(Gustavo Gavotti)
(Gustavo Gavotti)

Lo ví muy sólido”. Curiosamente, tanto el jefe de campaña de Juntos por el Cambio como su par del Frente de Todos utilizaron la misma frase para calificar la actuación de sus respectivos candidatos en el debate porteño. En un encuentro sin sorpresas ni emociones fuertes, todos los protagonistas salieron conformes. O por lo menos eso dijeron.

Al finalizar el evento, Eduardo Machiavelli se mostraba relajado, satisfecho. El hombre responsable de la estrategia electoral del macrismo en la ciudad de Buenos Aires le dijo a Infobae que Horacio Rodríguez Larreta se mostró “muy superior” al resto. “Pero no soy objetivo”, reconoció irónico.

Con la misma convicción, del otro lado del estudio el camporista Mariano Recalde destacaba la “naturalidad” de Matías Lammens y señalaba que “pudo demostrar sus prioridades y en qué se diferencia del actual gobierno”. No obstante, insistió con las quejas por la falta de cruces y repreguntas entre los candidatos. “Larreta mintió mucho y solo hubo pocas oportunidades de demostrarlo, como en el caso del presupuesto de Educación”, explicó Recalde.

Más allá de cualquier argumento puntual, las críticas al rígido formato del debate fueron compartidas por muchos. “Le faltó picante”, señalaban dos periodistas sentados en sus sillas con expresión de aburrimiento.

(Gustavo Gavotti)
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En otra esquina, los miembros de equipo del Frente de Izquierda también sonreían. “Estuvo muy bien”, resumió Myriam Bregman -candidata a diputada- mientras atravesaba la muchedumbre para abrazar a la socióloga feminista Dora Barrancos, segunda en la lista de senadores del Frente de Todos.

Aunque antes de empezar aseguró que sería muy cuidadoso de respetar las reglas y los tiempos para no quedar como el único revoltoso, el trotskista Gabriel Solano fue el que más dardos disparó contra sus contrincantes.

Todo fue muy coucheado. Quizás me sorprendió que Lammens elogió mucho a Larreta, pero bueno, tal vez es un acto de sinceridad”, deslizó con sarcasmo.

Tal como explicó una vez afuera del lugar, sus objetivos eran tres: visibilizar las demandas de la ciudad, darle conocimiento a las propuestas de la izquierda, y que la gente conozca los acuerdos políticos entre el macrismo y el kirchnerismo. “La conclusión es positiva, logramos los tres objetivos”, aseguró a Infobae. “Ahora solo falta ver si logramos el cuarto: que la población nos acompañe”, agregó.

Al igual que sus adversarios, Matías Tombolini se declaró “conforme” con su actuación y con la posibilidad que tuvo para iluminar las problemáticas de la ciudad que “hasta ahora quedaron en un segundo plano” por la nacionalización de la campaña.

(Télam)
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El candidato de Concenso Federal hubiera preferido hablar más tiempo de salud y educación pero trató de hacer propuestas “bien concretas” para que los ciudadanos entiendan que son cosas que “realmente se pueden llevar a la práctica”.

También lamentó que el debate no haya tenido momentos de tensión: “Estuvo todo muy controlado”.

Como reconocieron todos sus protagonistas, anoche no hubo sorpresas. “Sabíamos que podían ir por donde fueron”, explicó Machiavelli. En líneas generales, los argumentos que se escucharon no se alejaron casi en nada de los utilizados en lo que va de la campaña.

(Télam)
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Pero algunas manos le entraron”, festejaba durante el segundo intervalo uno de los hombres que se sienta en la mesa chica con Lammens. Junto con una colaboradora se divertían con uno de los pocos cruces de la noche. “Cuando eras presidente de San Lorenzo nunca me hiciste un comentario”, le había dicho Larreta tras escuchar críticas a la gestión en educación y salud. “Varias veces me pediste que sea candidato y te expliqué que no compartía tus prioridades”, fue la respuesta.

“Le metimos un gol con esa”, explicaban contentos. Aunque también reconocieron que su candidato fue “de menor a mayor”, en referencia a las equivocaciones y trabas durante las primeras intervenciones.

En ese sentido, el jefe de Gobierno hizo valer su experiencia en la gestión y frente de las cámaras. Enumeró obras, fue siempre claro, no dudó a la hora de responder y siempre apeló a los resultados de su gobierno. “Soy Horacio, ya me conocés”, fueron sus primeras palabras. “Yo ya demostré, lo que me comprometo a hacer, lo hago”, las últimas.

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