Era la primera vez que Carlos Rosenkrantz inauguraba el año judicial, una ceremonia que puso en práctica su antecesor, Ricardo Lorenzetti. Apenas a unos pasos, sentado en la mesa principal junto al resto de los ministros, Lorenzetti escuchó el discurso del hoy presidente de la Corte. A su lado estaban Elena Highton, Juan Carlos Maqueda y Horacio Rosatti. Pero esta vez el auditorio era diferente: gran parte de los jueces de Comodoro Py  habían pegado el "faltazo" y los magistrados de primera instancia ya no ocupaban un lugar privilegiado en la sala principal.

"Estricto protocolo", fue la respuesta que dieron a Infobae desde la organización. Sin embargo, los integrantes de los tribunales federales de Comodoro Py ya habían sido alertados de qué lugar les tocaría. En la primera fila, estaban de un lado los integrantes de la Cámara Federal de Casación Penal y del otro jueces de las cortes provinciales.

Los jueces Daniel Rafecas y Sebastián Casanello
Los jueces Daniel Rafecas y Sebastián Casanello

"Es lógico. Los protagonistas no son los soldados sino los generales", dijo a este medio uno de los que sí estuvo en primer lugar. Cada silla tenía asignado el nombre del ocupante. Alguien vio a un magistrado cambiando el nombre del asiento que le había tocado para estar más cerca, porque el dueño original no había llegado aún.

"Durante 7 años estuve en primera fila, hoy me tocó la segunda…", se lamentaba por lo bajo un integrante de la familia judicial.

A la mitad del salón, se ubicaron los integrantes de la Cámara Federal. Allí se sentaron los jueces de la Sala I Leopoldo Bruglia, Pablo Bertuzzi y Mariano Llorens. El juez Martín Irurzun no estuvo presente. En esa línea también se sentaron los jueces de los tribunales orales.

Los diputados Pablo Tonelli (Cambiemos) y Graciela Camaño (Argentina Federal)
Los diputados Pablo Tonelli (Cambiemos) y Graciela Camaño (Argentina Federal)

Al final del salón, quedaron ubicados los jueces de primera instancia. De los habitantes de Comodoro Py, estaban Daniel Rafecas y Sebastián Casanello, que charlaron en la previa del acto. A Sergio Torres, el juez que está a punto de abandonar el edificio de Retiro rumbo a la Suprema de Corte de Buenos Aires, se lo vio en los primeros minutos, aunque no se quedó para escuchar el discurso. Otra de las que asistió fue la jueza federal de San Isidro Sandra Arroyo Salgado, ex esposa del fiscal Alberto Nisman, y a quien también sentaron en la última fila.

El ministro de Justicia Germán Garavano
El ministro de Justicia Germán Garavano

"¿Qué? ¿Faltó alguien?", ironizó otro de los consultados para esta nota que se acercó al Palacio de Tribunales. Cuando Infobae quiso saber por qué no habían ido algunos de los jueces que solían ir a actos anteriores, la respuesta fue breve. "El doctor se quedó trabajando".  Las grandes ausencias fueron las de Claudio Bonadio, Ariel Lijo y Julián Ercolini.

Pero los jueces no fueron los únicos presentes en el acto. Hacia los costados del salón, se ubicaron los representantes del Consejo de la Magistratura –como Alberto Lugones, Juan Manuel Culotta, Diego Molea, Juan Pablo Más Vélez, Marina Sánchez Herrero, Juan Bautista Mahiques y los diputados Pablo Tonelli, Graciela Camaño y Eduardo 'Wado' De Pedro-.

También allí estuvieron los funcionarios del Gobierno Nacional, encabezados por el ministro de Justicia Germán Garavano. También dijo presente el gremialista de los judiciales Julio Piumato.

Por su parte, Ricardo LorenzettiElena Highton de NolascoCarlos Maqueda y Horacio Rosatti escucharon con cierto malestar el discurso de Rosenkrantz. A diferencia de años anteriores, no fueron consultados sobre los ejes principales del contenido del mismo. Además, allegados a los ministros de la Corte aseguraron que les llamó la atención que no hubo mención alguna a uno de los principios rectores de la actividad jurisdiccional: la independencia del Poder Judicial.

 

FOTOS: Nicolás Aboaf

 

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