El Banco Mundial aprobó este jueves un préstamo de USD 395 millones para la Argentina, monto que se usará para financiar dos iniciativas diferentes.

USD 150 millones serán destinados a financiar el traspaso de la tarifa eléctrica de la órbita del Estado nacional a la administración de la provincia de Buenos Aires; y los USD 245 millones restantes se usarán para continuar con la construcción de obras de saneamiento en la cuenca Matanza-Riachuelo.

"Con estos proyectos, el Banco Mundial reafirma su compromiso a largo plazo con Argentina acompañando iniciativas que mejoren las condiciones de vida de los sectores vulnerables", indicó Jordan Schwartz, director del organismo multilateral para Argentina, Paraguay y Uruguay.

Respecto del primer ítem, el Banco Mundial indicó que, además de acompañar el traspaso de jurisdicción de los subsidios, busca "mejorar la identificación y el monitoreo de los beneficiarios para asegurar que la población más vulnerable esté cubierta".

El organismo especificó también que actualmente el beneficio llega a 1,4 millones de usuarios en el territorio, y que uno de los objetivos del proyecto es "completar los registros del 28% de los usuarios bonaerenses -aproximadamente 1,7 millones- para determinar sus condiciones de elegibilidad al programa de tarifa social". También detalló que "se promoverán medidas de eficiencia energética y se trabajará en fortalecer las capacidades institucionales a nivel provincial".

"En momentos difíciles, es especialmente importante proteger a los hogares más pobres al asegurar que las familias que lo necesitan puedan acceder a servicios básicos como la electricidad", dijo Schwartz al respecto del proyecto, que es reembolsable en 31 años y medio y tiene un período de gracia de 5 años. Es decir, que comenzará a pagarse en 2024.

La gobernadora de la provincia de Buenos Aires, María Eugenia Vidal
La gobernadora de la provincia de Buenos Aires, María Eugenia Vidal

El Banco Mundial ya había destinado una porción de un préstamo anterior -de USD 1.000 millones, desembolsado por mitades en noviembre de 2018 y julio de este año- al financiamiento de programas sociales. En aquella ocasión, los fondos otorgados a este efecto tuvieron como objetivo "mantener el poder adquisitivo de programas, como la Asignación Universal por Hijo", y para "apoyar los esfuerzos por brindar servicios de salud de manera equitativa en las provincias.

La otra parte de ese préstamo se otorgó para facilitar la "implementación de políticas públicas que mejoran la competencia, disminuyen las barreras al comercio, facilitan el registro de nuevas empresas, fomentan el desarrollo de los mercados de capital y promueven la inversión privada en energías renovables".

En tanto, la segunda parte del préstamo aprobado este jueves se usará para completar distintas obras en el marco del Proyecto de Desarrollo Sostenible de la Cuenca Matanza-Riachuelo:  completar la construcción del colector cloacal en la margen izquierda del río; el emisario del Río de la Plata y la planta depuradora Sudoeste; así como trabajos para que 50.000 personas que viven en las márgenes del río tengan acceso a agua potable.

El financiamiento de este proyecto es reembolsable en 31 años y medio y cuenta con un período de gracia de 7 años. El saneamiento de la cuenca ha sido un tema contencioso para los distintos gobiernos, que no lograron realizar avances significativos en este área.

La cuenca Matanza-Riachuelo
La cuenca Matanza-Riachuelo

Esto a pesar de que desde el 2008, mediante el fallo conocido como "Mendoza", la Corte Suprema especificó un programa de acción que obligaba a codificar la partidas presupuestarias y asignar a la Auditoría General de la Nación la realización de un control permanente de la asignación de recursos y de ejecución.

Su permanente contaminación afecta a 5 millones y medio de habitantes, entre los cuales casi 4 de cada 10 no tienen agua potable y más de la mitad no posee cloacas. Cada día, históricamente hablando, el Riachuelo recibe casi 90.000 metros cúbicos de desechos industriales de muchas de las fábricas instaladas en su orillas. En toda la Cuenca hay 13.000 establecimientos industriales.De ese total, 1397 han sido declarados agentes contaminantes.

En esa misma Cuenca hay más de 100 basurales a cielo abierto y el agua tiene niveles de mercurio, zinc, plomo y cromo de hasta 50 veces más de lo permitido, usada por 13 villas de emergencia en la parte baja del río. La contaminación ha afectado a la población que vive en los márgenes de la cuenca a un nivel tal que en Villa Inflamable, por ejemplo, los niños tienen 5 veces más plomo que el nivel considerado aceptable.

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