como pidió en el debate en los estudios televisivos del barrio de Once. Solano tendrá el próximo miércoles su propio Obelisco, en el cierre final. El jueves, participará del evento nacional junto a Nicolás del Caño frente al consulado de Chile, “en apoyo a la rebelión del pueblo chileno”. Una agenda distinta de las de Rodríguez Larreta y Lammens, que pelean con dos objetivos totalmente opuestos.

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