Mientras la dictadura de Nicolás Maduro sigue reprimiendo el ingreso de la ayuda humanitaria desde la frontera con Colombia, el municipio bonaerense de Avellaneda, cuyo intendente es el kirchnerista Jorge Ferraresi, amaneció con un polémicos afiches en los que la municipalidad anuncia la inauguración de la Plaza República Bolivariana de Venezuela y apoya al régimen chavista.

"En Avellaneda defendemos la democracia venezolana", reza el cartel, acompañado con una foto de Simón Bolivar -de quien habrá una estatua- y de Hugo Chávez, ex presidente venezolano.

La plaza se inaugurará el martes 5 de marzo. Sin embargo, lo que más llamó la atención de los residentes en Avellaneda fue que el municipio defendiera el régimen de Maduro en un momento en el que ese país está bajo la lupa del mundo por permitir que ingrese la ayuda para el pueblo, quemando camiones y reprimiendo opositores.

La caravana con la ayuda comenzó el sábado 23, pero los grupos paramilitares de Maduro también fueron protagonistas de la jornada: hubo 285 heridos en dos puentes fronterizos. Además, la oposición venezolana, con datos del Foro Penal, aseguró que hubo 4 muertos y más de 20 heridos de bala en la localidad de Santa Elena de Uairén, en el estado Bolívar, limítrofe con Brasil, por donde también se intentó ingresar el auxilio humanitario.

Sumado esto, Maduro fue altamente criticado porque se lo vio bailando junto a su esposa, Cilia Flores, durante un acto en Caracas mientras las fuerzas de seguridad atacaban con gases lacrimógenos y perdigones a los civiles desarmados.

Este lunes, durante su intervención en la cumbre del Grupo de Lima, en Bogotá, el vicepresidente norteamericano, Mike Pence, se refirió a esa escena: "El tirano bailó en Caracas mientras sus secuaces quemaban camiones llenos de alimentos y medicina".