Ataque terrorista a la AMIA, 18 de julio de 1994. (Julio Menajovsky)
Ataque terrorista a la AMIA, 18 de julio de 1994. (Julio Menajovsky)

"Por supuesto que consciente o inconscientemente todos los que sufrimos el ataque a la AMIA pensamos en un tercer atentado en Argentina. Los pilotes que hay en la puerta de cada institución judía hablan de la posibilidad de un tercer atentado. Eso está latente pero existe. Si no, no habría pilotes ni dispositivos de seguridad". Quien lanza estas duras afirmaciones con un tono de resignación y otro tanto de profunda tristeza es Daniel Pomerantz, un hombre clave hoy para la mutual judía por su doble condición de director ejecutivo de la AMIA y sobreviviente del atentado ocurrido hace 25 años.

Pomerantz volverá sobre esa idea de un tercer atentado que ronda en la cabeza de muchos sobrevivientes del ataque a la AMIA: "Los responsables del atentado no están bajo prisión y entonces allí la posibilidad de un tercer atentado vuelve a estar presente", dice en diálogo con Infobae desde su oficina de la calle Pasteur, aquel mismo lugar en el que hace 25 años se salvó por un milagro de la muerte, o mejor dicho, se salvó por el llamado de un amigo.

Pomerantz trata de explicar lo inexplicable ante tanta injusticia. Y declama tajante que "todos los poderes del Estado fueron responsables en los últimos 25 años de alguna manera en que no haya justicia aún por este atentado. Los tres poderes del Estado tuvieron una responsabilidad ante la necesidad de tomar un rol protagónico y tener todo el peso del Estado para dilucidar algo".

-¿Cuáles son las imágenes que le vienen a la cabeza cuando piensa en aquel 18 de julio de 1994?

-El recuerdo se profundiza en cada aniversario y en cada momento. Son los instantes previos, la confusión, el instante en que se produce el atentado. Los minutos posteriores que sé que fueron pocos minutos pero parecían semanas. Imágenes que se repiten en la cabeza como en una película sin fin.

-¿Qué hacía exactamente en el momento del atentado y cómo se salvó?

-En ese momento estaba a cargo del área de administración de la AMIA y esa mañana como habitualmente ocurría empecé temprano a las 8:30. Estaba habituándome a las nuevas oficinas porque había existido una remodelación y esa mañana hacía frío. Era el día posterior a una final de Mundial de fútbol en Estados Unidos, la cabeza vuelve a esas ideas. Luego las instancias previas. Poco antes de las 9 un compañero de trabajo me llama al otro lado del edificio. Es decir a la parte de atrás de la AMIA. Yo me resistía. Quería quedarme a tomar un café. Pero como era un señor mayor el que me llamaba y alguien importante en la institución, me insistió en la reunión y fui hacia allí. Estaba a doce pasos del interior del edificio. Nos quedamos allí un rato y en medio de la charla se produce el atentado.

-Es decir que de alguna forma esta persona le salvó la vida…

-Sí, seguro que de alguna manera me salvó la vida. Es que mi oficina quedó hecha una caja de escombros y restos del edificio.

-¿Qué puede hacer hoy la dirección de la AMIA para reclamar más justicia y activar canales institucionales en ese reclamo?

La AMIA fue víctima y lo sigue siendo en tanto no haya justicia. Las acciones que desarrolla la institución tienen dos planos: uno es el judicial en el cual hay un discurso público de lo que se sabe y alguno de lo que no se sabe. La AMIA hizo una publicación en este sentido para dar a conocer todo aquello que no se conocía de la causa. Se vincula con muchos capítulos de lo que se sabe de la causa AMIA. Allí esta comprobada la responsabilidad en el atentado de la República Islámica de Irán, las alertas rojas de los involucrados, en fin, todo lo que se sabe. Y hay otras tantas acciones en el plano jurídico. También hay otra acción en el plano político internacional que después de tantos años por no querer, por ocultar o por no saber lo que hubo fue una carrera de postas donde fue imposible dar con los responsables y los que colaboraron en este atentado.

Ataque terrorista a la AMIA: murieron 85 personas y quedaron heridas más de 300
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-¿Cree que hubo una decisión concreta de la justicia de trabar la causa o fue por un determinado poder político?

-Todos los poderes del Estado fueron responsables en los últimos 25 años de alguna manera en que no haya justicia aún por este atentado. Todos los poderes del Estado. Los tres poderes del Estado tuvieron la necesidad de tomar un rol protagónico y tener todo el peso del Estado para dilucidar algo. Y lo peor de todo esto es que ya había un antecedente que era el atentado dos años antes a la embajada de Israel en Buenos Aires y se nos hablaba de prevención y de terrorismo. Nosotros hicimos todo lo que estaba a nuestro alcance en cuanto a reclamos. Todo lo vinculado con la ocurrencia. Escuchamos en cada aniversario los mismos reclamos, hicimos una película, videos, imágenes. En forma muy vocacional y con mucha pasión presentamos lo que pasó. Y en el plano internacional vamos a seguir poniendo en la agenda el reclamo de que el tema AMIA siga en la agenda pública. Esto es parte de un esfuerzo muy fuerte de cada área de la AMIA para decir de mil maneras aquello que todos recordamos.

-¿Por qué cree que los tres poderes frenaron o impidieron que haya justicia?

-Seguramente por intereses, por ineficacia, por intereses seguro. Todo tipo de intereses. La voluntad del no. La ineficiencia, la incapacidad, la dejadez. Muchas son las razones que explican esto. ¿Por qué se produce el atentado? Porque era fácil. Aquí en Buenos Aires, en el centro de la ciudad, en una institución emblemática.

-¿Pero con un atentado previo como el de la embajada de Israel cree que parecía tan fácil otro atentado?

-Sí, era un agravante. Pero es tropezar dos veces con la misma piedra…

-El gobierno actual preparó el decreto para definir un registro de personas o grupos sospechosos de terrorismo en Argentina, entre ellos el Hezbollah que está acusado de perpetrar el atentado a la AMIA. ¿Cree que debería incluirse el reclamo para que Irán no tenga presencia diplomática en Argentina como plantean algunos sectores?

-Una vez más, el Estado argentino debe redoblar los esfuerzos, denunciar la no colaboración de Irán y hacerse de la asistencia en la comunidad internacional porque la complejidad de lo que pasó aquí requiere de la asistencia de otros países. Argentina debería pararse y pedir colaboración de la comunidad internacional para evitar por ejemplo que sigan circulando por el mundo los funcionarios iraníes que tienen alertas rojas. Además para que se presenten los procesados a declarar en la justicia.

-¿Qué opina del proyecto de juicio en ausencia?

-Como víctimas, en la AMIA tenemos una posición de observación respecto de las acciones que se dan en el Legislativo. Seguramente esta eventual acción madure. Como víctimas hay que reclamar y evaluar todas las herramientas que hay cuando se conozcan.

-¿Habrá algún pedido más de AMIA como querellantes?

-Bueno, se ha comenzado el juicio oral contra Telleldín y esperamos que esto siga con seriedad y con un ritmo que no se frene. Ya pasaron 10 años desde que la Corte ordenó que avance ese juicio oral.

-¿Qué cree que fue el memorándum que firmó Cristina Kirchner con Irán por la causa AMIA?

-Ese memorándum fue una aberración. Se buscó acordar con los victimarios. Que los victimarios tengan un tratamiento igual como pares. Eso fue una aberración. Lo dijimos muchas veces. Se ha logrado revertir en la justicia. Pero fue gravísimo lo que pasó para el Estado argentino.

-El candidato a presidente Alberto Fernández dijo que ese acuerdo había sido legal…

-No he leído eso, por lo que no voy a opinar. Pero para nosotros fue un grave paso del Estado nacional.

-¿Y con las autoridades actuales perciben que hay un acompañamiento en cuanto al reclamo de justicia?

-Han pasado 25 años del atentado y pasó mucho tiempo. Confiamos en que se seguirá poniendo en el tope de la agenda de nuestro país el tema AMIA. Por lo que pasó, por las víctimas y para que no vuelva a ocurrir una cosa así en el Argentina. Un atentado que dejó a 85 familias sin sus seres queridos, cientos de heridos y una herida que aún no cerró. Esperamos que sea tenido en cuenta por las autoridades.

Daniel Pomerantz
Daniel Pomerantz

-El embajador de Israel dijo que Hezbollah puede abrir una oficina en Argentina y que el tercer atentado está latente…

-Insisto, muchos sobrevivientes, me consta, hablé con muchos y siempre piensan lo peor ante cualquier escape de un auto, un ruido o lo que sea. Se te erizan los pelos. Es una situación traumática de la que se sale como cada uno puede. Como cada uno hizo lo posible. Esto no se cierra. Es un capítulo que queda abierto para siempre. Desde el punto de vista institucional hay una situación clara ya que una institución judía en la Argentina es fácilmente percibible por los pilotes que hay en la puerta y esto habla de que la posibilidad de un tercer atentado existe. Está latente pero existe. Si no, no habría pilotes. Lo mismo los dispositivos de seguridad. Todo esto entra en el plano de las hipótesis. Parece una perogrullada pero es solo sentido común. Los responsables no están bajo prisión, entonces la posibilidad de un tercer atentado está presente consiente o inconscientemente. Todo aquel que estuvo vinculado con el atentado a la AMIA lo tiene en la cabeza y es parte de tu identidad.

-¿A qué atribuyen el aumento de los gestos antisemitas y de xenofobia en la Argentina?

-Nosotros tenemos un programa de visualización y detección de eso. Nos interesa no solo investigar sino compartir eso. Argentina es un modelo de convivencia para el mundo. Esa es una fortaleza. Aquí se construyó un diálogo interreligioso y de líderes comunitarios que dialoga. Pero por cierto hay prácticas antisemitas. Pero creo que es más fuerte lo otro. La tolerancia es más fuerte. Las prácticas de convivencia entre diferentes credos y comunidades es más fuerte que los actos antisemitas. Esto hay que seguirlo y medirlo igualmente.