El ministro de Defensa, Oscar Aguad
El ministro de Defensa, Oscar Aguad

El ministro de Defensa, Oscar Aguad, recibió en su despacho del piso 11 del Edificio Libertador a Infobae. De entrada, aclaró que el diálogo era con el político y no con el ministro. Y enseguida se diferenció de los radicales que reclaman primarias para elegir al candidato presidencial de Cambiemos.

Desde diciembre de 2017 circularon distintas versiones sobre un "creciente malestar" entre los cuadros de las FFAA frente a distintas iniciativas del Ministerio de Defensa que implicaban drásticos cambios en la administración de la poderosa obra social militar (IOSFA).

-¿Cuál es la postura oficial respecto a la situación actual en el IOSFA?

-El demorado proceso de fusión del IOSFA lleva varios años. Estamos empeñados en hacerlo porque de ello surgirá una mejor atención médica y social para toda la familia militar. Los Jefes de las Fuerzas y del Estado Mayor Conjunto comparten los criterios generales acerca de lo actuado, aunque en ese camino se producen inconvenientes y ciertas resistencias al cambio. No me cabe ninguna duda de que con la colaboración de todos vamos a ser más eficientes, no solo en el manejo de los hospitales militares sino además en hacer más transparente la administración de los recursos. Estamos más que conformes con la marcha del IOSFA, pero falta mucho por mejorar.

El otro episodio que puso la lupa sobre el Ministerio de Defensa fue la salida del secretario de Estrategia y Asuntos Militares Horacio Chighizola.

-¿Por qué dispuso la salida de Chighizola?

-Hay que comprender que el relevo de un funcionario político que no ha sido elegido por el voto popular, sino designado por el Poder Ejecutivo, tiene que ser algo normal que no implique una situación traumática. Más allá de infundadas versiones periodistas sobre los pormenores del recambio de un funcionario de gran importancia en el ministerio, hay momentos en que un cambio de rumbo en la estrategia o la necesidad de implementar diferentes tipos de acción, hacen imprescindible colocar a los mejores funcionarios para un momento particular. La llegada de Paola Di Chiaro al ministerio, viene de la mano de la impronta que se pretende para la cartera y tiene mucho que ver con un funcionamiento mucho más armónico entre la defensa y las relaciones exteriores.

-Desde distintos sectores se sostiene que conduce una cartera que se encuentra virtualmente paralizada, con fuerzas armadas obsoletas, sin incentivo ni misión. ¿Qué logros podría exhibir en un aspecto netamente operativo?

-A veces resulta un poco injusto, no ya para un ministro sino para el grueso del personal civil y militar de las distintas fuerzas y del propio ministerio, confundir el desconocimiento acerca de lo que está haciendo con inacción. Estamos embarcados en un proceso de inversión de USD 500.000.000 que incluyen la compra de los cuatro patrulleros de altura para la armada (OPV) aviones para la Fuerza Aérea y material de todo tipo para el Ejército Argentino. En lo operacional, los operativos de apoyo a las Fuerzas de Seguridad en la frontera norte, se realizan en forma exitosa, las campañas sanitarias en el litoral fluvial, la asistencia social en diversas zonas del país, el tremendo esfuerzo logístico que presupone la campaña antártica realizada por fin con medios propios, los avances en materia de ciberdefensa realizados a través del comando conjunto que opera bajo el mando del Estado Mayor Conjunto, son solo algunos logros concretos. En los próximos días se pondrá en marcha un ambicioso proyecto de control del Atlántico sur para controlar de forma más eficiente la pesca ilegal mediante un convenio conjunto con el Ministerio de Seguridad y la Secretaria de Pesca de la Nación. Todo en un marco de un presupuesto acotado y del que el 80% se consume en el pago de salarios.

-¿Cuál es su postura respecto al reclamo de distintos sectores de la UCR acerca de la necesidad de realizar internas para definir la candidatura presidencial de Cambiemos?

-Lo que es saludable en la práctica interna de los partidos habitualmente, puede resultar perjudicial en las actuales circunstancias, por el contexto y la realidad imperante en nuestro país. En mi opinión, no habría que derrochar energías que son necesarias para consolidar el cambio que votó gran parte de la sociedad argentina.

-Hay muchos radicales que piensan lo contrario, ¿cuál es la postura del radicalismo?

-El radicalismo es un partido lleno de matices y de inquietudes, todos quieren ayudar. El Presidente Macri encabeza un gobierno que está encarando transformaciones estructurales postergadas durante décadas y gobernando una coyuntura compleja donde no solo hay que reconstruir la cultura del trabajo sino además procurar que el país produzca los bienes que necesita consumir. No hay otra manera de salir del atraso y la pobreza, al menos nadie ha ofrecido una alternativa satisfactoria. Este camino requiere actitud, fortaleza y confianza en lo que estamos haciendo y el gobierno del Presidente Macri está empeñado en sacar al país de esta situación de atraso con el menor costo social posible. No queremos ver a nuestros jóvenes condenados al fracaso porque no hicimos lo que había que hacer. Para esto nos eligieron.

-¿Y todo esto no se puede lograr si decidieran hacer las PASO?

-Es que resulta necesario reforzar el apoyo de quienes constituimos Cambiemos, acorde con el acompañamiento que hacen millones de argentinos que creen que el esfuerzo vale. Los partidos de esta coalición recibimos ese mandato, lo escuchamos y tenemos que consecuentes con ello.

-¿Qué le dice a los radicales que sostienen que tienen derecho a promover una alternativa a Macri?

-Cuando se constituyó Cambiemos, hubo una PASO, la gente no votó a los candidatos de la UCR, por el contrario ganó Macri. Con Macri a la cabeza ganamos y fuimos normalizando la realidad. Lo hicimos en un mundo volátil y fuimos corrigiendo errores. Hubo una elección de medio término donde Cambiemos fue ratificado en las urnas con muchos radicales participando en las listas y apoyando las políticas que ahora se están ejecutando. Hay que colaborar en este momento para que se pueda terminar de concretar todo lo que aspiramos.

-¿De insistir el radicalismo con el reclamo de internas, puede romperse Cambiemos con la conformación de otra estructura con la UCR como protagonista?

-De ninguna manera, porque iría en contra del sentir de quienes nos acompañan. Sería visto como una incomprensión de quienes lo propugnen, de lo que nos resta por hacer para resolver problemas de larga data. Yo le diría a los opositores que hablan desde la comodidad de verse desentendidos de la compleja tarea de administrar el colapso que ellos mismos provocaron, que por favor presenten una alternativa viable para resolver la situación que crearon y que ahora dicen querer arreglar mostrándose como alternativa.

-¿Usted cree realmente que la dirigencia radical comparte esta visión?

-Los radicales acompañamos porque es el mandato de la gente que apoya el cambio y porque nadie quiere volver al pasado. Tenemos que profundizar la modernización del país debatiendo propuestas para las diferentes cuestiones a resolver. El radicalismo tiene mucho que aportar por la calidad de sus dirigentes, los diferentes matices y la larga experiencia acumulada como así también la extensión representativa en todo el territorio nacional. Sin lugar a dudas acompañar el cambio es el aporte que debemos hacer en este momento histórico.