(Washington) Esteban Bullrich recuerda bien la noche del 22 de octubre de 2017 en que derrotó en las urnas a Cristina Kirchner. Fue el último en hacerlo y por ahora retiene el título. Un triunfo claro en el mayor distrito electoral con el que, creyó entonces, podía empezar a cerrarse la grieta que divide a los argentinos. "Termina una campaña que espero sirva para que podamos convivir un poco mejor", dijo ese día desde el escenario en Costa Salguero.

Dos años después y ya en tiempo de descuento para la definición de alianzas, todo indica que será Mauricio Macri quien ahora enfrentará la fórmula que integra la ex presidente junto a su candidato designado, Alberto Fernández. La grieta persiste, pero Bullrich cree que la polarización hoy juega a favor de Cambiemos, porque "pone en claro la opción entre futuro y pasado".

El escenario político, dijo Bullrich en un diálogo con Infobae y otros medios argentinos en la capital norteamericana, "se está polarizando y simplificando", un corrimiento que a su juicio se vio intensificado por la fórmula presidencial que eligió el kirchnerismo y la decisión de postular a Axel Kicillof y Verónica Magario en la provincia de Buenos Aires.

Esta oferta de "núcleo duro", según el senador oficialista, tuvo como efecto "un fortalecimiento de Cambiemos, como mostró la convención radical, y diluye la posibilidad de una tercera vía, lo que se ve en el movimiento que se está dando de Alternativa Federal hacia Cambiemos".

En ese contexto, afirmó Bullrich durante la charla, que tuvo lugar en la sede de la embajada argentina, reinstalar las listas colectoras, por las que la gobernadora María Eugenia Vidal podría figurar también en la boleta de Sergio Massa, "es una alternativa que se está estudiando". Antes, claro, el Presidente debería revertir el decreto que él mismo firmó y que veda esa posibilidad, o la Justicia debería hacer lugar a alguno de los amparos presentados por el peronismo.

"Por la fortaleza que tiene, María Eugenia Vidal gana en la provincia aún sin colectoras", dijo Bullrich.

"Lo que pasa es que es mejor ganar por más que por menos, entonces todo lo que pueda sumar hay que sumarlo", señaló. "Si la discusión es Vidal o Magario, no tengo dudas de que Vidal gana, pero en una mirada más amplia tenemos que seguir sumando dirigentes a Cambiemos y hacerlo en la provincia de Buenos Aires es un buen primer paso porque va a llevar el diálogo a otros ámbitos", completó.

Bullrich llegó a Washington el martes pasado y mantuvo reuniones de seguimiento en el BID y el Fondo Monetario Internacional. Vino, según dijo, con el objetivo de "mantener una presencia" en esta capital, para promover una "relación fluida" con el gobierno norteamericano y con los organismos multilaterales, que además apoyan programas educativos, de salud y de contención social en la provincia que representa. Lo acompañó en esos encuentros Damián Bonari, subsecretario de Política y Coordinación Económica bonaerense.

Bullrich también se reunió con la embajadora argentina ante la Organización de los Estados Americanos (OEA), Paula Bertol, que en momentos en que se están definiendo las listas suena como posible candidata al Senado.

Sobre su triunfo sobre Cristina Kirchner en 2017, Bullrich dijo que no tiene recetas porque no fue él quien ganó sino una idea de país diferente. "No le gané yo, le ganó Cambiemos, le ganó la gente que dijo basta, no queremos volver para atrás, le ganó la idea de que podemos tener otro país, donde el narcotráfico no esté en connivencia con las fuerzas de seguridad y la política, donde las reglas se respeten y que tenga una relación seria, respetuosa con el mundo y que también se haga respetar, que les dé una mejor calidad de vida a las próximas generaciones", sostuvo el senador.

Esos van a ser algunos de los ejes de la próxima campaña, anticipó. "Cosas que tienen que ver con hacer para las generaciones que vienen y no mirando a la próxima elección", según definió Bullrich. Admitió que la situación "está difícil" para muchos, pero afirmó que en sus recorridas por la provincia de Buenos Aires recoge de la gente "quince minutos de catarsis" y enseguida después "la convicción, en la mayoría, de que el camino que estamos recorriendo es el mejor camino".

"Eso es lo que le gana a Cristina", resumió Bullrich. "Cristina no es Cristina -dijo- sino el reflejo de algo que queremos dejar atrás, la impunidad, la corrupción, la mirada absolutamente cortoplacista, la soberbia". Por eso, cerró, "en muchos sentidos esta es una elección histórica".