El Presidente y su Jefe de Gabinete en un anuncio (Adrián Escandar)
El Presidente y su Jefe de Gabinete en un anuncio (Adrián Escandar)

El Gobierno necesita acostumbrarse a la ausencia de Marcos Peña, que el miércoles de la semana pasada se fue de vacaciones. El jueves no hubo reunión de Gabinete, porque justamente se la adelantó para el día anterior, y hoy tampoco. Se asegura que mañana sí habrá, pero todo indicaría que el equipo que lo reemplaza necesita días de transición para adaptarse al sistema organizativo del jefe de Gabinete.

Peña y su familia viajaron a la Patagonia, aunque en su despacho no quisieron dar más precisiones. Infobae supo que durante el mes de enero alquiló una casa en Chacras de Murray, un exclusivo club de campo que está en Pilar, en el límite con General Rodríguez, protegido los intendentes de Cambiemos Nicolás Ducoté y Darío Kubar. En temporadas anteriores también alquiló allí el ministro de Transporte, Guillermo Dietrich.

En ausencia del jefe de Gabinete, la coordinación de las reuniones estará a cargo del secretario de Modernización, Andrés Ibarra, que desde hace varias semanas viene participando de todas las reuniones del equipo ministerial del Presidente, haciendo seguimiento de los temas con cada ministro y preparándole los informes a Mauricio Macri.

Mauricio Macri y Marcos Peña en la conferencia de prensa en Chapadmalal del año pasado. (Christian Heit)
Mauricio Macri y Marcos Peña en la conferencia de prensa en Chapadmalal del año pasado. (Christian Heit)

De todos modos, el estilo de Ibarra es menos enfático en el trato si se lo compara con sus antecesores Mario Quintana y Gustavo Lopetegui en cuanto a la toma de decisiones en materia de gestión y, en líneas generales, su responsabilidad está focalizada en los temas que ya venía manejando como una especie de gerente de recursos humanos del Estado nacional, capacitando, distribuyendo personal, proponiendo reducciones en algunos lugares para llevarlos a otras oficinas, siempre incorporando tecnología para agilizar trámites y facilitar la trazabilidad de los expedientes.

Antes de tomarse vacaciones, Peña resolvió el último problema que tenía el Gobierno para encarar cuanto antes la estrategia para la reelección de Macri, a saber, si habría o no adelantamiento de las elecciones en la provincia de Buenos Aires.

María Eugenia Vidal estaba convencida de que sería muy fácil ganar para ella con los comicios desdoblados y, en cambio, podría suceder que Macri ganara las elecciones en segunda vuelta habiendo ella perdido las elecciones a gobernadora, que se ganan en una sola vuelta, por un solo voto. Es que el Frente para la Victoria ganó las PASO, primera y segunda vuelta en el 2015. Sin embargo, ella ganó por cuatro puntos a Aníbal Fernández.

Por eso es que creía que como el peronismo no tiene ningún candidato competitivo, si ella volviera a ganar la provincia de Buenos Aires, una elección que tendría asegurada sin unificación nacional, se generaría un impulso natural hacia una mejor victoria de Macri en las presidenciales. En cambio, sin desdoblamiento, Cristina Fernández de Kirchner hace competitivo a cualquier candidato a gobernador de la oposición, inclusive Axel Kicillof, que sería con quien finalmente competiría Vidal, según el análisis que realizan en Cambiemos.

Marcos Peña y Mauricio Macri al comienzo de la gestión. (AFP)
Marcos Peña y Mauricio Macri al comienzo de la gestión. (AFP)

En la reunión que la gobernadora y Federico Salvai finalmente tuvieron, anticipada por Infobae (también fue convocado Horacio Rodríguez Larreta), Peña y Jaime Durán Barba no quisieron escuchar los argumentos que en el equipo de la Provincia tenían para dar. Por teléfono ya le habían pedido a Vidal que ponga fin a la discusión que cada día tomaba más volumen en el escenario mediático, lo que anunció ese mismo martes de la semana a las pocas horas. Antes, Macri se había mostrado en tres eventos sucesivos con Vidal, como una muestra de buen diálogo entre ambos.

Hace más de seis meses que el jefe de Gabinete Marcos Peña no habla con los medios. (Adrián Escandar)
Hace más de seis meses que el jefe de Gabinete Marcos Peña no habla con los medios. (Adrián Escandar)

"Marcos milita la unidad, no quiere que se expongan las diferencias y, cuando aparecen, las diluye en grandes mesas de diálogo, donde no se habla de nada en serio porque lo que busca es diluir la toma decisiones", aseguró un dirigente de Cambiemos que padeció el método. Agregó que "aunque a veces se quiera mostrar otra cosa, la decisión siempre la toma Macri y la ejecuta Peña y cuando eso pasa, no hay vueltas".