Los integrantes de la mesa de Acción Política del PJ
Los integrantes de la mesa de Acción Política del PJ

"El límite es la Casa Rosada". La frase -como eco de la consigna lanzada desde el kirchnerismo para sintetizar su concepto de unidad- fue utilizada por José Luis Gioja, titular del Consejo del PJ, en la antesala del Congreso partidario que de hecho allanará el camino para el armado en torno de Cristina Fernández de Kirchner. Será una nueva entrega de la estrategia para mostrar como inevitable la confluencia detrás de la ex presidente, desgranando al peronismo de Alternativa Federal. Casi un movimiento natural, según el kirchnerismo, que no contaba con el por ahora inquietante factor Lavagna.

El Congreso nacional del PJ se reunirá esta tarde en el microestadio de Ferro. Está todo conversado para disponer la habilitación de alianzas con otras fuerzas en función de un frente de unidad contra el proyecto de reelección de Macri. Se descuentan fuertes crítica contra el Gobierno a volcar en un documento y también el rechazo a la intención oficial de modificar el sistema de recuento de votos en las próximas elecciones, una medida que podría ser modificada.

Por debajo, el contenido y las pulseadas son más densas. De hecho, la mayoría de los gobernadores peronistas buscaría no romper puentes pero tampoco sellar compromisos definitivos con el kirchnerismo. Algunos lo vienen haciendo a nivel provincial, en función de sus propios planes reeleccionistas: cierran trato en base al reparto de espacios, sobre todo en las legislaturas. Y enviarían a sus congresales, pero no asistirían masivamente a Ferro.

En cambio, las posiciones más frontales son asumidas por Juan Schiaretti y Juan Manuel Urtubey. Los gobernadores de Córdoba y Salta no aportarán tropa, lo cual tampoco afectaría al encuentro. Es, sobre todo, un gesto de rechazo a un formato de unidad hegemonizado por la ex presidente. Son, en definitiva, dos de los cuatro socios fundadores de Alternativa Federal.
Los otros dos protagonistas de la foto inaugural del peronismo federal, en oficinas porteñas de un conocido operador de largo trabajo en Córdoba, también cuidan los gestos y las relaciones con el conjunto de los gobernadores. Sergio Massa sabe que es una pieza preciada para el kirchnerismo, aunque tal vez, opinan algunos, para sumarlo y dejarlo caer. Miguel Angel Pichetto está jugado en su enfrentamiento con el kirchnerismo, a escala nacional y en su provincia.

El gobernador de La Rioja, Sergio Casas, junto a Sergio Massa y Miguel Pichetto
El gobernador de La Rioja, Sergio Casas, junto a Sergio Massa y Miguel Pichetto

Ayer mismo, Massa y Pichetto se reunieron con el gobernador riojano, Sergio Casas. Hubo foto y respaldo al jefe provincial, es decir, a su intento de reelección luego de un cuestionado plebiscito para enmendar la Constitución provincial. El caso llegó hasta la Corte Suprema y la cita de ayer sirvió para ratificar el rechazo a esa jugada judicial promovida por Cambiemos. Pero al margen del contenido específico de la reunión, el mensaje fue de cuidado al tejido con los gobernadores del PJ, más allá de sus estrategias para los turnos adelantados de comicios provinciales.

En sentido inverso viene operando de hecho Gioja, que debió alinearse en el plano local detrás del acuerdo interno del peronismo sanjuanino para respaldar la reelección de Sergio Uñac. Gioja tiene también rodaje nacional. Quedó al frente del Consejo del PJ como parte de una movida inicial que no comprometiera al partido en la disputa entre los seguidores de la ex presidente y sus críticos, poco después de producida la derrota electoral de 2015.

Algunos gobernadores consideraron que por su trayectoria era el más indicado para jugar ese papel. Sufrió embestidas del kirchnerismo duro, cuando se hablaba de una ofensiva "renovadora" que hasta podía fracturar el bloque del Frente para Victoria y aislar al núcleo de legisladores incondicionales de la ex presidente. El vuelco posterior hacia Fernández de Kirchner tiene distintas interpretaciones, algunas muy conspirativas y oscuras. Pero como sea, y entre otras razones por su dureza contra el Gobierno, terminó alistado en la estrategia kirchnerista.

En rigor, pasó a ser una pieza de la presentación de la ex presidente como promotora de una la "unidad amplia" para enfrentar al oficialismo. Esa unidad, por supuesto, borra de la discusión los casos de corrupción y otras cuestiones internas –entre ellas, las heridas dejadas por una década de alineamiento interno impuesto desde Olivos- para dar la batalla electoral que viene.

Además de mantener a Gioja, se hizo necesario entonces darle más sustento al Consejo. La vía elegida, como otras veces en casi todos los partidos, fue ampliar la vidriera. Se reanimó una mesa de acción política: lo resolvió el anterior capítulo del Congreso del PJ y fue integrada inicialmente y de manera mayoritaria por kirchneristas puros o muy amigos. Y últimamente se fueron agregando el regresado Alberto Fernández, el bonaerense Fernando Gray, Felipe Solá y Hugo Moyano, entre otros.

Roberto Lavagna y el gobernador de San Juan, Sergio Uñac
Roberto Lavagna y el gobernador de San Juan, Sergio Uñac

La línea de suma parecía un fenómeno que finalmente esmerilaría y astillaría en continuado al PJ federal. La aparición de Roberto Lavagna como posible candidato recreó expectativas en esa franja peronista, aún provocando resquemores por las pretensiones del ex ministro. Desde la conducción a cargo de Gioja se habría intentado algún sondeo con Lavagna, aunque más con intenciones de conocer sus planes que de atraerlo a la "unidad" que orbitaría alrededor de la ex presidente.

Hay fastidio, tal vez como expresión de inquietud, por la irrupción en escena del ex jefe de Economía. La foto de Cariló, en el inicio del verano, parecía más un coqueteo político que una intención real de dar pelea a fondo. Pero la predisposición a competir en las elecciones es tomada como un dato cierto en medios peronistas de mayor roce con Lavagna.

Tal vez el tema sea aludido en Ferro, con alguna referencia a que cualquier proyecto por afuera de la "unidad" sería "funcional" a los planes macristas. Señal de que no alcanzaría con ofrecer perdones o amnistías para allanar el rearmado que impulsa la ex presidente.

Seguí leyendo: