Ricardo Jaime, en primera fila al inicio del juicio oral (Maximiliano Luna)
Ricardo Jaime, en primera fila al inicio del juicio oral (Maximiliano Luna)

Con una bolsa blanca con pingüinos dibujados, el ex secretario de Transporte de la Nación Ricardo Jaime ingresó a la sala de audiencias en el subsuelo de los tribunales de Comodoro Py. Estaba esposado, con casco negro, chaleco antibalas y custodiado por cuatro agentes del Servicio Penitenciario Federal (SPF). "Perdón, pero había una puerta cerrada y tuvimos que conseguir la llave", le explicó uno de los agentes a un secretario del tribunal oral sobre por qué Jaime había llegado 45 minutos.

En la sala de audiencias no había nadie. Los cuatro agentes y el ex funcionario kirchnerista, con la bolsa en la mano, el casco y el chaleco, estaban parados. Así estuvieron 10 minutos. "¿Podemos quitarle todo?", le preguntó el agente al funcionario judicial. Y Jaime, de traje gris a rayas y zapatos marrones, se sentó . "Buen día, Jaime", lo saludó con un beso la fiscal Gabriela Baigún cuando ingresó. Luego entraron el resto de los acusados junto a sus defensas para que comience el juicio oral por las presuntas irregularidades en los subsidios al tren Belgrano Cargas.

Ricardo Jaime (Maximiliano Luna)
Ricardo Jaime (Maximiliano Luna)

Jaime se sentó en primera fila junto a sus abogados y comenzó a escuchar la acusación en sus contra. Es el cuarto juicio oral que afronta. Ya fue condenado a ocho años de prisión por la tragedia de Once, a seis meses por el intento de robo de prueba durante un allanamiento en su casa de Córdoba, y a un año y medio por dádivas en las que reconoció que empresarios del transporte a los que debía controlar le habían pagado viajes y el alquiler de dos departamentos.

El ex secretario de Néstor y Cristina Kirchner -estuvo de 2003 a 2009- comenzó a ser juzgado junto a otras cuatros personas: Graciela Coria,ex presidenta de Belgrano Cargas y esposa del fallecido José Pedraza, ex titular del gremio ferroviario y condenado por el crimen del militante Mariano Ferreyra; el contador Ángel Stafforini; ex vicepresidente del Belgrano Cargas; Luigi Capelli, presidente de SOESA, la empresa que administraba el ferrocarril; y Pedro Ochoa Romero, ex interventor en la Comisión Nacional de Regulación del Transporte.

El Tribunal Oral que juzga el caso del Belgrano Cargas (Maximiliano Luna)
El Tribunal Oral que juzga el caso del Belgrano Cargas (Maximiliano Luna)

El juicio está a cargo del Tribunal Oral Federal, José Martínez Sobrino, Julio Panelo y Fernando Canero, que lo iniciaron con la lectura de la acusación.

Jaime está acusado de haber amañado una licitación a favor de Belgrano Cargas, haberle aportado fondos públicos de manera injustificada y no controlar el dinero que el estado le consignó a la empresa. El ex funcionario escuchó todo en silencio desde la primera fila.

La acusación a los ex directivos de Belgrano Cargas es por haber desviado los fondos que recibieron del estado y a Ochoa Romero por haber dado el aval a las decisiones de Jaime. Todos están en libertad, excepto Jaime que está preso en la cárcel de Ezeiza desde abril de 2016.

El juicio de hoy debió comenzar por otros cuatro hechos de corrupción: el enriquecimiento ilícito de Jaime, dos causas por peculado y el expediente por la compra de trenes chatarra a España y Portugal, en el que también está acusado el ex ministro de Planificación Julio De Vido. Pero fueron postergados para más adelante porque Manuel Vázquez, mano derecha de Jaime e imputado en esos casos. fue operado la semana pasada del corazón.

La idea del tribunal es que cuando Vázquez esté en condiciones se incorporen esas causas al proceso.

La audiencia duró una hora y finalizó con la lectura de la acusación. Todos se retiraron de la sala y Jaime, como cuando llegó, se quedó solo con sus abogados. Luego fue retirado por los agentes del SPF que se quedaron toda la audiencia en el fondo de la sala.

El juicio continuará el lunes que viene -se hará los lunes de todas las semanas- con la lectura del resto de los casos que se juzgarán.

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