Monumento a Juan Fugl, en Tandil, que será visitado por la reina Margarita.
Monumento a Juan Fugl, en Tandil, que será visitado por la reina Margarita.

La reina Margarita II de Dinamarca hará un homenaje en Tandil al monumento de Juan Fugl -o Hans Fugl-, el inmigrante danés que llegó a Buenos Aires en 1844 con el sueño de iniciar una colonización del otro lado del mar, luego de 40 días de viaje desde el puerto de Hamburgo, cuando gobernaba Juan Manuel de Rosas y la ciudad estaba decorada "desde los tarros lecheros hasta las imágenes de los santos que estaban adornados con moños colorados de la Federación".

Lo curioso es que el monumento que hoy visitarán las autoridades danesas que están en visita de Estado, fue inaugurado el 24 de octubre de 1964 por el presidente Arturo Illia y la princesa Benedikte, hermana de quien hoy es Su Majestad la reina de Dinamarca que estuvo dos años después, en 1966, y hoy volverá a una Tandil que tiene más de 100 mil habitantes (entonces tenía menos de la mitad) y que luce un perfil pujante por la industria agrícola y el turismo.

Fulg tenía cuando llegó a la Argentina 33 años y, después de un tiempo que le sirvió para ahorrar algo de dinero, se internó en el sur de la provincia donde le ofrecieron una donación de tierra que se le ofrecía a los colonos, que dedicó a la agricultura, un talento que traía de su Dinamarca natal. Por entonces, Tandil tenía 400 habitantes y logró primera cosecha de trigo la obtuvo en 1850.

Hizo surcos y puso alambrados, dos técnicas que se desconocían en los campos bonaerenses. En sus memorias contó que inmediatamente construyó un dique en el río y un molino harinero que accionaría con energía hidráulica provista por el arroyo que cruza el poblado. Además, estableció la primer panadería de la zona, mientras luchaba contra los malones y organizaba a la población para ponerla en línea con el progreso.

Tiempo después, en 1856, ocupó el cargo de concejal de Tandil, trazó las calles del futuro pueblo y construyó varias casas, según relata en sus memorias. Y fundó la primera escuela para varones y luego otra, para niñas, por un encargo que le hizo el mismísimo Domingo Faustino Sarmiento, cuando recorrió la zona como presidente. Fue la primera escuela de Tandil y por eso se la llamó Escuela Nro 1, actualmente Escuela Nro 1 "Manuel Belgrano".

Y en 1873, Fugl le ganó por un voto a Ramón Santamarina (360 a 359) la intendencia de la ciudad que empezó a ser cada vez más atractiva para la inmigración danesa, que empezó a llegar para instalarse en el triángulo que se forma con Tres Arroyos y Necochea. En 1890 regresó a Copenhague donde murió 10 años después en una casona del barrio Osterbro a la que llamó "Villa del Tandil".

La reina Margarita II de Dinamarca junto a su hijo el príncipe heredero Federico, ayer en la cena de gala. (Nicolás Stulberg)
La reina Margarita II de Dinamarca junto a su hijo el príncipe heredero Federico, ayer en la cena de gala. (Nicolás Stulberg)

Gran parte de la historia de Juan Fugl se conoce por las memorias que escribió en cuatro tomos cuando volvió a Copenhague. En Dinamarca, el único monumento que queda es su sepultura, ubicado en el Cementerio Garnison, y muchos desconocen con exactitud el lugar donde se encuentra y pasa largas temporadas abandonada.

Tal vez la reina, que hoy vuelve otra vez a homenajearlo en la Argentina, pueda impulsar un mantenimiento a su sepultura, con respaldo del país que lo alojó durante varias décadas y aprovechó su talento emprendedor y pionero.