María Luján Rey
María Luján Rey

María Luján Rey abre grandes los ojos cuando se le consulta por la posibilidad de que el kirchnerismo vuelva a ser gobierno.

– ¿Cómo lleva usted la idea de que el kirchnerismo pueda volver al poder? Que Alberto Fernández y Cristina Kirchner tengan chances reales de ser gobierno, y de que Axel Kicillof pueda ser gobernador, ¿cómo convive con eso? ¿Qué le produce?

-En principio, cuando me lo planteás así con esta seguridad de que es una posibilidad real, me genera mucha tristeza. Qué triste que nuestra sociedad siga debatiéndose en volver al pasado. Qué triste que seamos de esos que tropezamos dos veces con la misma piedra. Que hechos dolorosos no nos permitan decir: "Bueno, esto nunca más".

– ¿Y usted por qué cree que eso no pasa?

-Yo sí creo que pasa, por eso mi segunda parte de la respuesta sería que yo no estoy tan convencida de que los argentinos quieran volver. Tiene que ver también con una manera de ser. No es que por una cuestión de autoengaño yo no veo las posibilidades reales. Sé que es la manera en la que yo encaro la vida, porque en el 2012 también la realidad me decía "quedate en tu casa porque acá nadie va en cana". En ese momento, a un amigo muy querido de mi papá, una persona que sé que me quiere mucho, cuando me abrazaba lo que me decía es "no va a pasar nada". A ese le respondí: "Esta vez me tocó a mí". Y lejos de toda soberbia entendí que a mí no me importaba nada lo que había sido antes, y que ahora me tocaba pelear por justicia, aunque se me fuera la vida en eso. Esto me pasa hoy. Sí, bueno, es probable que ganen, yo prefiero no creerlo. Apuesto al futuro. Soy pro positiva.

La madre de Lucas, que como otros 50 perdió la vida en la tragedia ferroviaria de Once de febrero del 2012, dice que se deja "usar" por el oficialismo para llegar al Congreso. "El lugar donde quiero estar", asegura.

Es la segunda candidata a diputada nacional por la provincia de Buenos Aires detrás de Cristian Ritondo, un lugar que le dio María Eugenia Vidal, con quién trabaja en la gestión bonaerense desde los primeros años. Y dice no entender a sus amigos y amigas que votan por el kirchnerismo: "Mataron a mi hijo, para mí no es más que eso".

– ¿Cómo la trata su primera campaña política?

-Estoy contenta. Estoy tratando de disfrutar todo lo nuevo. Sin dudas es agotador, es un ritmo fuerte, por todo lo que implica. No solo por lo físico. A veces son muchas cosas de mucho dato.

– ¿Se lo imaginaba así? ¿Se imaginaba algo?

-No me imaginaba nada. No lo había ni pensado. Es insólito y loco porque sí muchas veces jugué a imaginar como será estar en una sesión en el Congreso, pero esta parte no.

– ¿Y en ese juego, qué se imaginó?

-Me imagino dando algunas peleas, algunos debates que entiendo que se deben dar y se deben llevar. Espero poder mantener, no las convicciones, que son las que siempre tuve, pero sí poder mantener las prioridades. Yo he visto lo que mucha gente cree que en el Congreso muchos no laburan. Lo he visto. También es cierto que se ve que hay quienes trabajan. No son todos iguales. Hay de todo como en todos lados. Yo espero estar del lado de los que laburan. En líneas generales nos han hecho creer que la política es sucia. La sufro, como todos los ciudadanos, porque la corrupción es esa parte de esa suciedad y es la que mató a mi hijo, y la que mató a 50 más en Once, y mató en Cromañón, y en La Plata.

María Luján Rey junto a Cristian Ritondo (Prensa Juntos por el Cambio)
María Luján Rey junto a Cristian Ritondo (Prensa Juntos por el Cambio)

– ¿Tiene amigos o amigas que voten por el kirchnerismo, gente muy querida por usted?

-Sí.

– ¿Y lo entiende?

-No. No.

– ¿No lo entiende?

-No lo entiendo.

– ¿Y lo charla con ellos?

-Discutimos.

– ¿Y se lo dicen?

-Es difícil, porque a veces vos decís "¿cómo defendés o hasta dónde llega tu obsecuencia para defender a quienes mataron a mi hijo?", que para mí no es más que eso. A mí poco me importa si legalmente se puede constituir una asociación ilícita o no. Y sé muy bien qué las responsabilidades penales las dirimimos en los tribunales y por eso están hoy cumpliendo condena. Pero sé también que hay una responsabilidad política que excede a los que hoy están presos. Y que fue lo que permitió que se gestara todo para que se diera la tragedia de Once. Pero no solo eso. Ellos saben que a mí me intervinieron el teléfono, que recibí amenazas, que me declaraban más o menos enemiga pública, me llamaban golpista. Y vos decís "¿cómo?". Pero bueno, también, la verdad, aunque es gente cercana y gente a la que quiero mucho, también sé que es gente que vive en su microespacio.

– ¿Es egoísmo, según usted?

-No, hay muchos que son los que se comprometen a través de las redes, entonces tuitean divino, comparten en Facebook, pero poco de real y concreto y de salir a pelearla por otro. Que es lo que nos falta en muchos sentidos. La búsqueda de justicia se la pedimos a los padres que entierran a un hijo, y debería ser al revés. Socialmente es así. ¿Por qué no tenemos una sociedad que diga "no, ustedes quédense, hagan su duelo, que nosotros salimos a pelearla?" Es al revés. A veces veo que los que se quejan son los que tienen una postura también cómoda.

– ¿Cómo se lleva con la grieta?

-Yo creo que la grieta debe existir entre los honestos y los corruptos. Me parece que quedó fuera del tiempo estas divisiones de los espacios políticos. Lo que era el peronismo no es el kirchnerismo. Esta grieta así no va.

– ¿Recuerda a quién votó en el 2007 y en el 2011?

-Uh, no me acuerdo. ¿Quiénes estaban?

– ¿Nunca votó al kirchnerismo?

-Nunca, jamás, voté a la contra. Vengo de una cuna peronista, pero nunca me sentí identificada ni con Néstor ni mucho menos con Cristina.

– ¿Y con este Gobierno?

-Con este Gobierno yo empiezo a tomar contacto cuando eran el Gobierno de la ciudad de Buenos Aires. Para mi CABA era un lugar lejano. El lugar donde venías a hacer trámites, desde donde me quería volver pronto para mi casa. Cuando sucede la tragedia la realidad es que las primeras respuestas que pudimos encontrar, a casos puntuales, los que me daban respuesta eran el equipo del Gobierno de la Ciudad. Todo el equipo. En primer lugar conocer a María Eugenia y saber que estaban, y saber que estaban sin la foto.

– ¿Nunca lo sintió de forma interesada?

-Nunca. Nosotros necesitábamos recurrir muchas veces y jamás nadie se enteró. Si tenías en otros ese interés de la foto. No voy a dar nombres. De hecho con la izquierda nos peleamos mucho al principio.

Mauricio Macri, este viernes, en Mar del Plata, con María Luján Rey en primera fila
Mauricio Macri, este viernes, en Mar del Plata, con María Luján Rey en primera fila

– ¿Y que le hayan dado ahora este lugar privilegiado en las listas, no se preguntó si podía haber algún tipo de utilización política?

-¿Porque sumo? ¡Orgullosa de sumar! Me parecería hasta poco inteligente no usar, absolutamente.

– O sea que se deja "usar".

-Y yo "uso" este espacio para llegar al lugar donde quiero estar, que es el Congreso nacional. No hay una cuestión de utilidad si no de complementar. Yo creo que al Congreso tienen que llegar nuevas caras, y creo que es este espacio el que tiene que seguir gobernando el país, la Provincia y cada una de las provincias y municipios, porque comparto los valores, la mirada de futuro. Yo puedo sumar y ellos me permiten esto. Salimos todos ganando.

– ¿Se imagina sesionar con el kirchnerismo enfrente?

-Yo espero que ellos se imaginen las sesiones conmigo enfrente. Me ha tocado estar dentro del recinto en los balcones y tener enfrente a la bancada de  Unidad Ciudadana.

– ¿Se contuvo muchas veces?

-No, nunca me salió. La primera vez que yo compruebo esto conmigo misma fue en una de las primeras audiencias, creo que eran las indagatorias de los responsables, en Comodoro Py. Yo pensaba "¿qué voy a sentir cuando los tenga enfrente?", si no me iba a dar esas ganas. La primera vez que lo tengo cerca a (Ricardo) Jaime fue en un ascensor de Comodoro Py, estábamos pegados.

– ¿Y qué le dijo?

-No le dije nada. Nada. Me le puse a mirar. El tipo miró al techo, y no bajó la mirada hasta que nos fuimos, llegó a planta baja.

– ¿Cómo hizo para no hacer nada?

-En definitiva, y muy en el fondo, yo no soy como ellos. Estoy convencida de que estos golpes no nos convierten en una persona que no somos. Convertirte en víctima no te hace ser lo que no sos. Uno sí hace lo que puede con eso. A mí no me modifica en nada que este tipo sufra, se muera. A mi me falta Lucas todos los días, y si se muere el día de mañana Jaime a mí no me duele menos que no esté Lucas. Son cosas separadas. Jamás nadie puede sentirse bien si está haciendo sufrir a otra persona. No estoy de acuerdo con los montos de las penas, por eso vamos a llevar el debate al Congreso, para que las penas sean mayores. Pero dentro de lo que pudimos, conseguimos la mejor pena, o la mayor pena. Que la cumplan en la cárcel.

“Yo espero que el kirchnerismo se imagine las sesiones conmigo enfrente”

– ¿Sana algo eso?

-No. Yo creo que me da la tranquilidad de saber que yo hice todo lo que estaba a mi alcance. No solo por mí, sino por mi hija, por mis nietas (N. de la R.: el viernes volvió a ser abuela). Merecen vivir en un país en el que un funcionario corrupto sea condenado y cumplan la pena en prisión como cualquier delincuente. El resto nada lo modifica.

– Usted me contaba recién que trabajó mucho tiempo con su hermana haciendo encuestas. ¿Cree en las encuestas?

-En las de hoy, no. No las se. Lo que siento en la calle hoy no es lo que veo en las encuestas. Me parece que también hay una cuestión de utilización de los números para mover algo la opinión pública.

– ¿Está convencida de que gana Vidal?

-Absolutamente, no tengo ninguna duda. Y que gana Mauricio Macri tampoco tengo ninguna duda. Si no estamos convencidos nosotros… Uno también es artífice de lo que sucede. Ni la duda ni la queja son buenas. Son llamadores de la derrota personal, de uno mismo.

– Le hago las dos últimas muy puntuales: despenalización del aborto y de las drogas. ¿Cuál es su posición?

-Estoy absolutamente a favor del aborto libre, legal y gratuito. Y con el tema de drogas creo que nos debemos un debate. La despenalización del consumo en ciertas drogas me parece que seria buena, pero me parece también que hay debates para los que la sociedad se tiene que ir preparando. Algunos van a llevar más tiempo.

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