El interventor en la Administración General de Puertos y en el Puerto de Buenos Aires, Gonzalo Mórtola, confirmó a Infobae que, a primera hora de hoy martes, efectuará una presentación judicial ante los tribunales federales, por los presuntos delitos de "entorpecimiento de vías navegables, amenazas y extorsión".

El descontrol que impera en el transporte marítimo y fluvial nacional es absoluto. La decena de gremios que representan al personal embarcado superior y subalterno de la marina mercante de ultramar y fluvial no llegan a encontrar un punto de acuerdo común que les permita alcanzar en forma uniforme un acuerdo salarial con el sector empresario. Quienes se mostraron en principio más conciliadores y aceptaron modificar sus convenios laborales (Capitanes de Ultramar) sienten ahora que otros gremios menos afectos a ceder a las pretensiones empresarias han conseguido incrementos salariales significativos y entre ambos extremos de la diáspora sindical, el gremio marítimo mas poderoso, el SOMU, ni "vendió" sus convenios, ni aceptó las mejoras salariales que el grueso de las entidades marítimas aceptaron.

"El SOMU está fuera de control, sus dirigentes nos cambian el escenario a cada momento, y además son influenciados por el gremio de los capitanes de buques, que pasó de ser conciliador a una posición francamente hostil con clara intencionalidad política" sostienen los empresarios.

En este contexto de franco caos, y luego de 72 horas de haber paralizado en forma total el comercio exterior argentino al punto de poner en riesgo la primera exportación de gas natural licuado (GNL) que el país realiza luego de años de importación de este fluido, alrededor de las 1730 horas de este lunes, los hombres de Raúl Durdos, sucesor de Omar Caballo Suarez en la conducción del SOMU, levantaron parcialmente la medida de fuerza, decretada fuera del horario laboral del pasado sábado, tomando desprevenidas a las autoridades de la Secretaría de Trabajo.

Lo hicieron a instancias de la mencionada dependencia gubernamental y con el compromiso de integrar el próximo jueves, una mesa de dialogo junto a empresarios y otros gremios de la actividad. No obstante, el paro fue reemplazado por el establecimiento del "trabajo a reglamento". "Es una trampa, la actividad marítima es una actividad de 24 horas corridas, si trabajan en forma alternada, es como si siguieran parados" afirma el CEO de una naviera de capitales extranjeros.

La misma fuente indicó a Infobae que por el lado de los Capitanes (quienes además tienen a bordo el status de funcionarios públicos y como tales responsables del cumplimiento de la ley) también se están retaceando tareas tales como, avenirse a firmar cierta documentación necesaria para que el buque puede operar en puerto, no posibilitar el ingreso de los prácticos a bordo y otras arbitrariedades con las que consiguen demorar las operaciones e incrementar los costos.

Se agotó la paciencia

Luego de un 2019 que hasta el momento acumula varias medidas de fuerza en el sector (aunque no todas a instancias del SOMU) la relativa pasividad de la cartera laboral, contrasta con la furia desatada en el área bajo control de Guillermo Dietrich en el Ministerio de Transporte.

En tal sentido, en el día de mañana, Gonzalo Mórtola – indiscutido hombre de confianza del gobierno nacional en el sector- presentará en Comodoro Py, una  denuncia contra la dirigencia nacional del SOMU.
Entorpecimiento de vías navegables, amenazas y extorsión – entre otros delitos- colocarán al actual secretario general de la entidad gremial Raul Durdos, en una situación parcialmente parecida a la del ex líder gremial Omar Suárez.

"No hay posibilidad de marcha atrás, no vamos a permitir que los sindicatos sigan poniendo palos en la rueda del progreso del país", dicen desde el entorno del funcionario nacional.

Infobae consultó a especialistas del sector acerca de la posibilidad de que por vía judicial el gobierno nacional gestione una nueva intervención al sindicato de marineros, la respuesta fue contundente, "nada está descartado en este momento".

Durante toda la jornada, armadores, funcionarios y sindicalistas, intercambiaron duros mensajes de texto privados y por intermedio de redes sociales.

"Hampones" llamó Mórtola durante la jornada de ayer a los gremialistas del SOMU. Mientras que desde el Twitter oficial del gremio, se tildó al funcionario de "Temerario, irresponsable y calumniador". También hubo duros epítetos para el propio Presidente de la Nación a quien los marítimos le dedicaron la siguiente frase "Mafioso y antipatria es instrumentar políticas que dejan sin el pan a las familias".
Otro dirigente gremial, que firma sus amenazas solo con el nombre "Marcos" se dirigió en duros términos al líder de la Federación de Empresarios Navieros, acusándolo de desparramar basura mediática. "Si quieren pelear con estas porquerías, deberán bancar las consecuencias", sostuvo desde su Whatsapp.

Hace pocas semanas, en una cena con empresarios, Mauricio Macri se mostró especialmente molesto con el sector gremial marítimo, acusando a los sindicalistas a encarecer los costos portuarios y atentar contra la competitividad de la producción nacional. Si bien los especialistas en materia de fletes navieros reparten culpas no solo entre los trabajadores sino además entre distintos sectores del Estado Nacional, todo parece indicar que en breve se pondrá en "caja" al sector, dada la importancia superlativa que el gobierno le asigna a la eficiencia en las exportaciones.
Infobae consultó a otros gremialistas marítimos, quien bajo promesa de absoluto off, se animaron a decir que "las posturas extremas nunca llevan a buen puerto", y que "iniciar una guerra sin cuartel en un sector que cuenta con trabajadores de altos ingresos (comparados con lo que percibe un trabajador en tierra) solo traerá como consecuencia, la destrucción total de lo poco que queda en pie de la actividad marítima nacional. "Uno se los explica, pero estos muchachos no entienden". Sentenció un dirigente tradicionalmente conciliador.