Luis D’Elía durante una movilización de 2008 con la que intentó recuperar la calle que había sido ganada por gente que protestaba en contra del Gobierno de Cristina Kirchner por el proyecto para subir las retenciones
Luis D’Elía durante una movilización de 2008 con la que intentó recuperar la calle que había sido ganada por gente que protestaba en contra del Gobierno de Cristina Kirchner por el proyecto para subir las retenciones

El Tribunal Oral Federal 6 condenó en 2017 a Luis D´Elía a cuatro años de prisión por la toma de la comisaría de La Boca sucedida en el año 2004 cuando el dirigente era subsecretario de Tierras para el Hábitat Social del gobierno de Néstor Kirchner. La Cámara de Casación revisó la condena y la redujo a tres años y nueve meses y D´Elía está detenido. En el mismo juicio oral y público D´Elía había sido absuelto por el delito de intimidación pública por el que había sido procesado debido a los incidentes en Plaza de Mayo durante la disputa por la 125.

Había sido acusado de haber cometido el delito de intimidación pública el 25 de marzo de 2008. D´Elía y sus compañeros de militancia intentaron aquella noche recuperar la calle que había sido ganada por gente que protestaba en contra del Gobierno de Cristina Fernández de Kirchner por el proyecto para subir las retenciones. Llegó a juicio oral y en el mismo debate que fue condenado por lo de la comisaría, fue absuelto por aquel episodio de Plaza de Mayo.

Pero el Tribunal Oral Federal 6 que lo absolvió denunció a uno de los testigos por falso testimonio. En 2010 cuando se realizó la investigación judicial que recayó en el juzgado de Julián Ercolini con la intervención del fiscal Gerardo Pollicita, Ramón Armando Herrador declaró contra D´Elía.

En aquella oportunidad había dicho  que "yo concurrí a la Plaza de Mayo el 25 de marzo de 2008, alrededor de las 18.30 o 19.30 horas. Había mucha gente, estaban todos tranquilos, no había ningún desorden. Yo fui porque había un acto para protestar por algo contra el gobierno, no recuerdo exactamente porque, y habían invitado a la gente a concurrir, sea por mail o por Internet. Había jóvenes, madres con hijos, abuelos, todo muy tranquilo. Yo había escuchado por la radio y televisión, así como también se decía por Internet, que iba a ir D´Elía a la Plaza de Mayo con su gente para correr a los manifestantes, para agredirlos, en apoyo al gobierno. Me causó tanta indignación que por eso concurrí. Yo vi que venían por una calle, creo que Diagonal Norte, varias personas con cara de facinerosos, distintos a la gente que se estaba manifestando, y gritaban guarda que viene D´Elía y los va a matar a palos a todos, váyanse. Y cuando la gente empezó a escuchar eso, se empezaron a retirar, algunos en forma repentina, medio asustados. Yo agarré por Avenida de Mayo y ahí vi que venía un grupo de gente, entre los cuales estaba D´Elía, algunos de ellos tenían palos. D´Elía daba directivas a los demás, él decía cosas como que se abrieran más. Cuando D´Elía se paraba a hablar con alguien se armaba revuelo alrededor y las personas que estaban detrás de él le pegaban a la gente. Serían aproximadamente cien personas. D'Elía iba al frente. Ellos le pegaron a la gente que se estaba retirando por la Avenida de Mayo, incluso a algunos extranjeros. Yo los esquivé y me dirigí hacia avenida 9 de Julio, donde apareció un grupo de aproximadamente veinte personas que también golpeaban a la gente. De ahí me tomé el colectivo y me fui a mi casa. Posteriormente me enteré por la televisión, por muchos programas, que ellos desalojaron la Plaza de Mayo en forma patotera. Vi cuando D´Elía llega a la Plaza de Mayo por televisión, D´Elía avanzaba y sus seguidores iban detrás pegándole a la gente."

Cuando en 2010 le preguntaron si se había sentido intimidado por D´Elía dijo:  "Me dolió mucho porque venía de una forma muy patotera, tenía una camisa abierta. Sentí temor por la gente, porque había chicas jóvenes, niños, madres con sus hijos en brazos o en los cochecitos, era un ambiente familiar, no podía entender cómo se le permitía a este hombre hacer una cosa así. Para evitar peligros decidí irme, para escapar de cualquier agresión de la podía ser víctima". Y agregó con seguridad : "no vi policía ni nada en la Plaza de Mayo mientras estaba manifestando, era un acto muy pacífico. Tampoco vi policías en la Avenida de Mayo, cuando me crucé con el grupo encabezado por D´Elía, ni cuando llegué a la Avenida 9 de julio, era como si fuera una zona liberada, no había patrulleros ni policías. Cada uno se defendía como podía, si hubiera habido policías buscaba la protección de ellos". Pero todo aquello que había declarado hace nueve años era mentira.

Cuando fue convocado como testigo del juicio en septiembre de 2017 se desdijo. En aquella ocasión señaló que "nunca fui a Plaza de Mayo. Yo estaba en mi casa mirando por televisión. Me acuerdo que estuve toda la noche esperando la resolución pero en mi hogar….Acá había un abogado que se llamaba Enrique Piragini y lo odiaba al Sr. D´Elía…y éramos tan amigos que a veces me metía en cada lío a mi…yo no estuve nunca en Plaza de Mayo". Piragini murió en 2016 y era un abogado muy cuestionado en el fuero penal.

El juez Marcelo Martínez de Giorgi
El juez Marcelo Martínez de Giorgi

El Tribunal Oral Federal 6 hizo la denuncia por falso testimonio y Herrador fue indagado por el juez Marcelo Martínez De Giorgi. En esa oportunidad declaró que  "yo no me acuerdo de este tema. Debido a mis problemas de salud no recuerdo nada en relación a los hechos que se investigan en estas actuaciones. Soy militar retirado Suboficial segundo furriel de la Armada Argentina, era maestre de víveres. Me retiré en el año 1984. Cumplí funciones en el crucero 9 de julio, hice 4 campañas antárticas y estuve en la guerra de Malvinas. He sufrido mucho y eso derivó en distintos problemas de salud. Tengo fallas en mi memoria, sufro de desequilibrios, mareos, tengo problemas de audición, diabetes e hipertensión y actualmente me atiendo en el Hospital Naval, todo lo cual surge de la historia clínica que adjunté al escrito presentado junto con mi letrado defensor. En el año 1981 me diagnosticaron con hipertensión y diabetes y a partir de ese momento mi condición de salud se fue agravando también sumado a mi problema de obesidad. Cuando me citaron a la audiencia por el juicio a D'Elía la verdad es que yo fui sin abogado, recuerdo que había tres jueces y estaba el ser D'Elía a quien yo había visto por televisión. Me acuerdo que no escuchaba bien lo que me preguntaban. Me preguntaron si reconocía una firma mía pero no la recordaba".

Martínez De Giorgi procesó a Herrador sin prisión preventiva  por el delito de falso testimonio.  Según señala el artículo 275 del Código Penal: "Será reprimido con prisión de un mes a cuatro años, el testigo, perito o intérprete que afirmare una falsedad o negare o callare la verdad, en todo o en parte, en su deposición, informe, traducción o interpretación, hecha ante la autoridad competente. Si el falso testimonio se cometiere en una causa criminal, en perjuicio del inculpado, la pena será de uno a diez años de reclusión o prisión".  Herrador mintió en su declaración contra D´Elía, se desdijo en el juicio oral y público y lo procesaron. No importó-según explicó Martínez De Giorgi en el procesamiento- que el dirigente haya sido absuelto por aquella acusación del lejano marzo de 2008.