Alejandro Finocchiaro junto al director de ACUMAR, en la recorrida. (Prensa Educación).
Alejandro Finocchiaro junto al director de ACUMAR, en la recorrida. (Prensa Educación).

En CABA le decimos Riachuelo pero en realidad se trata del río Matanza, un curso de agua de 64 kilómetros -y sus innumerables arroyos- que desemboca en La Boca y constituye el límite sur de la ciudad de Buenos Aires  con la provincia, más precisamente con la Tercera Sección Electoral del conurbano, Avellaneda, Lanús, Lomas de Zamora, La Matanza, Esteban Echeverría, Ezeiza y Merlo, entre otras localidades.

Es algo de lo que existe poca conciencia: la cuenta Matanza-Riachuelo es la escisión que permite ingresar por agua al más populoso distrito de la Argentina, el que concentra uno de los porcentajes de pobreza más altos, el que tiene mayores deudas en materia de desarrollo humano y en infraestructura extremadamente alejado de la vida cotidiana de la mayoría de los vecinos.

Infobae recorrió con el ministro de Educación, Alejandro Finocchiaro, los tramos navegables del río que tiene una cuenca de 2240 kilómetros cuadrados, donde viven 3.500.000 personas. El funcionario ahora es candidato a intendente en La Matanza y está especialmente interesado en ese río que ingresa por Villa Celina, pasa por Aldo Bonzi y llega a  Gregorio de Laferrere y González Catán, hasta Virrey del Pino. En muchos de esos barrios los vecinos viven en zonas inundables, sin cloacas, con calles de tierra intransitables, que impiden el ingreso del transporte público, ambulancias y cualquier otro tipo de servicio.

La salida desde Avellaneda (Prensa Educación)
La salida desde Avellaneda (Prensa Educación)

La contaminación es un asunto grave. Hay zonas de basurales que en muchos casos dieron los pasos para reconvertirse en espacios verdes, pero en muchos otros cada vez que se liberan los 35 metros de ancho desde la orilla para hacer un camino y recuperar espacio público, vuelven a ocuparse.

Sin cloacas, mucho del esfuerzo que se realiza con las 1156 empresas registradas en La Matanza (total en la cuenca, 5600),  que venían tirando sus desechos en la cuenta, cae en saco roto. Es que la contaminación del río se explica en un 50% por la falta de sistema de tratamiento domiciliario, casi 20 mil personas que viven junto a las orillas en condiciones paupérrimas.

El proyecto es continuar con las obras de cloacas que tomaron gran impulso en el último año, para llegar a fines de 2021 con 100% de conexión domiciliaria, lo que solucionará una gran parte de la contaminación orgánica del río. Mientras tanto, la clave es seguir fiscalizando las industrias con controles que incluso se realizan de noche y una plataforma online que se llama "Mapa de Vuelcos" y un trabajo de educación socioambiental en las escuelas de la zona, tanto con alumnos como docentes.

"Yo soy de acá, estudié en la escuela 6 de Villa Constructora, por eso tengo confianza en lo que podemos hacer como equipo si alguna vez gobernamos este Municipio", dijo Finocchiaro en la recorrida. Sabe que no es fácil, pero no se desanima. "Hay cosas que deben hacerse más allá de la complejidad que encierran. Llegar a personas que todavía parece que no entraron en  el siglo XXI, sin cloacas ni transporte publico, es algo que tiene que hacerse por imperativo moral. Seguro que volvemos a crecer en estas elecciones; seguiremos acortando la brecha, porque esta vez va en serio, nos falta muy poco para dar vuelta la historia aquí", destacó.

Fuera de sus responsabilidades de gestión, está absolutamente enfocado en la campaña, donde solo es "candidato", porque tiene "un grupo de gente que organiza la agenda, arma las recorridas y diseña el plan de visitas a los vecinos". También asegura que el clima en los encuentros con respecto a Mauricio Macri y María Eugenia Vidal mejoró notablemente, "al punto que diría que gente que nunca nos votó, esta vez lo hará".

En el búnker de la Gobernadora son especialmente elogiosos con el trabajo de campaña que está realizando Finocchiaro. "Es el más profesional de todos los 'sin tierra'", explicaron, hablando de los candidatos que no son intendentes y compiten contra estructuras muy tradicionales del poder local. Y, en especial, destacaron el trabajo de fiscales que desarrolló el equipo del Ministro de Educación, una estructura de 3500 voluntarios que son tropa segura y "no comprable" que les permitió alcanzar 30% de votos en el 2017, bastante más del 20% que logró en el 2015″.

En estas elecciones pretende alcanzar un respaldo a la boleta de Juntos por el Cambio del 33% de la gente del partido de La Matanza, algo así como 350.000 votos del millón de electores en condiciones de votar en el distrito que representa casi el 25% del padrón provincial. Sabe que no le alcanzará para ganar, pero cada voto que logre es un paso más para garantizar la reelección de Vidal, una obsesión que comparte con muchos argentinos.

SEGUÍ LEYENDO: