Rogelio Frigerio, el viernes, durante la entrevista en su despacho de Casa Rosada (Franco Fafasuli)
Rogelio Frigerio, el viernes, durante la entrevista en su despacho de Casa Rosada (Franco Fafasuli)

– ¿Hacía cuánto que no cantaba la marcha peronista en el PRO?

¿Dentro del Pro? Creo que nunca (risas). Ahora que lo recuerdo creo que canté la marcha peronista en el casamiento de Juan Manuel Urtubey.

– ¿Se va a volver a afiliar al PJ?

(Risas).

Tres horas antes de la entrevista con Infobae, en la tarde del viernes, Rogelio Frigerio había vuelto a cantar "la marchita" junto a Miguel Ángel Pichetto y más de una veintena de dirigentes en la parrillada de bienvenida al flamante candidato a vicepresidente de Mauricio Macri, que revitalizó al ala peronista del PRO.

Ex funcionario de Carlos Menem, el ministro del Interior estuvo afiliado al Partido Justicialista hasta que empezó a trabajar con el Presidente, "hace casi 10 años". Ahora está sentado en uno de los sillones de su despacho de la planta baja de Casa Rosada, a metros de una réplica de la Copa Libertadores de América que exhibe orgulloso -es hincha fanático de River Plate-, a última hora de la semana más peronista de la era Macri.

– ¿Va a estar con él durante la campaña electoral?

–Sí. Vamos a ir juntos a varios lugares, ya lo armamos. Lo empezamos a organizar.

– ¿Están llamando los gobernadores?

–Estamos hablando con varios gobernadores para ver si podemos articular cosas en conjunto.

– ¿Gobernadores con los que antes no tenían tanta afinidad?

–Tenemos afinidad con muchos gobernadores, algunos están definiendo cuál es la mejor estrategia para sus provincias.

– ¿La llegada de Pichetto podría hacer que muchos de esos gobernadores se acerquen?

La llegada de Pichetto facilita la incorporación de dirigentes de la oposición que quizás necesitaban un gesto de apertura clara, inequívoca como esta, para sumarse.

– Hay provincias como Córdoba, Misiones, Río Negro, Neuquén y Santiago del Estero que irían con boleta corta. ¿Puede haber más?

–Sí, pueden ser más.

– ¿Cuáles?

–Lo vamos a discutir y trabajar la semana que viene. Creemos que puede haber al menos una provincia más que puede ir con boleta corta.

– ¿Pichetto fue la excusa que necesitaban algunos dirigentes del PJ para avanzar en pactos con el gobierno?

–Más que excusa es un gesto. En algunos sectores dudaban de la vocación de apertura y de generosidad de nuestro espacio para sumar a dirigentes. Es un gesto valiente y disruptivo del Presidente. Eso va a generar la incorporación de otros dirigentes con los que podemos coincidir en términos de valores.

– De todos modos, este no es el primer intento de apertura. ¿Por qué esta vez sí se avanzaría con la apertura en serio?

–Hay una maduración de nuestro espacio, producto de las experiencias por haber tenido la responsabilidad de gobernar. Eso genera una evolución que termina con la incorporación de Miguel en la fórmula. A veces las cosas requieren un proceso natural.

– ¿No fue el contexto el que los obligó a dar este paso?

–En general los contextos ayudan a la toma de decisiones.

– ¿No es por una urgencia electoral?

–No. Creo que este gesto tiene más que ver con la interpretación de lo que necesita la Argentina de acá en más para resolver los problemas que aún siguen vigentes, que son muchos y muy complejos. Es más que algo vinculado a la coyuntura. Es un aporta a la gobernabilidad del presente y sobre todo del futuro.

El ministro del Interior junto a Miguel Ángel Pichetto y funcionarios del ala peronista del PRO, el viernes al mediodía, en una parrilla de la Costanera
El ministro del Interior junto a Miguel Ángel Pichetto y funcionarios del ala peronista del PRO, el viernes al mediodía, en una parrilla de la Costanera

– Pichetto dijo en estas horas que Macri gana en primera vuelta.

–Se está dando una aceleración del proceso de polarización. Lo que se va a discutir en la elección tiene más que ver con las propuestas de los que compitan con definiciones muy binarias, como el apoyo o no al régimen de Nicolás Maduro, o la democracia o autocracia que representan uno y otro espacio político. En ese sentido, esa aceleración del proceso de polarización puede adelantar eventualmente la segunda vuelta a la primera.

– En dos meses pasamos de una encuesta que los mostraba nueve puntos abajo a esta declaración de Pichetto. ¿Tanto cambió el escenario?

–Las últimas encuestas que están dando vueltas plantean que hay una paridad. Nosotros estamos en un proceso de consolidación de las mejoras en las variables macroeconómicas, entendemos que la inflación seguirá bajando en los próximos meses y que el consumo subirá de la mano de las paritarias y el aumento de las jubilaciones. Entendemos que la situación económica será más favorable y en ese sentido sí estamos ahora en una situación de equilibrio entre las dos fuerzas, y de acá a unos meses eso puede reflejarse en una superioridad en términos electorales.

“El mercado reclamaba esta ampliación de la base de sustentación política de Cambiemos, lo estaba esperando”

– Es llamativo, de todos modos, que el Gobierno celebre una inflación del 3,1% mensual.

–No, no se celebra eso. No estoy de acuerdo. Lo que sí ponderamos es una tendencia, en un contexto muy difícil, de reducción paulatina pero desde hace un par de meses firme de la inflación.

– ¿Y usted cree que la sociedad está dispuesta a escuchar sobre esas transformaciones en este contexto económico?

–Hay muchos argentinos que no la pasan bien y es difícil pedirles que lo valoren, pero son muy importantes para el largo plazo de nuestro país. Pero si para las elecciones logramos mejorar estas variables macroeconómicas, espero que para estos sectores sea factible poner en valor estas transformaciones.

–La llegada de Pichetto, para la denominada ala política que usted integra, ¿es una reivindicación?

–Lo tomo como una evolución de nuestro espacio, como un tema de gobernabilidad y de mejorarnos como gobierno, más que desde una perspectiva electoral. Gobernar este país es muy difícil. De alguna manera te da un baño de humildad, te señala con muchísima crudeza la dificultad de los problemas que venimos arrastrando hace tantas décadas.

– ¿Faltó humildad estos años?

–Creo que a veces puede ser que, al principio, sobre todo, hayamos subestimado los problemas, y quizás también hayamos sobreestimado nuestra capacidad para resolverlos rápido. Lo importante es que llegamos a este punto, que ya no hay dudas después de la elección del Presidente de que vamos en un camino de ampliación de la base de sustentación política de nuestro espacio, que era algo que necesitábamos para gobernar mejor. Creo que en estos años de gobierno hemos tenido el acompañamiento clave de muchos dirigentes de la oposición que nos han dado la gobernabilidad que necesitábamos. Y quizás el más notorio haya sido Miguel Pichetto.

– ¿Le cierra la puerta a un acuerdo previo a las PASO con Juan Manuel Urtubey y Roberto Lavagna?

–Creo que con algunos dirigentes de la oposición estamos mucho más de acuerdo de lo que la gente llega a percibir. Y ese esfuerzo de sentarnos a una mesa y dedicar energía y tiempo a generar consensos es clave para nuestro futuro. Hay que hacerlo para las PASO, la general y para el balotaje, si lo hubiera.

– ¿Pero esta fórmula no podría provocar un dolor de cabeza para ustedes, ya que compiten por el mismo electorado?

–Lamento que haya sido tan complejo generar una alternativa o una oposición republicana con la que podamos compartir valores y consensos sobre temas claves. No hemos tenido éxito los argentinos en generar esa oposición. Es algo en lo que hay que seguir trabajando en el futuro.

– Entonces, ¿usted cree que la polarización barre con la tercera vía?

–Dadas las condiciones actuales es una coyuntura difícil para generar en poco tiempo una alternativa distinta.

– ¿Cree que hay gobernadores que juegan abiertamente con la fórmula de Alberto Fernández y Cristina Kirchner que pueden al final terminar con ustedes?

–Eso no lo sé. Nosotros tenemos diálogo y hablamos de todos los temas con todos los dirigentes. Lo que sí sé es que para muchos gobernadores, la mayoría, este vínculo que hemos generado, este trato que se ha dado, esta construcción conjunta de un país federal en serio, en el que las provincias tienen autonomía en serio, es un contexto favorable para las provincias y ellas lo entienden de esta manera. En el pasado tenías un gobierno que concentraba poder y recursos para después someter al que pensara distinto. Eso forma parte del pasado. En el fondo nadie quiere volver a esa situación.

– Por eso le pregunto, en este análisis que usted hace, ¿cree que hay gobernadores que ya adelantaron sus elecciones y ya revalidaron sus gobernaciones que pueden terminar acompañando a ustedes? El caso de Gustavo Bordet, por citar uno.

Yo no lo sé, ojalá que eso ocurra, no lo sé.

– ¿Pero cree que prefieren que ustedes reelijan o que vuelva el kirchnerismo?

–Yo creo que algunos gobernadores, no quiero generalizar, algunos gobernadores de la oposición, no quieren volver a un esquema de vínculo entre Nación y provincias que había antes de diciembre del 2015. De eso estoy seguro.

El ministro tiene en su despacho una réplica de la Copa Libertadores (Franco Fafasuli)
El ministro tiene en su despacho una réplica de la Copa Libertadores (Franco Fafasuli)

– ¿Y van a trabajar para ver si con estos gobernadores puede haber un entendimiento electoral?

–Insisto. Para la elección, pero en especial para enfrentar los enormes desafíos que aún quedan pendientes en la agenda de gobierno de la próxima administración, es muy importante seguir tendiendo estos puentes, y estos acuerdos, y esta búsqueda de consensos con dirigentes importantes de la Argentina, como son los gobernadores en este caso.

– ¿Se puede hablar, con la incorporación de Pichetto, de una derrota de Marcos Peña?

–No, yo no lo veo de esa manera. Marcos ha estado de acuerdo, por supuesto.

– ¿Quién propuso a Pichetto?

–Es una decisión del Presidente, eso tiene que quedar muy claro. Miguel Ángel Pïchetto acepta sin titubeos ni condicionalidades de acompañar a Mauricio en la fórmula. Eso tiene mucho valor.

– ¿Le sorprendió que haya aceptado?

–Yo tengo un vínculo muy cercano con Miguel Ángel, lo conozco hace 25 años, hemos trabajado juntos en estos tres años y medio en muchos temas que hacían a la gobernabilidad de nuestra administración, y eran temas que se venían conversando de alguna manera, pero que los termina definiendo el Presidente el martes pasado.

– ¿No pagaron un costo muy alto aquellos que impulsaban la apertura y el diálogo, como Emilio Monzó o Nicolás Massot, que terminaron anunciando que se iban del Gobierno por estas cuestiones?

–Me nombras dos dirigentes que han sido claves en la búsqueda de consensos y en la construcción de esta gobernabilidad que nos ha sido tan difícil de generar, y que desde el punto de vista personal espero que puedan formar parte de esto que se viene en la Argentina, porque se va a necesitar de actores de esa capacidad como la que tienen Monzó y Massot.

– O sea que no se van a ir.

–No lo sé. Ojalá que de alguna manera puedan formar parte del proceso que viene en la Argentina, porque el proceso que viene va a ser muy positivo para el país, para los argentinos, pero nada fácil en términos de los desafíos que hay que enfrentar. Y necesitamos del apoyo y de la ayuda de todos los dirigentes, en especial de la capacidad que han demostrado Monzó y Massot.

“La decisión del Presidente es disruptiva, tomó por sorpresa a la oposición”

– ¿Cómo explicaría el cambio del Presidente al aceptar esto? Usted que estuvo al lado de él estos tres años y medio, y formó parte de las charlas que termina con esto, ¿cómo analizaría la evolución del Presidente hasta tomar esta determinación?

–Yo hace casi 10 años que estoy trabajando con Mauricio. Mucho tiempo, desde que se vislumbraba la posibilidad de una candidatura presidencial en el 2010. Creo que ha habido una evolución lógica, esperable, que tiene también que ver con la experiencia en el manejo de la administración de este país, y también de las necesidades que significa enfrentar una agenda tan ambiciosa como la que se propuso y se sigue proponiendo para la Argentina.

– ¿Es convencimiento o pragmatismo?

–Yo creo que es un convencimiento que surge de la experiencia.

– Hasta ahora la estrategia de campaña electoral del PRO era hablarle a los desencantados. ¿Ahora tienen que ir a buscar al votante peronista?

–Yo no sé, creo que las encuestas que hay en términos de cómo la gente se posiciona en los distintos partidos políticos habla de que la gran mayoría no tiene un vínculo, no se siente representado por un partido político tradicional. No sé si hay algo así como un votante peronista que hay que buscar. Este gesto del Presidente ayuda a tratar de generar un convencimiento en la gente, como el que tenemos nosotros, de que la Argentina puede resolver estos viejos problemas que venimos arrastrando hace muchos años, sin tener que mirar para atrás, si no mirando únicamente hacia el futuro. Este mayor volumen político que se está generando en nuestro espacio, en Juntos por el Cambio, va en esa línea.

– ¿Y cree que en caso de que ustedes sean reelectos, con una parte del peronismo dentro de este espacio, puede ser el final del Partido Justicialista tal como se concibió hasta ahora?

–Yo creo que puede haber una redefinición de los espacios políticos. De hecho hoy esta situación político partidaria del país no es la misma que había hace 20, 30 años. Ha habido una evolución, y creo que esa evolución puede continuar y terminar en algo distinto a lo que conocemos hoy en términos de mapa electoral.

Mauricio Macri, María Eugenia Vidal, Gerardo Morales, Alfredo Cornejo, Gustavo Valdés, Horacio Rodríguez Larreta, Marcos Peña y Rogelio Frigerio
Mauricio Macri, María Eugenia Vidal, Gerardo Morales, Alfredo Cornejo, Gustavo Valdés, Horacio Rodríguez Larreta, Marcos Peña y Rogelio Frigerio

– La UCR está pidiendo la presidencia de la Cámara de Diputados, ¿eso está en la mesa?

–Eso se planteó.

– ¿Pero es parte de la negociación?

–Nosotros entendemos que eso es un tema que de alguna manera ya se planteó cuando se lo convocó a Cristian Ritondo para ese lugar. Es un lugar también históricamente de la provincia de Buenos Aires. Y hemos también planteado esta posición con la misma claridad por lo menos con la que el radicalismo ha solicitado ese lugar. Y también entendemos que hay otros lugares de relevancia significativa que podría ocupar un dirigente del radicalismo.

– La línea sucesoria de Macri, en ese caso, sería de dos peronistas.

–Bueno, hoy en día es cierto que la sucesión del Presidente está en manos de gente que ha de alguna manera ha definido el Presidente. Tanto la vicepresidenta como Federico Pinedo, y también Emilio Monzó. Lo que probablemente ocurra en el futuro tiene que ver también con esta señal inequívoca de apertura y de generosidad en la convocatoria a otros espacios para la ampliación del nuestro.

– ¿Le sorprendió como los mercados recibieron la noticia de Pichetto?

–Yo siempre creí, porque tengo todavía mucho vínculo con representantes del mercado, por mi anterior profesión de economista. Yo veía que el mercado reclamaba también esta ampliación de la base de sustentación política de Cambiemos. Lo veía como una necesidad, que lo estaba esperando. Y en consecuencia siempre creía que sí íbamos por este camino, esto iba a tener una consecuencia favorable en términos de la lectura que hacen los mercados.

– Antes de la Convención de la UCR se hablaba de que iban a pedir una PASO, de que iban a pedir el vicepresidente, se habló incluso de Ernesto Sanz. Ahora no hay ningún radical en ninguna fórmula desde la vuelta de la democracia, no tuvieron primarias y tampoco la vicepresidencia. ¿Los radicales son los grandes perdedores?

–No, yo creo que estamos de alguna manera actuando en gran medida en el reflejo de lo que fue la convención del radicalismo de hace unos días en Parque Norte, que entre otras cosas fue muy enfática en pedir una ampliación de Cambiemos, y eso es lo que estamos haciendo. El Presidente lo habló con nuestros socios, todos estuvieron de acuerdo en que fue una decisión inteligente la de Pichetto.

– Fue muy explícito Pichetto con eso de ganar en primera vuelta. ¿Se generó un espíritu de "ahora sí tenemos todo para ganar"? Venían de semanas dramáticas, incluso hasta de "Plan V".

–Independientemente de las proyecciones sobre lo que va a pasar en términos electorales, la posibilidad de que haya una definición en primera vuelta, si avanza la polarización, es algo que es factible. Pero claramente esta decisión que tomó el Presidente cambió los ánimos y yo creo que cambió también el mapa electoral. Es una decisión disruptiva, por muchos no esperada, es una decisión que tomó de sorpresa a la oposición. Es una decisión que ha sido muy bien tomada por los actores que tienen incidencia en la economía. En consecuencia es lógico y natural que haya hoy mayor optimismo que hace una semana atrás.

Macri y Pichetto, su primera foto oficial en los jardines de la quinta de Olivos
Macri y Pichetto, su primera foto oficial en los jardines de la quinta de Olivos

– ¿Fue una decisión ganadora haber elegido a Pichetto?

–El Presidente tomó una decisión muy inteligente y valiente.

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